JARDINES DE TONOS OPACOS

Los Cantos del Ayer

Cuando la lámpara se enciende al apagarse la tarde ilumina de nuevo al espanto cotidiano. Es inútil manotear su reflejo en las aguas del cristalino espejo ya que siempre regresará como una imagen irónica del ayer, recuerdo abrupto de una existencia incierta. A menudo los recuerdos merodean por el alma con su huella de muerte impresa, dos lágrimas se detienen en la mitad de las mejillas, como duro reproche al recuerdo que atraviesa el corazón del pasado. No abras más camino entre los árboles, ni enciendas de nuevo la lámpara mojada, cierra los oídos a los cantos del ayer y al golpeteo del trotar de los caballos sobre el sendero de piedras y de espinos.

Monotonía

Sueño viviendo la vida, soy bruma que se levanta con el amanecer, horas gemelas, calles, patios de siempre, ¡Levántate hoy tierra sin mí! La lluvia es inundación y no se observa ni un rayo de sol, ni el fuego que abrasaba mis ojos, la vida es prolongación de exequias en tarde lluviosa. La voz incesante con la misma tonalidad, cantado la misma canción, gotas de agua cayendo sin demora; ¡Hoy como ayer! El pasado es manera oscura de los amaneceres, ¡Ay lanzo a veces el viejo suspiro; Vida allí está la ciudad, esas son sus esquinas!

Surcos de fuego

La noche despoblada de su aliento rompe en mil pedazos los cristales dejando pedazos de vidrio incrustados en la carne y surcos de fuego en el semblante. La única verdad que ostento es el alivio de una fe cualquiera, no sé qué busco, ni para donde voy, ni si vengo de un sueño o voy hacia él, solo sé que hay más calma en un tornado. El martirio crece y no puede pasar inadvertido miraré mi sombra ante la certidumbre de un inmenso hastío, rezaré para que jamás el tiempo la consuma. Cuando se quiebra el alma como barco encallado, ante el embate del odio y del olvido, un claro viento insiste en golpearse contra muros de tedio y de costumbre. Aires de silencio nacen entre las cargadas nubes estremeciendo el alma como si se estuviera marchitando espero creer que por fin no lloverá más, que la vida nos permitirá arder como leña seca y así poder convertir los pedazos en sosiego.

A Golpes de Silencio

La rueda del tiempo no se detiene los caminos no son los mismos, es un mundo de sueños y mañanas. Las ilusiones se alejan, se van sin dejarnos huella, solamente el vacío del pasado sobrevive en esta tierra de incendios y humaredas, en donde todo es a golpes de silencio. Mis ojos escrutan la oscuridad buscando una razón para mí miedo y me encuentro en un sueño sin retorno, alargo la noche más allá buscando el sol pero todo es una fábula opaca, donde las historias no son más que los ecos de un grito en un espacio al que un día le llegará su fin.

Habito en el Espejo

Me miro en el espejo y no reflejo, es oscura la noche, soy sonidos huecos para el que pretenda beber mis palabras y solo logra herirse. Mi terca soledad se viste dentro de la oscura imagen en donde ha triunfado el silencio, allí se ama a cuentagotas, es un jardín marchito que se ha dejado de lado. No me llamen, soy objeto inanimado que concentra el tedio de todo lo real, rugido embravecido de un mar impaciente. Soy sangre atormentada, sal que abona la impotencia en la tierra de nadie, me veo a mi mismo habitando en el espejo. Me erguí un día y encontré lo que soy, clamor que se desplaza hacia el alba luminosa, he de regresar a la memoria perdida para comprender si necesitamos espejos para poder existir.

Mi Otro Yo

En mí despertó, exigiendo a los tiempos fugacidad y encanto sigiloso, mí otro yo. En competencia con el vacío el cuerpo se defiende, traduciendo los retos, danzando armonioso, creando imágenes. El alma se empeña en distraer al cuerpo, caja vacía transformada en espacio para confiar, para ser el sí mismo de la realidad, intentando forjar el milagro de vivir. Hoy mi existencia es un viento, más que un viento, un tornado, no hay sufrimiento bajo la tierra. Vuelvo a sentir el choque que agita el cuerpo, batalla imaginaria, ojos cerrados a lo umbrío de la vida, vida que quiso ser modificada por manos extrañas. Soy yo mismo y el vivir claro como la alegría, lo divisé en la última playa y por primera vez en mi cielo, encontré la disculpa para llegar.

Dialéctica

En la distancia gasto el tiempo en hurgar en mi memoria el momento cuando mis manos obstinadas dejaron caer, pétalo a pétalo, recuerdos del pasado. Después de la carne, los átomos dispersos se adaptan a los pisos y paredes, a los bordes de las cosas que se dilatan, que dan vueltas y permanecen en el jardín de la existencia día a día. Encendidos sus colores, en la frescura que triunfa más allá de la muerte. Estoy fuera de mí y busco como persona ciega la cosa soñada, sujetando mi voluntad para no dejar la óptica del pasado. En el jardín cercano el perfume rompe su empaque, el aire toma perfiles extraños, es aroma puro y en casa el tiempo impone sus horas, hay luminosidad y días prolongados que nadie puede encasillar, expresiones de las vidas que vivimos. Todo cambia: El mundo, todo cambia… miro hacia el cielo y veo nubes errabundas.

Espejo de Cristal

Espejo de cristal en el cual nos miramos, acceso a una percepción tranquila de la vida después de pasados los años. Espejo que refleja imágenes, la bruma opaca las caras de los que se observan, acto de reproducir como punto final un mundo dudoso e inútil. En la casa hay un espejo, mas no es solamente un cristal es la reflexión de un actor de teatro. Nadie se reconoce en los estañados cristales, ni observa que hay ideas y que estas son imágenes, criterio profundo que irradia la abstracción. Espejo de cristal, arquitecto que construye el pensamiento con toda fluidez, generando noches que proveen sueños y formas de modo que los hombres pueden captar su propia imagen.

Reflexiones Metafísicas

I . Como una ráfaga del taciturno viento, reviví un argumento que declara que el mundo soñó con el alma, que es una creación de la magia común y reviste otra forma, cuando la luz, como una enredadera, crea matices de tonalidades metafísicas.

II. Con base a lo anterior he justificado y elaborado el siguiente capricho: Si las cosas y la sustancia no son más que un sueño el ser estará en peligro y en ese momento agitado, el mundo será solo de los que duermen.

III. Ahora cuando cavilo en la vida sé que el mundo existirá con mi complicidad pues al despertar, como una helada imagen blanca, permitiré la resurrección del día.

Urbano I

Las avenidas indiferentes y sus ruidos, mi presencia entre las aceras desnudas, un desplazarse sobre los días detenidos al interior del tiempo. El sector urbano, prolongación de la existencia y del calor de siempre; quien no arregle los problemas en estas calles que tenga cuidado con el pillaje a los ojos de todos. Para los urbanos no existe el mundo, están muy ocupados en los almacenes, el pájaro de la lentitud vuela por los callejones oscuros, da vueltas buscando en vano la salida, entre las calles, las ilusiones son hojas de papel que caen a las cuales el viento agita y el sol quema, basurero enorme. ¿Quizá querría tomar un autobús, o un coche que utiliza la luz solar, ida y vuelta? ¿El paisaje? Probablemente bonito, Allá, hacia abajo, todo se aplasta: Los sectores de la calentura, las vías secundarias detrás de la catedral, los recuerdos. Después del desarrollo las turbas han huido hacia las afueras, a la orilla de la ciudad, cumbre de la tierra, invadiéndolo todo… cual langostas.

