Siento el calor de tu piel

En mis sabanas desiertas

Con tan solo imaginarte

Puedo sentirte aquí cerca

Siento esa cálida paz

Que emana de tu mirada,

La dulzura de tus besos,

Tus manos sobre mi espalda.

Esa placida sonrisa

Que es la dueña de mi vida

Quisiera yo al despertar

Encontrarla cada día

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS