Quisiera borrar tu recuerdo pero, cuando lo intento vuelvo a sentir mariposas en el cuerpo.

Me odio y te odio tanto cuando vas de la mano de ese tonto maravilloso, quien supo robar tu aliento.

Traté de ser cómo el y terminé siendo yo; el hombre encamado por soledad.

Ya no sé si a esto se le puede llamar enfermedad.

Quisiera desahogar mi dolor desangrando tus labios con besos.

Éste es un dolor que evade mis tratamientos a base de alcohol y de cualquier otra cura que me haga perder la razón.

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