Secretos

Si pisa la arena al amanecer saldrán los rastros de sus pies y los infectará la herrumbre, depósito grueso de instintos soñados, naturaleza dormida envuelta en la nostalgia y en el tiempo. ¿Cómo olvidar la melodía misteriosa, y la opacidad de los enigmas? ¿El alma los considera? Tienen el rostro y la voz de quién los vierte entre la bruma. Las almas se pronuncian con palabras extrañas que parecen golpear con los recuerdos la conciencia que debe ser sufrida entre acertijos. Estos son letargo que se aferra a las hojas susurrantes, dando alas a los secretos que se ocultan en la noche.

Destellos

Idealicé el cielo azul, un jardín gélido de tallos y flores, las sienes heladas al tacto de las alas de los pájaros. El aura del día que motivó mi atención extendió los brazos con impaciencia, era una visión forjando el delirio, ilusión obviamente. Cuando se está despierto a veces fantaseamos, estas se convierten en objetivos, que son las alegrías y las esperanzas. Caída de las hojas de la infancia, sentado en el centro de la niñez, recuerdos leves de los juguetes, destello somero de un instante.

Urbano II

Tras las lluvias nubes negras se acuerdan de la tarde destacando sus sombras en el centro de la ciudad, mientras que las laderas de las montañas están aún estrechamente ligadas al día que se apaga. Las gentes caminan en dirección al ocaso de la tarde, fuego que el viento aviva, incitando a galopar como caballo desbocado. Decide la tristeza de la tarde, luz que arregla el sentir de las cosas… diría, brilla en el jardín que nos da sus sabores y se equilibra en el aire de las hojas. En la fuente de colores de la plaza de Bolívar las palomas empapan su plumaje, observando en el horizonte como el sol expira en los brazos de la tarde.

En Busca de la Claridad

Declaro que el mundo es una actividad del espíritu, es un sueño del corazón en búsqueda de la claridad. Las ideas no son eternas como las piedras sino como los ríos, desde ahora esa claridad guiará los barcos entre las rocas blancas del litoral. Quisiera convocarlas en el desierto de la playa para que me muestren las metas de la vida.

Brindis

Bebida del corazón, sabor de mi medio, entre los labios la copa, manojo de flores de los secretos del alma. ¡Bebamos! Es la tarde, el mar, la distancia, la arena tibia apasionada, el cielo libre, ¡Traigan el vino y digan la verdad en medio del sueño de las flores! No sé lo que busco porque está lejos aún, pienso que la vida es más tranquila bebiendo… espíritu de los besos en las copas están, es más fácil embriagar el vino que los amores, Y por lo tanto, mientras bebo los embriagaré también a ustedes, los años pasan, la vida se acaba, el corazón del hombre lo habla y lo canta, los años pasan, la vida se acaba ¡Levanten la copa y brindemos todos!

Un Nuevo Yo

La niebla cubre el escenario como una llama blanca, ha cambiado el ritual y el ritmo pero al interior la lluvia, los deseos del corazón mueren igual al humo en su altura. De hecho me confundo perdido en mi propio túnel, con el declive del cuerpo me detengo, uno las piezas que están dispersas pero no considero que este juego pueda convertirse en realidad, intento fallido. Una espina atravesada en lo más profundo de la garganta… considero que es el momento para revisar el calendario del retorno en la lucha para vencer al tiempo, para reducir los días, semanas y meses de mi imagen con la intención de forjar un nuevo yo.

Anticipando el Futuro

Estoy cubierto de piel recia, encadenado a otras sangres en medio de la lucha, enraizado en el rico aroma de la paz, dejado en manos de la respiración de la mañana, filtrando la luz del sol a través de los dedos. Formando con ellos un cristal simple y transparente, reflejando en mi cara los siete colores de la lluvia, dejando pasar el viento que se lleva mi silencio absorto pero originando a su vez la alegría en los ojos y el olor del ritmo de la tierra. Recorriendo el camino sin temor, llegando donde se unen el fuego y el agua, anticipando el futuro tras la apropiación de la libertad.

Somos una Ilusión

No percibo todavía lo que pasará en un futuro, sé solamente que si el corazón se fractura un odio sin vientre golpeará las paredes y sacudirá el alma. Mis ojos contemplaron después del ocaso de la noche, las formas del futuro en la niebla: El rostro ensombrecido de la vida. (Quiero pensar que todo fue efecto del silencio de la oscuridad… ¡Ah la soledad, como el fuego quema!). La mañana súbitamente expuso la verdad de la vida y la razón de mi existencia: !Los sueños y yo somos solo una ilusión!

Olvidar las ofensas

Sin el papel del odio ¿Qué gano de una vez? ¿La alegría, la sonrisa, la sinfonía de una tranquila inocencia? ¿La luz, las hojas y flores de un día, un sueño, una canción que llorará de risa en la boca? Vengo a cambiar el resentimiento por el perdón y a espolvorear con la sangre fraterna una canción que no se pierda en el tiempo. Mi método es añadir, al polvo de la tierra, los valles fértiles de la magia, cuando el horizonte se ilumine con una descarga eléctrica en la noche serán nostálgicos sonidos y gestos claros de fraternidad y paz. Suave vibración multicolor, sin tener muy claro aún el como me despertaré para aprender a olvidar las ofensas del pasado.

Urbano III

La ciudad todavía no respira, mi mente está en otro lugar, despierta, calla, escucha… (no llores en tus sueños, después vendrá el día y a vivir de nuevo). El sonido de los carros, las monedas a reiterar la demanda de los mendigos, las palomas continúan en su agite, algunas se posan en los dinteles de las torres, un rayo de sol recorre las azoteas. Jardines ocultos, desde el balcón se oye el rumor de la calle y el despertar es casi como una muerte lenta, además, más allá de eso, los recuerdos no se borran. Desde el balcón área visual limitada, una zanja con agua, la carretera serpentea entre las verdes colinas.

Palabras Olvidadas

Me despierto entonando un discurso, que quiere plasmar el color de las palabras olvidadas y entregarlas a los labios. Quizá haya algo en ellas: La vida incierta, viejas voces, grandes tristezas. Llevo en la boca los sonidos del día, la luz crece como hiedra y se oyen los clamores sin aturdirte demasiado. Hay lugares a los que llegan en sueños imposibles, profundidad debajo de los ríos en donde los efectos de ellas se ahogan. En el bosque se escuchan como el pisar ramas secas, es tan tupido que las bocas no pueden ser ubicadas, puedo silbar para asustarlas, de tal modo, que no se oiga más que el cantar del viento frío entre los dientes.

Llama que consume la Locura

Un rayo se vino abajo como llama que consume la locura, fuego extraño: ¿Dime, es que el viento se vuelve queja o que su lloriqueo trata de decirme que todo puede ser? Como el mundo es redondo y aunque el camino está ocupado, laboriosamente trabajando cualquier ruta nos lleva.

Inmortalidad

En los confines de la constelación la humanidad no tiene peso, transitan cuerpos que nunca viajan sin sus esqueletos, el camino de la vida continua. ¿Es verdad que usted no sabe que es o lo que quiere? De piel finísima, de tierra o arcilla, respirar de polvo, simple persona. Gloria a ti, alrededor de la columna vertebral, es hora de gritar y olvidar lo vivido para volver a nacer. ¿Cuales son los fines del hombre? Atiborrar al mundo esperando erosionar la historia y abrir un imposible: La inmortalidad.

