Siento el calor de tu piel
En mis sabanas desiertas
Con tan solo imaginarte
Puedo sentirte aquí cerca
Siento esa cálida paz
Que emana de tu mirada,
La dulzura de tus besos,
Tus manos sobre mi espalda.
Esa placida sonrisa
Que es la dueña de mi vida
Quisiera yo al despertar
Encontrarla cada día
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