MENTA Y CANELA (poemario)

MENTA Y CANELA (poemario)

Luisa Liendo

27/10/2018


No busco comprender lo que siento, siempre diferente y cambiante. Escribo porque pierdo la razón y los sentimientos toman el control.

¿Por qué acallar el alma que grita? ¿Por qué no usar las lágrimas como tinta y las risas como papel?.

Escribe cada pequeño pedazo de tu vida, de esta manera cuando mires hacia atrás tus versos serán tu biografía.

-Luisa Sofia Liendo Puma.


I

LUNA

Doy pasos en pleno anochecer,

no escucho nada más que el ruido de las hojas que el viento hace revolotear.

El ruido de las hojas al caer,

caen al compás de mis lágrimas

y junto a mis latidos suena el olvido

Un camino de luz me está llamando,

es el reflector del gran espectáculo.

Luna ¿Qué quieres?

¿A dónde me llevas?

¿Me llevas a esas promesas rotas dichas alguna vez por dos amantes?

¿Me llevas a la tristeza y lágrimas que sueles ver?

¿Me llevas por la historia cual máquina de tiempo?

¿Me llevas a esos suspiros de desamor o a esos gemidos que emiten dos cuerpos ungiéndose en placer?

Luna ¿Qué quieres?

Soy solo yo,

con promesas rotas como todos,

con el alma y el corazón en rehabilitación,

con suspiros llevados por el aire,

sin gemidos ni acompañante.

Soy solo yo,

solo yo y mi cigarro,

quemando sueños y evaporando mi llanto.

Quemándome cual tronco, perdiendo mis ramas,

dejando que las hojas sigan su curso,

llevadas por la corriente fría o ahogadas en un charco.

Mis raíces no se queman, mis raíces están húmedas.

Húmedas de esperanza, de alegría, de risas, de bienaventuranzas, húmedas de vida.

Mis raíces están húmedas pero bajo tierra.

Así que luna ¿Qué quieres?

¿Vienes a hablar con un desdichado más?

¿Vienes a crear sombras con tu luz para no sentir tal soledad?

Luna, no te vayas.

Quédate, que el cigarro se me acaba y

con sus cenizas cae mi espíritu.

Quédate y prende con tu luz mi otra cajetilla

que está noche crearé neblina para cubrir tal desdicha.


II

MONTAÑA RUSA DE ESTACIÓN OTOÑAL

Amar es un remolino de sentimientos, huracán de personas, amargo girasol e infinito follaje otoñal.

Amar pudiera por cada estación efímera.

Soñamos, anhelamos tanto el tocar el cielo, probar las estrellas y robarnos la luna.

Desesperada ilusión, ilusión de los acordes del te amo, ilusión de mis manos derritiéndose en tu piel.

Ojos enamorados y pupilas cohibidas, corazón de gran travesía.

Abatidos, con los párpados caídos y ojos inundados.

Con el corazón anestesiado, cuerpo acalambrado y respiración tenue.

¿Por qué llora el cielo?

¿Qué diría la lluvia si dijera que al despertar deje de respirarte, de verte?

Tu aroma se me hace tan desconocido,

tu silueta desaparece en la oscuridad de aquella noche taciturna.

¿Qué diría la lluvia si dijera que al despertar deje de respirarte, de verte?

Tu aroma se me hace tan desconocido, tu silueta desaparece en la oscuridad de aquella noche taciturna.

¿Qué diría el mar si dijera que ya no puedo imaginarte?

No recuerdo esos labios que mi aliento robaron,

no recuerdo esa embriaguez de tus besos.

Te busque en cada trazo, en cada gota de pintura,

en cada libro y en cada sonrisa importuna.

Te fuiste, te fuiste mi amor de estación.

Otoño de hojas secas y frágiles, sin vida y sin savia.

Esa brisa de pasión que seco gotas de sudor al hacer el amor, esa brisa te llevo.

Vaya, que viaje fuiste y que ingenua yo.

Tentador el riesgo metí mi pie en el vagón, mi vida el regreso costó.

El costo de ser humano, de anhelos y corazones novatos.

El costo de tal ambición de poseer la luna y tú vago amor.

Viaje de montaña rusa, viaje desaventurado de dos amantes, de ilegítima hazaña.

Montaña rusa, mísera y deshabitada.

Montaña rusa de estación otoñal.


III

SILENCIARTE

Escucho la sonata lunar, cósmica y espectral.

Escucho cada constelación un brindis cantar.