Con el Rastro Mío

El tiempo se disimula entre las hojas de los árboles, cansancio inmensurable de días repetidos. Nací para existir en una tormenta y soy la conclusión, de manera clara la vida me da la opción y la dulzura de morir en un momento vago. Pero esta se prolonga repentinamente bajo formas suaves de acuerdo a un extraño pensamiento: !Ser mi propio dios para no caer en el vacío! Oigo los pasos tranquilos del tiempo, lejos y a grandes velocidades, diamantes lineales de luz de luna en la marcha, rotación ininterrumpida de la tierra, pero… ¡Con el rastro mío!

Aves Disueltas entre la Niebla

A pesar de los días de apremio y las noches en medio del fuego, pude soltar el botón del ratón en las cosas humanas: Absorto en un horizonte, sin saber lo que estaba buscando, desperté para aprender a olvidar el ardor en el estómago. Estuve sentado en el borde de la cama mucho tiempo, viví días soleados que no regresaron, también el cielo corroído por ráfagas de viento y lluvia que se perseguían con furia. Ahora detengo mi atención en la bandada de aves tiesas y torpes disueltas entre la niebla, avisando que quizás la noche no alcance al día.

Inventando Alas

Vuelvo a casa entre incendios y humaredas, ciego en la tormenta, hombre urbano, cruel destino. Desperté entre la seguridad y la duda de la verdad en la mañana, oportunidad para considerar el porqué tenemos en el corazón traumas profundos. Si invocan los dioses posicionados en el altar !Desengáñense ustedes! sin saberse el motivo les dan la espalda contemplando indiferentes las flores secas cerca de la puerta de hierro empotrada en la pared gastada. Devuelto a la realidad, sitúo mi pasado entre las manos, no rechazo aún la puerta del destino, sé que el corazón lo esperará por años. Es poder el dolor de los recuerdos, un letargo igual a la estancia que alcanza alumbrar una lámpara que expira repentinamente, complicidad congelada del mundo real. He de inventar alas y volar sin determinado rumbo, es mi vida y soy su historia, arrastrando hojarasca doy un paso sobre los años, para descubrir la tranquilidad interna. Soñar incluso con una dirección perfecta y existir, colonizando mundos con los ojos abiertos, visitar ciudades de brillante color, realidad y ficción.

El odiar Tuvo una Ventana

Entre mariposas negras de bocas como campanas rojas, destino que las horas pulsan, mi vida pudo haber sido la fábula de las nuevas fábulas y el cuerpo de la risa diseminando en el aire semillas de ilusiones. Pero en mi existencia el odiar tuvo una ventana, vidrio equivocado, transparente, defectuoso, canción contraria a la naturaleza y al alma en su armonía que la cubre, razón suficiente de las campanas para llamar a duelo.

Mundo de Visiones

Existen caminos en el fondo de los lagos donde se llega ahogado, la respiración no se escucha, el agua es tan densa que la boca no puede emitir sonido alguno. Por ellos me dirijo donde nadan peces monstruosos, allá la luz del sol no llega y el frío del cuerpo no permite adaptarse a la vida de las profundidades, difícil seguir la ruta sin un guía confiable. La superficie en noches de tormenta se vuelve fría y opaca, es un mundo de visiones fantásticas, me sumerjo es un denso pantano de aguas pútridas, en el medio mis sueños inconclusos.

Soy Solamente

El acaecer se convierte en sombra, aire que respiro, mi agonía, mi muerte y mi muerte futura entre la muerte, profundo túnel donde se extravía una soledad. Soy solamente, el que vive con devoción en un mundo que es eterno, que es viejo, que es joven que es abierto, que es lacrado, que siempre será eso. Raíz que desciende a una profundidad más negra que su grito, que absorbe la luz de una vida inconclusa, pero que aún espera reflejarse con éxito en los espejos de un futuro.

El Futuro en la piel

La vida, el recorrerla, de alguna manera, es rechazar los recuerdos. Todo se modifica, las formas del tiempo en la niebla, sobre la existencia un vacío y las esperanzas como las de todos, al azar. La conciencia, es la cara perdida del vivir, vientos huracanados azotan los alrededores y la soledad, como los fuegos, queman la existencia calladamente informando al mundo su destino. A la vida se llega bañado en sudor entre los brazos de la tierra, rotulado de ilusiones y mentiras, con el olor del futuro en la piel, historia que se repite cada vez.

No Somos Profetas

Transitamos por caminos solitarios, resueltos, la noche nos sorprende en el tupido bosque, es hora de encontrar la salida con una respuesta en la cabeza. ¿Con ello corremos el riesgo de disturbar el universo? ¿Habrá suficiente tiempo para tomar decisiones y nuevas ediciones que se puedan corregir en un instante? Entonces sabidas las respuestas, admito con argumentos claros que me llegan paulatinamente, que no somos profetas. No es el momento de titubear sino de grabar en una pelota al universo y arrojarla hacia cualquier parte de forma aplastante.

Incertidumbre

La brisa airea la estancia de mi ser, la razón es un jarrón que esta derriba y los pedazos los recoge el silencio. Abro las puertas a los barridos del viento, mi idea del soñar, en un cielo tranquilo interior, es una estrella apagada gotas ligeras mojan mi rostro. Podría abrir mis venas bajo los árboles y antes de que muera, recordar solamente la alegría matinal que eligió la esperanza. Siento el deseo insano de matar a las mariposas que se posan en mi cara, anidada con flores de raíces congeladas. Cruzo el camino salvaje de las espinas, callejón sin salida, donde los sueños habitan en un cuerpo frío. Mi manera de amar es una catedral de mutismos elegidos y la escalera de sueños es la imagen de una mujer que no se materializó. Momento donde el pasado, como un recuerdo amargo regresa convirtiéndose en nostalgia.

Doblaré las Alas

Mi paso terrestre, oscilación del cuerpo, altar adornado mientras los ojos dejan un aire lacustre y la ligereza de una lágrima. Sobre mis heridas descubro un desventurado depredador negro que clava sus garfios afilados en el corazón. Sé que no escupiré sobre la imagen blanqueada de la muerte, ni en ese galopar al borde del abismo que es la vida, ave perdida entre la bruma. Doblaré las alas junto a mi cuerpo como pájaro herido y adivinaré en la sangre los caminos que deben recorrerse.

Pesadumbre

Peregrino inaccesible, silencio serio, mundo en angustia, hiel que explica la amargura. Soy el que simplemente se condena para aparentar una serenidad majestuosa, máscara de la vida. ¿Por qué será que tengo un gusto que ya no es canción y además el piano mudo? ¿Para qué beber si la botella no preserva el calor ni la razón? ¿Cómo cantarte con la garganta seca? ¿Cómo vivir si no puedo devorarte al beberte? (así es imposible digerir tus huesos) ¿Y cómo nombrarte si soy el que se ahogó en tu calma?

Hay Días Así

Ciertos días tienen dejos tristes, es como si en ellos la vida hiciera una pausa, pantallas oscuras, pensamiento vano, (las flores modestas se marchitan rápido). En la distancia perdida el cuadro de una época que no existió, una ilustración, una eternidad que disturba. Un silbido que se convierte en palabra, testimonio de mundos internos, testigos de la poca intensidad de la luz y la miseria de nuestras pequeñas vidas. Ansioso, lejano, el cuerpo ofrece al mundo nuestra voz y no le alcanza para articular las palabras para decir que se es interno, débil, en medio de la oscuridad indolente del mundo. Nosotros allí, inalcanzables, eternos, al borde de estallar en palabras, para reconocer que nos dormimos en la hoguera de una vida vana diversa. Noche sin fin, estancia vacía, el tiempo pasa, a lo lejos se oyen lamentos entre la lluvia de recuerdos en el ático. Vuelta a la llave, árbol inclinado a la tierra se derrumba, sueños no soñados, el universo en su abismo.

