Acaríciale la espalda a cada miedo, a cada recuerdo que aún vive en mi interior, mientras intento detener el tiempo para darte las gracias por estar a mi lado, por hacerme feliz, por regalarme tu compañía y tu amor.
Respiro, suspiro, y me quedo sin palabras, aunque quisiera decir tantas cosas: que te amo, que te quiero, que cada día estaría a tu lado, y que haría lo que fuera necesario para verte sonreír.
Suspiraría una vez más para decirte que no es mentira, que es la más pura verdad; que daría cualquier cosa por contemplar esos ojos tuyos, brillantes como dos estrellas fugaces cruzando el cielo de mis noches.
Te amo más que a mi propia vida, y no diré mentiras, porque la verdad es una sola: sin ti me faltaría el aire, sin ti mi mundo perdería su sentido.
Porque eres lo adecuado, lo apropiado, lo ideal para mi felicidad. Eres la razón por la que este corazón se enloquece con tan solo verte y se llena de esperanza al caminar poco a poco a tu lado.
Jhonja Llanos
Valledupar
20/03/2000:
OPINIONES Y COMENTARIOS