Escucho el eco de tu voz en el espacio,

vivo en el tiempo, siguiendo mis pasos.

Silenciarte ojalá pudiera.

Entumecer mis oídos llegando al corazón,

entumecer mi mente llegando al alma.

Entumecerte, silenciarte.

Silenciarte de aquellas ruidosas noches,

cuando las gotas de lluvia te dibujaban en mi ventana.

Al cerrar los ojos siempre vuelves.

Te aferras amor, te envuelves.

Te vas al amanecer, te pierdes.

Silenciarte para escucharnos,

Yo decía noche, tú decías día

yo decía invierno, tú decías verano

yo decía te amo, tú decías ahora no.

Silenciarte para escuchar el reloj,

el tiempo no me esperaba.

Volaba y junto a él,

tú mi alma gemela, te disipabas.

Como último deseo susurraste que me marchara.

Marcharme de tu cielo,

yo no era tu luna, era una estrella fugaz.

Incapaz, felicidad efímera pude hacer brillar.

Marcharme al saber que tú no necesitas de mi luz estelar.

Podré decirle a la arena que amarte ya no quiero

pero el esperanzado mar gritará por nuestro amor.

Podré dejar de regar nuestras flores

pero las nubes llorarán para ellas.

Podré morir por olvidarte

pero nuestros recuerdos me mantendrán viva.

Podré o no silenciarte, podrás o no silenciarme.


IV

ENJAULADA

Que majestuosas alas,

veraces y extravagantes.

Que tonalidad, que combinación,

que perfecta unión de color.

Que bello pico, que bello canto.

Que ojos tan tristes ¿Qué dolor albergas?

Y esas cadenas ¿Cuál es tu condena?

Se te caen las plumas, cambiaste de color.

¿Cuál es el motivo de tal moribunda acción?

¿Por qué te cierran el pico?

¿Por qué te pintan las plumas?

¿Por qué te cortan las alas?

¿Por qué estás enjaulada?

Esa no eres tú, tú no eres esa monótona alma.

Esa no eres tú, que se escuche tú canto.

Esa no eres tú, rompe esa jaula.

Si tú condena es la infinidad de tus soñadoras alas o su eterno matiz.

Si tú condena es el canto que deleita tu alma.

Si tú condena es tocar el cielo.

No existe dicha condena.

No hay jaula existente, ni cadenas que aten.

No hay colores impuestos a tu esencia.

No hay ser humano que te corte las alas.

No hay nadie, nadie más que tú.

¿Por qué estás enjaulada?

Escapa, tú tienes el control.

Vuela, tú sabes que eres libre.

Respira, eres poesía.


V

MENTIRA

Te amo suspiraste,

te amo, sonaron ecos en mi cabeza,

te amo, esmeraldas me envolvían,

te amo, me perdí en el rosa de tus labios.

No respondí, no quería que las palabras brotaran

no quería que te lleves ese pedazo de mi cielo.

No quería que las estrellas te dibujen

y ahora eres la única constelación que brilla.

No quería darte mi último suspiro,

no quería que vieras el miedo en mis ojos

ni la inseguridad de mis labios.

No quería ser yo quien caiga en pedazos.

La luna susurró era mentira,

quería darte todo mi cielo y todas mis estrellas,

quería hacer nuestra cada constelación.

Quería que mis labios fueran tú cóctel favorito en cada brindis estelar.

Era mentira, quería gritar cuánto te amaba.

Amar tus espinas, besar tus pétalos

y regarte toda mi vida.

Quería morir con el sonido de tu risa

y revivir en cada una de tus sonrisas.

Te diste la vuelta amor,

en las palabras jamás dichas me ahogué.

He de necesitar respirar y acallar mi corazón.

Aunque el tiempo no jugó a mi favor

hoy, por fin, te digo te amo como la primera vez

y te digo te amo por última vez.


VI

Existo y dejo de existir, existí en cada suave trazo, en cada diptongo e hiato, y en cada do-re-mi.

Existí inmersa en tus labios y fútilmente en tus párpados.

Existí en cada carretera y en cada curva de tu piel.

Dejo de existir pero aún existo aferrándome a no hacerlo.


VII

17

Cada diecisiete estás ahí,

cada diecisiete el calendario adolece tu ausencia y

el cielo le implora llorando al tiempo para que mire atrás.

Cada diecisiete conspiran tirando el dado las estrellas

seduciéndome a una nueva constelación formar.

Porque cada diecisiete muero un poco más que el anterior.

Porque cada diecisiete se me escapa la vida.