Palabras

La primavera en mi boca se despierta entonando una canción, como un viento en que se inserta el color de las palabras, a las cuales la noche se entrega entre los labios. A veces hay algo en ellas, la vida implicada, una boca gritando pasadas tristezas. Hay distancias a las que llegan en sueños imposibles, profundidad debajo de los ríos en donde los efectos de ellas se ahogan. Llevo en los labios los sonidos de un día, para morir usted oye las palabras olvidadas sin aturdirse demasiado. Se oyen como el trepidar de pasos sobre hojas secas, el bosque es tan tupido que las bocas no pueden ser encontradas, podemos silbar para asustar a los de adentro, de tal modo que no se oiga más que el viento frío entre los dientes.

Esencia

En el alma el color de la noche interna, reflexión lumínica, como una ilusión, como un destello que pasa raudo bajo el dintel de la puerta. Es otro sueño, igual fulgor, como una nube en el cielo, sostenida en la soledad. En el día la seguridad de entender lo que de mí conozco, es un laberinto donde encuentro las claves del alboroto: Ideas peregrinas de mi esencia: Se que dónde el cosmos termina no brillan las estrellas, vacío inmenso. A través de la ventana fijo la mirada en los valles y en el desierto inmenso… !Allá vuela una ave, imagen fugitiva, oigan el sonar tranquilo de su vuelo!

El Azar de la Vida

Me abatí sobre la tierra y no sabía a que vine, un día cualquiera me uní con ustedes, los vi en un sueño, de manera viva en la creación de mi mundo. Ya liberado y junto a las estrellas que del elevado cielo cayeron viví el transcurrir de la vida. El tiempo arregló la tarde, las voces en la niebla saludaron al sol que moría entonando una melodía. Pero el horizonte aportó una compañía extraña, detrás de los cristales, las tormentas, humedad entre las piedras, realidad del sueño: !Prisioneros del tiempo sumergidos en el azar de la vida!

Señales

Luz que encontró una nueva vida, un papel en el que la vieja historia escribe la misma cosa para nuevamente olvidar lo que se expone. Devoro sí, el fuego es mi hambre, llama que equilibra la propensión a sumergirme en mi mismo con el bloqueo de las imágenes pasadas. El juego, la vuelta, el antes y el después, el café, el tiempo que utiliza la prioridad de hacerse más rápido cada vez, los hermanos, la escuela, la simiente, el ruido de la música en las venas. Historias que al mezclarse flamean en un bosque en el que soy una sombra que expone y envuelve la noche como bruma de sueño. Ilustraciones, libros, lápices y papeles, flores, recuerdos, un nombre perdido, señales de vida… y muerte.

Sombras en la noche

Soy eterno navegante en la profunda soledad del mar, alma destinada al olvido. Escucho cómo los sueños se deslizan en silencio labrando el cauce de una turbia corriente, es la voz de la tormenta que proyecta sombras y lúgubres presagios, esparciendo el aroma de mi llanto. El tiempo resbala imperceptiblemente, estrujo sombras en la noche elaborando mi desvelo y antes de que los sueños se despierten, (nieva en mi memoria) serán borrados de inmediato por el viento deshojando el olvido de mi tiempo: duele en el centro del alma el no haber sido nada ni nadie.

Causas de las Causas

Las estrellas son el resuene de los ecos del pasado. Vean la cara de la inteligencia, observen completa su naturaleza y aprendan: La aurora es la madre del día, alegría que da vueltas en el cielo con todo su fulgor dando paso a la noche. Con su memoria se abre al mundo y entre el color negro y tranquilo muestra a sus hijas blancas, las estrellas, cobertura de la tierra y los cielos. Son ellas el himno de la esperanza, el alma firme de la luz la armonía, la imaginación, ola del pensamiento, miel de un sentimiento, alegría que en el aire deja su rastro, Ilusión que vuela sobre las flores, voces que cantan en las alas de los pájaros que en el bosque vuelan, ecos que vienen a nosotros sin saberse de donde. Quizá sean ellas el verbo del alma inmensurable, la cual dice al hombre: En la vida soy la llama, ¡Causa de las causas!

Toda Una Vida

De lo construido sale la nueva vida, la carne fatigada, el sueño, el desierto, la travesía del sol, los propósitos. ¿Se refiere al tiempo ausente, fantasma valioso que la mente disocia, alma invisible desde antes de cumplir las metas que se cerraron, revolución de la tierra que vendrá, ruido sin luz alrededor del lugar común para vivir, tardes de viento de los recuerdos que llegaron con la lluvia y con ella los sueños? Quisiera hoy sacar de mí las cuatro paredes de la rutina, buscar la leña para hacer un fuego al lado de un río y transformar lo que nos hace a nosotros mismos en algas, estrellas de mar, sueños, al mismo tiempo elegantes como mariposas, descripciones, esperanzas, rueda de engranaje y desechar las inertes formas que obstruyeron la niñez. El vacío lejano se cierra para dar vuelta alrededor de la nieve que fue hecha por el pensamiento, invierno con su blanco ropaje luminoso.

Para Reflexionar

Para reflexionar sobre el día que viene mañana, camino con las cicatrices puestas, gritándole a los astros. Después de la agonía un largo túnel, ciclo de sangre, historia que llega a través del aire. Hablo de los años conocidos, de las manos y caras que insultaron al espejo, mensajero de la edad, movimiento infinito de muerte y vejez. Todo es aceptado y creo que no tiene colores, el alma es otra cosa, ¿Pero de dónde viene la imagen que me persigue desde el pasado? La vida tiene una especial forma de vengarse de nosotros, para sustituir el cuerpo acabado construye un niño con nuestros ojos y nuestras dudas. Desperté con las manos salpicadas de años de ausencia perdido en el centro de un abismo, tratando de sobrevivir, cuando llegué esbozando una sonrisa, al mirarme en el espejo observé que reflejaba un gesto de impaciencia.

Temblando en el Abismo

El calor de las cenizas, alarma diaria de la sangre en el interior de mi carne. Un grito en el viento, brisa que reconforta, rompiendo el huracán, conteniendo inundaciones. En la tarde los relámpagos sacudiendo las ventanas, escondido debajo de las sábanas agito el plumaje gris. Está hecho de lodo, pero hay días en que es como la arena suave atrapada en la orilla del río. La tierra comienza a relajarse cansada camino por senderos rocosos, temblando en el abismo con la intención de ver algo más en la oscuridad.

Objeto de Mi Verdad

La noche expuso el sentido de la vida en unas pocas palabras: Estantes que ningún libro ocupa, metáforas fallidas. Al final la vida deja historias, una leyenda, dramas que no concluyen, sensiblerías…por ejemplo: Soñaba con hallar la belleza absoluta, como objeto de mí verdad, no obstante, cuando lo intentaba, como gota de lluvia caí al mar, este, además de su disgusto y poca fe en mi cantar, con una ola todo lo disolvió… Terminé siendo lluvia en un reino transparente en donde las cosas son de vidrio y obviamente, invisible para los demás.

Quijote de la Luna

Tanto la vida, tanto la alegría, el aislamiento y los gritos, una historia larga, complicada, que se convierte en un regalo. Al mediodía se abre el sol de verano, levanto los ojos hacia las dunas y prometo no realizar arreglos en la arena. Las voces demasiado lejos, solamente la respiración y la humedad del cuerpo, que cuando llegan los recuerdos y el sueño se evapora. Quijote de la luna sin el viento y los molinos con frecuencia lejos de mí mismo, tomo con mis acciones la dirección errada para no ir hacia el horizonte del destino. En la distancia perdida el cuadro de una época, una ilustración, una eternidad que disturba, un silbido que se convierte en palabra, testimonio de mundos internos testigos de la intensidad de la luz y la miseria de una pequeña vida.

