Entre sombras y recuerdos.

Entre sombras y recuerdos.

Stbnnts

28/11/2019

Me encuentro buscando en tu recuerdo piezas del rompecabezas, pedazos que estén por ahí, partes incompletas, o partiendo otras para poder armar otro pedazo de esta historia.

1

Era un día cualquiera. Un domingo por la mañana. G, despertó como de costumbre a las 11am, se metió a bañar, cepilló sus dientes, y se encaminó en esta nueva aventura. El no tenía ni idea de lo que podía suceder, pues había encontrado este club de lectura por internet donde evidentemente no conocía a nadie. Pasaron unas cuantas horas y a lo lejos pudo ver como con el pelo recogido y una mueca distraída F, servía café.

G, miró desde una distancia prudente. Pues vio como un chico de traje embarrado se acercaba a ella de forma prepotente, intentando arrebatarle una sonrisa.

F, de mirada pausada, sonrisa cautiva, ojos entre cerrados, como si analizara cada situación, pudo observar a G del otro lado de la habitación. En ese momento no le pareció que aquél joven de pelo enredado, fuera a ser parte de una historia que ella misma no entendería.

G iba de camino a casa pensando en todas las posibles formas en que se podría acercar a ella. Tal vez un helado, una salida al cine, caminar por las calles enredadas de la ciudad, o jugar algún juego de mesa. Esta última no le parecía tan mala idea. El problema era encontrar el momento adecuado para poder pedirle de forma prudente y certera que la acompañara a platicar. Vaya dilema.

F era bailarina, le encantaba expresar sus emociones y sentimientos por medio de la danza, aunque no le gustaba mucho la pintura o los museos. Estaba terminando de estudiar su carrera y pasaba mucho tiempo entre la escuela y los deberes familiares. Al contrario de G, ella no pensaba en ese momento en que sus miradas se cruzaron por un instante. Para F, las trivialidades románticas solían carecer de un sustento real, algo que soportara el peso de una flor, o un te quiero. Sin embargo en su corazón tenía una esperanza porque en algún momento alguien pudiera comprender lo que ella estaba deseando, anhelando.

2

Escuchó cada paso, cada hoja pisada de un árbol que estaba a lo lejos, veía la luz en sus ojos, su sonrisa. Escuchó a su lado las melodías y un tulipán marcó una pauta en su libreta. Recorrieron las calles del centro a media luz compartiendo sus memorias, sus recuerdos. Llegaron hasta aquel farol gigante que alumbra las calles y divierte a los niños entre las aguas de sus al rededores. el la miró, convencido de lo que sentía por ella, dudoso por lo que ella pudiera decir.

-He querido decirte esto desde hace ya algún tiempo. Cada palabra que sale de ti, cada momento vivido a tu lado, ha sido simplemente maravilloso. Sé que aún hay mucho más por conocer, por descubrir. Me encanta estar contigo. Me gustas mucho, F.-

-También es lindo estar contigo y el tiempo vivido hasta ahora. Pero hay algo.

Hay algo.

3

Pasaron meses.

Flores. Cartas. Comidas. Cenas. Viajes. Celos. y al final, silencios.

Viernes.

Volvió a mirar sus ojos, nublados por las lagrimas, su voz entre cortada. -Esto es un adiós, tal vez.. No quiero perderte, G. Pero hay algo.. este tiempo ha sido increíble a tu lado. Pero necesito irme. –

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