Porque cada diecisiete estas ahí, pero estas sin mi

y cada diecisiete estoy sin ti.


VIII

2 VECES

En vida he muerto dos veces,

cuando te vi por vez primera y cuando te vi con ella.


IX

Si te escribo con lágrimas de cisne ¿Lo leerías?

No lo sabré.

Sin embargo, te escribo sin querer escribirte y te amo sin querer amarte

pero no lo sabes porque no te escribo, porque no me lees, porque estás ciego y yo no sé escribir en braille.


X

MI CIUDAD

¡Ay mi ciudad! Te he dibujado con palabras en el vacío mapa de mi corazón.

¡Ay mi ciudad! Que sería de ti sin mis versos pintando tus cerros de colores.

¡Ay mi ciudad! Que sería de mi sin tu manto de cielo y tus nubes de anhelos.


XI

Que desesperante tú salado sabor en mis labios siempre dulces.

Mi vaso vacío sabe que la sal me vacila con limón y tequila.

En este caso, prefiero tomar tequila puro para quitarme este mal sabor de boca,

sin limón y sal, sin tu sal.


XII

No voy a engañarme,

no voy a engañarnos,

me muero por besarte.

Empezando por esos ojos marrones,

dilatando nuestras pupilas,

entrelazando nuestras almas en cada pestaña.

Sentir tu piel canela desvanecer con mis caricias y

que en mis labios encuentres el elixir de la vida

para que vivas eternamente de mis besos.

Me equivoco; voy a engañarnos,

porque dejar de engañarme no puedo.


XIII

“Nunca cambies” ¡Que injusto!

“Nunca cambies” ¡Que insulto!

Cuando entiendas que el ser humano está en un necesario y constante cambio, e inevitablemente crece.

Te darás cuenta de que “nunca cambies” no tiene significado en el diccionario de la vida.


XIV

MAÑANAS INVERNALES

Mañanas invernales

que congelan hasta lo más

profundo de mis huesos.

Mañanas invernales

que humedecen mi andar.

Mañanas invernales

que fuman cigarrillos nublando la infinidad.

Ayer fue, hoy es y mañana será invernal.

Mi soledad ¿Qué mejor abrigo?

Mi amor propio ¿Qué mejor piel?

Mi infinidad ¿Qué mejor motivo?

¿Mi cigarrillo? Encendido.

Ayer fue, hoy es y mañana será invernal.


XV

PUDE QUERERTE

Lamento saber que me querías y que pude quererte.

Lamento saber que pude quererte pero fui cobarde y tú muy valiente.

Lamento no ignorar el pude y solo quererte.


XVI

MENDIGANDO

Pasaba los días mendigando,

mendigando tus anhelos

mendigando tus suspiros.

Mendigando al sol

por el ausente calor de mi existir.

Pasaba las noches mendigando,

mendigando tú insomnio

mendigando tus pensamientos

Mendigando a la luna

por la ausente luz en mi silueta.

Pasaba el tiempo,

pasaba mi vida mendigando,

mendigando por ti.

Mendigar ¿Por qué?

Comprendí que lo tenía todo

y sonreí, porque no eras tú.


XVII

Si preguntasen por mi más genuino orgasmo diría que fue hablar contigo.

Porque tus palabras acariciaban suavemente mi piel, retorciéndome en cada sílaba pronunciada.

Porque tus besos recitaban para mí, encontrando cada debilidad escondida.

Porque tú mente soltó tal apasionante gemido adormeciéndome de placer.

Si preguntasen por mi más genuino orgasmo diría que fue hablar contigo

aunque fue efímero

no tuve que fingirlo.


XVIII

El momento en el que escogí un fútil beso de otros labios y no un poema de amor recitado por los tuyos me di cuenta que estoy rota, que me falta un tornillo por cometer tal locura.

Y lo peor de todo es que cometerla me encantó.


XIX

La luna solía ser nuestra promesa ¿Lo recuerdas?

Sin embargo, como todo lo frágil, se rompió.

No te engañes, la luna aún es mía.

No permitiré que me quites eso más.

La luna es para mí y para cada soñador que brinca en las estrellas.


XX

DIFERENTES

Que diferentes somos,

decidí sanar sola el corazón en añicos,

decidí buscar sola cada pedazo

aún así me tomará toda una eternidad.

Decidí viajar sola por mi interior,

decidí naufragar en el infinito mar de mi alma y volar sin paracaídas sabiendo que no volvería a caer.