Tiempo Perdido

Las horas pasan… no elegimos el destino que nos arreglaron, su sabor amargo se cierra con clave en estas cuatro paredes. Entre la aurora y mi aceptación del tiempo perdido, me retiré…como el perro que apaga su determinación afectuosa, me retiré como la persona loca se retira de la palabra que su boca expresa, me retiré antes de que deseáramos un final más allá; voy en dirección a mi camino, estoy tranquilo… Si todo en la vida se compensa, ¡soy mi propio dueño!.

El Sabor de la Aurora

Se oye la voz susurrante del viento, sus ojos oscuros dedican la atención a la cara del cielo gotas de lluvia golpean los cristales. Mi alma atada esta noche al mar de su corazón, existen momentos en la vida tan especiales que nos permiten vivir un sueño sin final. Trastorno de dos cabezas, una palabra trivial, un poco de cansancio, un poco de tristeza un remordimiento leve y un olor se presenta de forma gráfica, todas las heridas curadas, la noche crece. Los amantes emprenden el vuelo, viven las distancias en el bosque, en las llanuras, en el tiempo, la tristeza no está a la vista. ¿Una Ilusión? ¡Ah la carne! Respira vida, en la boca el sabor de la aurora.

Bailando Bajo la Lluvia

El choque frío de la lluvia, la noche está con nosotros, premonición de una belleza distante, se escribe la propia vida ante las imágenes opacas entre la bruma. La sensación de angustia distorsiona la mayor parte del instinto, por esta razón mientras llueve el deseo disminuye y se empareja con la melodía que suena en algún lado. Entre ráfagas de viento se intensifica la humedad de los cuerpos bailando bajo la lluvia. En la piel las gotas se deslizan lentamente, sin la visibilidad del sol nos cubrimos de nostalgia. Demasiados cosas, el tiempo vuela indiferente, hablamos sobre la vida en común, mientras expira la noche lentamente.

Erotismo de fuegos Veraniegos

¿Recuerdas el silencio y los lugares en donde el tiempo corría en sentido contrario y el reloj era la expresión lógica de un sueño que se escapa? ¿Podrías convencerte, aislada de las ventajas que procura el caminar con sensualidad en el erotismo de fuegos veraniegos, que me esclavizas con el deseo que te llama desde mis ojos al observar tu cuerpo desnudo? Con indiferencia desvías la cara viendo en mí al mendigo que pide limosna, obteniendo de ti una actuación espléndida de gaviota contemplativa del azul del cielo, como un mendrugo arrojado al vacío. En sitios inexplorados, idealizados con el recuerdo, cuando busqué un contacto, cuál devenir de la nostalgia, este se convirtió en pasión que nos acercó al borde del precipicio. Ritos solemnes, granizo en el jardín, edificio en abandono, fantasma aferrado a la nave que zozobra, escenas trágicas.

Noche de Puerto

Rumores apretados, violines llenos de nuevas expresiones, bares, besos, botellas que suenan, gargantas alrededor, tonalidades de la noche. ¡Ah las bocas voluptuosas y frágiles! algún día las desearé…algún día, ¿Cuándo? Todavía no lo sé, día tan seguro. Miedo de cerrarse con llave uno mismo, noche de puerto en que vuelvo los ojos hacia el cielo nublado, sensación de aire pesado con la carga de los días muertos. Peces robados a la cuenca del río, pitos en la niebla de un amanecer suave, cuando despierto, el reloj marcha al ritmo de la sequedad de la boca.

Marinos I

Hollín en los recios rostros silencio en sus pipas apagadas fabricantes de naves construidas de algas, entonan canciones fúnebres mezclando las órdenes con el griterío. Confianza y respeto por el mar, preocupación y arrojo, fuerza en su encanto mágico, visión tranquila en medio de la tormenta, verlo todo para devorarlo en llama viva. Poseen la herencia de los mitos y los ojos ausentes en sus tumbas móviles bajo las estrellas, las brisas en las velas los cubren de nostalgias Viajan por los mares perdidos en el tiempo, dibujando en sus pieles las profundidades mientras reciben el azote de las olas en los brazos. Arena fina en las sandalias, historias de serpientes mitológicas y de ballenas obesas, proa adornada con máscaras de los dioses de la risa, alma de filibusteros.

Insomnio

En el letargo de la noche me embargan los recuerdos, rayos de luna traslucen nostalgias puras. Las horas transcurren lejos en melancólicos sueños que justifican el divagar del espíritu, siento todavía el impacto de su presencia, es el pasaporte al secreto del desvelo. En su cabello sedoso, bella floración, inhalé el aroma queriendo crear un último recurso para no morir: ¡Soñar con su magnifica silueta, con sus finas manos… ¡ En esta noche, la imaginación loca, el espíritu y el delirio se intercambian con los anhelos, soñando con volver… volver al comienzo, mientras tanto mis ojos se entrecierran.

Cuídame Lentamente

Vienes a excitar mis sueños igualando a la lluvia que despierta los pétalos dormidos. En el silencio de la noche que solamente el contacto de tus labios disturben la quietud, toma la forma del lecho que nos acoge. Tus ojos se ven cansados, la respiración gastada y tu sonrisa como saeta hace diana entre el corazón y la razón. Sálvame de las imágenes cortas del deseo, manos dibujando mientras la piel se entrega y olvida entre las húmedas sábanas. No quiero solo las notas de la pasión de los cuerpos, ni aplausos perturbando la noche, quiero la melodía fina y sinuosa que adormezca, con acompasadas notas los miedos que creamos. Disuelve con las manos el dolor oculto en las esquinas hasta llegar al límite, devuélveme la paz, convierteme en puerto en donde llegan sigilosos los barcos, cuídame lento hasta el amanecer.

Manos de Alfarero

Manos de alfarero sobre tu silueta de arcilla moldeando la inmensidad de tu alma cuerpo frágil entre mis manos ingrávida en el espacio perdida de ti misma fuera del tiempo sueñas para despertar en medio de insondables secretos que afloran con las puntas de mis dedos recorriendo tu sobrecogido cuerpo empujado a un mundo más allá de los sentidos en el universo de tu piel sobre mi piel.

Sueño

Sueño con un sol en el dormitorio, suspirando con los recuerdos que se deslizan suavemente como un cisne en la laguna en su primer vuelo. Todo en mi memoria esta noche es magnificencia, el libro de la vida que escribimos es historia y la incluimos de inmediato en nuestra fe. El corazón en descanso se prepara, aunque dejamos atrás el pasado este siempre nos alcanza, e inexorablemente volvemos a la vida tranquila de la tierra, contemplando los horizontes suaves de la mañana. Dejaremos espacios, emprenderemos un nuevo viaje sin la sensación de vacío, volaremos para atraer las esperanzas y las ilusiones, con ellas formaremos un cielo y seremos los reflejos esperados de este mundo.

Ensoñación

Es tarde caliente, la ensoñación puede ser una caja de estrellas para navegar, sueño crepuscular que salió del mar. El sol brilla aún iluminando la arena, pero se ve la luna, sus hilos de plata difuminan el multicolor ambiente, las algas en ondulante calma mantienen el olor de la arcilla fina del mar. Aves de vuelo inesperado me sorprenden, incertidumbre de un futuro próximo, las caricias en mi memoria, se vuelve a generar el recuerdo con la complicidad del tiempo. Amar un horizonte con una belleza ilimitada, pienso, el espíritu está dispuesto, pero la mente está confundida.

Por la Orilla del Sueño

Jugando en la arena pálida, sueño con el mundo en soledad, cielos heridos, oigo murmullos en lenguaje vago. El mar aporta su bullicioso coro de voces, el corazón su misterio, vivo por siempre intacto en el crepúsculo. El agua del mar brilla a la luz de la luna, en la superficie largas cadenas diamantíferas, la espuma se desvanece en el aire, camino por la orilla del sueño recogiendo los suspiros del viento. En lo más Profundo de la Piel Mis manos tienen éxito en volverte frágil, agonía en lo profundo, lugar donde la voz no puede revelar el nombre del misterio. La sangre se agita hasta reventar las venas, corre como lava de volcán que se desborda, es un momento crítico, delirio que nos condena. ¿Qué busco en los instintos que no te pueda ofrecer, ahora que mis dedos trémulos, unidos por el silencio, como un relámpago se derrapan ávidos hacia el abismo del miedo de tu cuerpo? Germinan lentamente sentimientos para comenzar a descubrir, la respiración agitada obstruye el pecho, como el aire del frío invierno. Fruta consumida, misterio de un sueño, incineración de los labios, piedras arrastradas por aguas incontrolables, indagación de las causas de esta locura.

Dócil en mi Corazón

Blanco silencioso, representación clara de los sentimientos, resplandor temprano, mírate en él para ser y para amar. Sumérgeme en los paisajes de tus ojos, vivifícame en la atmósfera del árbol joven de tu piel. Dócil en mi corazón, nadando en las aguas del tiempo eterno, lejos de las horas tristes. La tierra firme de los años ojalá nos haga ver gozosos en nuestro futuro. Ven sin miedo, no quisiera que el olvido nos alcance inexorable en la puerta del corazón. Vibración de las montañas, sensación del cuerpo, diminutas mareas en el mar de la vida, detrás de las cuales se transfiere el agua de los océanos a la tierra fértil.

Dormitar en la Playa

Costa azul de agua salada, espejismo, los ojos atónitos. Descalzo acostado en la arena, las manos abiertas, un paraíso. Venas que no se ven pero se sienten, cama fantástica, disfrutar de los olores, del calor y la pereza. El viento arrulla suavemente, tengo mucho en que pensar y lugares que recorrer antes de dormir… dormir largo tiempo.

De Vuelta al Corazón

Dudas, ruinas que son frío silencio cuando llega el deterioro del raciocinio. El tiempo corre… ¿Nunca han pasado la noche esperando el colapso del mundo? A pesar de los siglos de experiencia todavía estamos perdidos aferrados a un mundo petrificado. ¿Y entonces? De vuelta al corazón, único lugar donde los sueños son pasiones.

Serenata

Soñé con las caricias, vértigo de tu cuerpo, en mi cabeza la sangre incontenible. Soñé con el mar de fuego en tus ojos danza de luz, sueño posible, brillo deseado. Voy a seguir meditando acerca de tu retorno, al final, tal vez pueda cambiar los argumentos por música a cambio de las palabras vanas.

Bailando Bajo la Lluvia II

Atado a tu cuerpo siento la masa fría de la lluvia y la noche con nosotros en un danzar eterno; premonición de un sentimiento distante, quizás del corazón, escribo la vida ante una imagen difusa entre la bruma. Conversamos excitables, en el ambiente una sensación relente, disfrazando la mayor parte del instinto; por esta razón mientras llueve ocultas repentinamente el rostro en mi pecho, el deseo disminuye y se empareja con la melodía que suena en el ambiente. Entre el viento tranquilo oigo tu voz, se siente la humedad de los cuerpo bailando bajo la lluvia; en la piel las gotas se deslizan lentamente sin la visibilidad del sol en tus brazos desnudos; nos cubrimos de nostalgia, demasiados cosas, el tiempo pasa indiferente, hablemos sobre la vida mientras expira la noche lentamente.

Eco del Pasado

Balancearé mi vida bajo las nubes, emprenderé el viaje eterno y en una vuelta del sol llegaré a la orilla del cosmos. Arrastraré la fe perdida, (creo en el ardor del recuerdo y en la época fría del invierno en el campo) ¿Será locura apasionada? ¿O en la oscuridad de los que viven el horror de besarse sin labios en el insomnio de una vida sin sueños ni abrazos bajo el cielo? Seguiré su cauce, se que la tormenta que en mi pensamiento gira ara en el firmamento y cosecha en el viento. El eco del pasado taladra mi cerebro: ¿Por qué deseamos este abismo de pensar si la mitad de la existencia es una palabra muda?

Desvelo

En el letargo de la noche imagino su voz, me embriaga el recuerdo de su aroma, nostalgia pura. Mis recuerdos transcurren lejos, en melancólicos sueños que justifican el divagar del espíritu, siento todavía en la piel el impacto de sus labios, pasaporte al secreto del desvelo. En su cabello sedoso inhalo el recuerdo de ese aroma queriendo bosquejar un último recurso para no desfallecer: Materializar su magnifica imagen…su cuerpo fino, sus pulidas manos. En el letargo de la noche la imaginación y el delirio se entrelazan con los anhelos, soñando con volver al pasado, volver…mientras mis ojos se entrecierran cansados.

Temblando en el Abismo

En la mañana un grito en el viento, brisa que reconforta, rompiendo el huracán, conteniendo inundaciones. En la tarde los relámpagos sacudiendo las ventanas, escondido debajo de las sábanas sacudo el plumaje gris, está hecho de lodo, pero hay días en que es como la arena suave atrapada en la orilla del río. El camino comienza a relajarse cansado, sendero rocoso, temblando en el abismo con el anhelo de ver algo más en la noche.

Marinero Inútil

El mar, las olas y la espuma bajo el sol, no percibo si vienen o si dan vuelta; es inútil predecir el curso de mi viento, el barco ha encallado, desafiando la calma de la bahía. Rompió las velas y las normas en la arena de la playa. ¿Qué pide, corales para ilustrar la costa a su manera? las olas no percibo si vienen o si dan vuelta. Está agitado, se escucha el cantar de las gaviotas y el amanecer del tiempo, las olas, no percibo si vienen o si dan vuelta. La noche y el miedo a encallar, !Marinero inútil! La memoria azul busca una playa donde reclinar la vida. !En el mar, recinto de todos los puertos, de ondas espléndidas, sonoro rebramar, navegaré por siempre!

Besos Congelados

¡Ay! el corazón añejo prendió su llama, fuego tenue, otoño de la boca, paloma descuidada entre las manos. Sé de la sordidez del beso y de la pereza de las bocas sin la aurora sexual que enciende la lengua, beso sin palpitación, carne resentida del ayuno, deseos que son desierto, besos congelados.

Voz que Llama

La noche con ruidos de tormenta, despierto y a la expectativa. Nacido en la frontera, fugitivo del viento, al borde del abismo, en un mundo asfixiado, triunfando en actos de clarines y fuegos. Estoy bajo la mirada de la historia, enterrado entre normas manchadas, sumergido en detritos subterráneos y en las cenizas de los restos del ser que no quería ser que podría ser olvidado. Voz que llama sin ser escuchada, viene del horizonte cubierto por la bruma, ciega la visión, espíritu obstinado pero contaminado, animado por una historia restaurada por partes.

Tengo una Casa de Ladrillo

Erigí mi ermita en medio de un huerto de América, América Latina, suficiente para ofrecer y dar con alegría, la nostalgia de un país donde sopla el viento en medio de la gloria. En la orilla del río sagrado, cinco hectáreas de tierra fértil, árboles frutales, viejos bosques, cerca de las esquinas de un abismo. Misterio que se abre bajo una colina verde, lugar salvaje, oquedad hirviente, rugido interminable como si la tierra protestara. Al lado de un salto de agua burbujeante, cerca de la región de las brisas eternas, con el sol en el Oriente, en el lado soleado, tengo una casa de ladrillo.

Alma de Poeta I

Escribo por las noches con ideas que se desarrollan de la manera de siempre, solitario por las estancias, con el conocimiento de la materia que da olor y calor a mis poemas, si, vivo, si… alegría que calma mi momento lírico, luz, aliento afectuoso… ¡Noche brillante!, ¿Sientes una planta y su respirar se convierte en irradiación de sonido, el color suave estimula tu melancolía, levantas los ojos y apagas el dolor en la arena, especialmente dejas lágrimas enredadas en una flor, en una roca, en un bosque o en una ola…? Entonces tienes alma controlada por un corazón que detiene la sangre caliente en torno al paisaje, si está en el invierno, nieva las tristezas y se disuelve en las rosas que esperan la primavera. Alma dispuesta a rechazar todo lo injusto, que se niega a detener normalmente la alegría, que purga el dolor que en el sueño conspira contra la vida. Rayo luminoso de sueños y colores y por lo tanto del porqué de la belleza (son terribles sus silencios) alma de fuego ordinario que no puede ser encerrada en su forma, causa de los sueños de la tierra, !Alma de poeta!

Alma de Poeta II

Alma que deja sus hojas y flores dispersas, ciclón preocupado que ruge sobre los mares y duerme en una cascada suave. Alma que no es obstáculo, que está ahí simplemente, sangre caliente en torno a las aguas, que sueña despertarse en la primavera. Alma que en el sueño espera ser eterna, o disolverse pronto como las mariposas que permanecen poco en vuelo abierto al campo, sin constatar una distancia, que deben morirse, igual a un olor, a un suspiro, sin dejar de ser ellas, sin perder su elegancia. Alma que posee normalmente la alegría, que yerra sin culpa en el fuego del pensamiento. Alma que viaja lejos, viento que levanta la vela fina, que despierta por primera vez en su vida entera alcanzando ese lugar tranquilo donde la brisa transita libre por bosques y peñascos.

Alma de Poeta III

El despertar está en nuestras manos, cruzando al amanecer las nubes coloreadas, los sueños y los suspiros ahora, Propongan la belleza, que es canción de la mañana, para combinar con las palabras, para mantener en la cabeza, para ir en torno a todas las formas, para estimular el milagro, para exponer alrededor del relámpago para poner en el fuego y encontrar los sueños, para almacenar. Para tener el gusto del viento, para recordar los viajes hacia el pasado a la manera de un impacto. Estamos aquí para la verdad del discurso, somos materiales, debemos sopesar las palabras, imágenes que cantan con los colores de las flores Sean mis ojos, escruten, sacudan la paz de los poemas, para seguir siendo más alrededor de las palabras, alrededor de la vida, alrededor de la eternidad. A la vida, como sueños de nuestra niñez, pronto nos despertaremos para verla y nos va a encantar, busquemos en nosotros el pensamiento como un sol apasionado.

Alma de Poeta IV

Camina lentamente por los laberintos profundos, con el borde del ojo mira el nacimiento del movimiento y el bosquejo que hemos creado con el cuerpo. Inventado nuevos mundos y la preocupación sobre la palabra, para creer, para dar vuelta a los rumores pintando la vida de diferente modo, desplazando los relojes del miedo. Hiriendo el tiempo perdido, lanzándonos para rectificar, mirando la cara al interior del espejo, descubriendo nuestro verdadero rostro. Vivimos en la era de los sentidos, el cuerpo como la memoria está en la trastienda, pero por esta razón la fuerza aplicable está en la cabeza.

Alma de Poeta V

El pensamiento se lleva adentro nace en medio del corazón, es necesario por ejemplo decir las cosas que son restauradas por el mar. El aire de colores de la flor en la llama, una llama que pone el fuego en los ojos, que es el todo que se concentra en la etapa que pasamos sin el dolor, para vivir los minutos, las horas, para tener días, para crear. Para ser inmensurables, para solicitar ser el sol y el aire desenfrenado de antes de los siglos, los colores y las tonalidades, los relojes, el tiempo al lado del juego de la vida, el sueño de la estética de la palabra limpia. Creada por los libros, la revolución de la palabra, debe estar basada en la revolución de las ideas, fulgor de la poesía para alcanzar finalmente las matrices de las palabras muertas.

Alma de Poeta VI

Miren al cielo, amen a las estrellas y todo se convertirá en poesía. Usted despertará alrededor de la geografía de montaña, y después el corazón será la voz que guiará su vida y le dirá al oído que el mundo está en cada cosa posible. Dentro del pecho y en los ojos esta visión: Saliendo de los sueños la alegría y usted buscándose así mismo hasta encontrarse.

Alma de Poeta VII

Usted poeta pertenece a la leyenda, es la luz que ilumina el vuelo mágico de la vida. Escribe para conservar las respiraciones de los papiros viejos, buscando en el presente y en el pasado legajos de notas musicales en pentagramas amarillos de tiempo y señales de existencia eterna. Escribe las vidas de aquellos que han cultivado argumentos viejos y nuevos, de los que inventaron lo que llamamos ciencia, y las letras de los libros. En la cosecha recoge los siglos de genes increíbles, descifrando las viejas caras y fabricando los días con los nombres de las cosas.

Alma de Poeta VIII

El hombre que escribe y devora las palabras, crea las fábulas en la tierra del ladrillo. El agua rodeó la tierra en el pasado, el viento devoró los paisajes, la voz de aquel vino para crear de nuevo, causa de las causas, secreto de un corazón abundante. Todo era tinieblas antes de los tiempos, ceguera: ¡Ay usted! creó sílabas de colores, con el fuego florecido, cosechando en la luna pedregosa. Le dio sabor a las cosas que disturbaban la sangre, en la tierra prometida, sueño primordial y en la creciente de los ríos que es repentina, debajo del cielo, dijo la verdad a los hombres. Recuerdos en el Ático Ansioso, lejano, la piel presta al mundo la carne, le alcanza para articular la voz, para decirles que somos internos, débiles y la respuesta, oscuridad inaudible, ¡Demasiado! Allá la voz inalcanzable, al borde de estallar por dentro en palabras, para reconocer que la noche durmió en fuegos de una vida vana, diversa. Noche sin fin, estancia vacía, el tiempo que pasa ruge a lo lejos, lamentos de una lluvia de recuerdos en el ático. Nueva vida de las cosas al amanecer, vuelta a la llave, árbol inclinado se derrumba, sueños no soñados, universo en su abismo.

El dolor del Olvido

Si dentro de mí hay fatiga y el fuego no llega, es un sueño. Podría exaltar sin fin esta tarde, pienso si sería que dios fabricó la mentira de la fiebre, que es un placebo. Si los labios besan y unas manos toman las mías funcionó, si no lo hacen, será el vacío que cubrirá la ilusión. En este mundo distante de períodos de espera, cuyo sino es la incertidumbre y el polvo, un pensamiento doloroso es cierre apropiado para mí: !El olvido! (Los amantes cortan las cadenas del ayer y del mañana, todas las cosas de este mundo se olvidan, nunca el desdén).

Carbones Encendidos

En la chimenea un fuego, frente a ella el cuerpo anuncia el sueño, ¡Ay! los carbones encendidos que tienes entre las manos sin quemarte. (Ya no tengo el orgullo de otros tiempos, espolvoreo la vida con cenizas muertas) La llama desciende alumbrando las tormentas de la cara, la flama sobre los ojos dispuesta a evaporar las imágenes perdidas. ¿Quien tiene la ilusión que pide la vida? Nada en su origen, ¿y en su transcurrir? tal vez haber nacido y obtener del mundo una palada de tierra. Soy un viajero que desciende en donde la oscuridad tiene que ser susurrada, cuando las llamas miden la intensidad de la herida, me consumo en ellas.

Marinos II

La distancia es en el mar, la anchura de los recuerdos limitada por la arena de la playa distante. Cielo libre en el horizonte, los marinos en la memoria de los pañuelos de las damas que esperan su regreso. No se que buscan pero van lejos, sé solamente que en la partida hay más alegría que en la llegada. El humo nada entre la cubierta y la calma que produce el sol en la mañana, toman una taza de café y la beben a la memoria del mar. Sus bocas tienen el gusto del salitre y su mirada transparente es el azote de Poseidón en alta mar.

Realidad de un Sueño

Donde el día es una alegría, lago de color azul, historia sin fin, se ve cerca de mis manos el sol que nunca se oculta. Los efectos repentinos de la luz, el entusiasmo de la tierra en condiciones de adoptar un nuevo día, los colores, el despliegue de la carne divina, apasionadas lenguas de fuego. En la creación de este mundo, libre para vivir la belleza cantando la melodía profunda de la vida. El horizonte siempre será una sinfonía, son de la tormenta y la distancia, la realidad de un sueño, inmerso en la vida, es hora de olvidar las quejas y obtener una respuesta aceptable. En un momento de pesadumbre, póngase en contacto con la sonrisa y escarbe el universo haciendo preguntas abrumadoras.

Ocurrencias Nada Más

¿Con qué enlaza una alegría? ¿Con el olor del campo, de la tierra, de los bosques, de los ríos? ¡Si, con ellos que con pasión ríen! Ocurrencias nada más. Mi pensamiento está en llamas por la luz que actúa invisible y adorna los días, y noches, eterno fulgor de sol y luna, melancolía pura, espejo de vivencias fantásticas. Reírse de todo, sin tonalidades, en una sola carcajada, así expulsaremos la intoxicación de la existencia. Mañana estaremos aún aquí y la lámpara seguirá encendida, deseo que irradie la vida… son fúlgidas las horas en víspera de la alborada.

Puedo Besarla Otra Vez

Tiene el aroma de la hierba y el sabor de la noche en la boca, (mi corazón palpitante). De pie, frágil, su piel sedosa y sutil, constelaciones en movimiento son sus ojos negros cuando se cierran, su cuerpo desnudo como huele de bien en el crepúsculo. Mi vida en su boca, el espacio y el infinito se parecen a mí, puedo besarla otra vez. En mis oídos, la música con sus ondulantes notas, ansiedad latente, amor tempestuoso.

Los siete Colores de la Lluvia

Estoy encadenado a otras sangres en el calor de la lucha, enraizado en el rico aroma de la paz, en manos de la respiración de la mañana, filtrando la luz del sol a través de los dedos. Formando con ellos un cristal simple y transparente, reflejando en la cara los siete colores de la lluvia, dejando pasar el viento que se lleva mi silencio absorto pero que trae a su vez la alegría en los ojos y el olor del ritmo de la tierra. Recorriendo el camino sin temor, llegando donde se unen el fuego y el agua, anticipando el futuro tras la apropiación de la libertad.

Hablar

Hablar y hablar, ondulación del fuego, hablar del diario que llega, de la tierra que el cuerpo saluda, hablar del ser pacífico, del tiempo que nunca se recupera, del sonreir… Observo alrededor: ¡Quiero verlo todo! Querría conocer el nombre de los que hablaban conmigo en un sueño: Con ellos construiría un puente, puente entre los soñado y las dunas móviles de las palabras. Hablar con boca de color, de los acontecimientos mágicos, de historias de dioses y de hombres, de lo que significa el hablar del mundo que el obrero forja, del campesino quien combate solo, del poeta. Hablar y hablar, así muchos días, hablar y hablar, de mí y no sé qué, hablar sin descanso.

No Puedo Matar a las Palabras

Me gusta la salida del sol para observar a las palabras que no saben de estaciones, mirarlas de cerca y oírlas expresar cuando llega el mañana. A mi alrededor caminan en las puntas de los pies, no puedo matarlas y lanzo exclamaciones. Si pudiera presionarlas a permanecer en silencio quizás morirían. La voz rompe el silencio, si, el poeta siempre está obligado a decir algo más que solo pronunciar palabras, debe apremiar a hablar a los que viajan en parte posterior de la verdad desnuda.

Sensaciones Apagadas

Dentro de mí hay fatiga y el fuego de la pasión no llega, tristeza con alas, es posible una queja. Mienten en su mediodía las gentes jóvenes que agotan la luz en los jardines, la noche llegará con su opacidad !Cúbranme con la virtud de la tolerancia para que haya sitio para mí! Si, podría amar sin fin esta tarde! Pienso que los dioses fabricaron la mentira de la fiebre que es el mismo bálsamo. Mis sueños tendrían más tono si mis labios besaran esta noche, la ilusión cubriría el vacío, entonces los pensamientos voluptuosos serían un cierre apropiado para mí razón, de resto… sensaciones apagadas.

Lejanos Besos

Lejanos besos que no estarán más conmigo, no puedo exiliarlos para dejar de soñar con ellos. Sí, besos, para aclararlo todo, el tiempo puede arrancarte la juventud y toda la vida misma para volver doloroso el beso. Los labios descienden congelados y en pedazos con su decadencia, ¡Ah dolor!, tiempo gris que oscurece la belleza. Un ligero temblor en el cuerpo, martirio de mi vergüenza, solo es el alma que se debilita con la aurora. Tanto en cada uno, tanto la alegría, tanto adiós, tanto la soledad, los besos no son sólo besos, son una larga historia que emerge del presente atado a un pasado glorioso.

Génesis

Tendido en el bosque del fin del mundo, esperó la mano amiga y al tomarla, la vida volátil se agitó en bandadas, las venas en un solo tremor, crispando el comienzo de la vida. Adán, su piel en la raíz agitada, preocupado del deseo, ¡Ah sus ojos!, embeleso y nada más. Eva, leopardo que se escapa, serpiente son sus brazos, abrazo de lianas envolventes, redondas frutas son sus senos, blanca tersura es su vientre, suavidad en los muslos, su lengua como babosa graba en las orejas. Al ritmo de resonancia de los cuerpos silban la música, sonoros suspiros resuenan sobre sus espaldas, es el Creador celoso, besos y más besos por labios destruidos, eterna llamarada, ligeras cavernas, lagos, espumas, ignotas frutas suspendidas en las bocas, sed que expira, venas que se rebelan, !Sangre liberada! ¡Ah, qué salvajes fueron creados! : ¡Ámame Eva, envuélveme en tu niebla! ¡Y bebamos de la primavera hasta perder el paraíso!

Lluvia

Brisa en el jardín, caen pétalos y flores, los pájaros se agitan, cruza una mariposa presurosa, el cielo azul, a veces gris, un lado negro. Secretos ocultos, el sol no brilla ni la luna y las estrellas aparecen, en el cielo los cúmulos cargados, de paso alto. Nubes embarazadas rollizas como un cordero, agua de lluvia en la montaña, arroyos, charcos, a cantaros cae y no se puede detener

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