En cambio, tú decidiste que otras manos eran mejores que las tuyas para pegar tus incompletos pedazos,

decidiste que no podías viajar sin acompañante

y que volar sin paracaídas era muy peligroso.

Que diferentes somos

y que pena por ti

porque fuiste tú

quien me ayudo a crecer.


XXI

Si no amas apasionada, veraz y completamente.

¿De qué vives?


XXII

BÉSAME

Bésame sutil como el rayo de sol mañanero,

bésame despacio contándome como te fue hoy,

bésame dulce como tus anhelos,

bésame con arte, espontáneo;

bésame al ritmo de Beethoven

y embriagante como Bukowski.

Luego,

bésame intenso y amargo como el café rutinario,

bésame adictivo como el cigarrillo,

bésame húmedo regando mis raíces,

bésame sin pausas y con devoción,

rápido, acelerado pero no fugazmente.

Bésame eternamente

para toda una vida,

bésame, amor, bésame

como si dijeras te amo por última vez,

desgarrador, liberador e inolvidable.


XXIII

¿Cómo será enamorarse por segunda vez?

¿Acaso existe?

¿Cómo será enamorase por segunda vez?

¿Acaso es posible?

¿Cómo será enamorarse por segunda vez?

Lo imploro, quítenme esta condena.

Lo necesito con urgencia.


XXIV

HUERTO EN LOS LABIOS

Que hermoso huerto tienes en los labios,

a veces tan rojos y delicados cual rosa y

a veces tan hirientes cual espina.

Que hermoso huerto tienes en los labios,

a veces tan nobles y puros cual lirio blanco

brindando paz en plena tormenta.

Que hermoso huerto tienes en los labios,

a veces tan alegres cual geranio

riendo para acallar el llanto.

Que hermoso huerto tienes en los labios,

a veces tan sinceros cual tulipán

prometiendo amor eterno a corazones rotos.

Que hermoso huerto tienes en los labios,

a veces tan sexuales y deseosos cual orquídea roja,

rogando por probar la fruta prohibida.

Que hermoso huerto tienes en los labios

y que irónico que no sea yo quien lo riegue.


XXV

CARTA

Te escribí una carta

con gotas de lluvia y envuelta en pétalos.

Nació de mis entrañas y murió en tus ojos.

Arrebataste significado alguno,

borraste colores y rompiste lienzos.

Lo olvide, las cartas están infravaloradas

y el amor, el amor de hoy en día repugna.


XXVI

¿A qué juegas?

No me escuchas, pero respondes,

no estoy y me ves,

estoy y no me ves.

¿A qué juegas?

No me tomes por garantizada,

mi firma no figura en el contrato de tu vida.


XXVII

Cuando faltan ideas recurro al baúl empolvado de amistades y amores perdidos.

Aunque sea un dolor de cabeza recordar,

son las mejores historias para contar.


XXVIII

Como odio las madrugadas,

es como si el ambiente te enfermara

y vomitaras todos tus problemas.


XXIX

CIELO MÍO

El cielo es mío,

y las caladas de mi cigarrillo

el nacimiento de nuevas nubes.

Nacidas de la compañía,

nacidas de la soledad.

A veces cargadas de lágrimas,

a veces cargadas de opresión.

A veces cargadas de tranquilidad,

a veces cargadas de libertad.

A veces solo son humo,

a veces solo son el vacío.

El cielo es mío,

porque lo pinto yo.

Porque yo lo creo

y tú solo crees verlo.


XXX

2:42 am

Cuando las madrugadas saben a miel,

se siente la ausencia de la soledad

y al amanecer el sol es mi cometa,

sus tenues rayos de luz juegan con los minutos.

A falta de brisa,

el sol cae cegando visión alguna

y vuelve a jugar con mi tiempo.

Se parece tanto a ti.


XXXI

Arboleda de pinceladas esperanzadas,

te encuentras ausente en mi alma.


XXXII

A MERCED DE TUS OJOS

Tu presencia imponente como el cielo,

y que atrevimiento el mío compararte.

Infinidad inalcanzable,

oscilante e imprevisto,

inspirador y vehemente.

Nunca fútil, nunca efímero

siempre mío en la eternidad.

Mientras esté condenada,

condenada a amarte bella alma,

a merced de tus ojos moriré.


XXXIII

LABIOS COLOR ARTE

Labios color arte,

labios obra de arte.

No se tocan,

no se prueban,

solo se admiran

y se anhelan.

Labios color arte,

labios obra de arte,

labios lujuriosos,

labios singulares,

permíteme tenerlos.

Labios color arte,

labios obra de arte,

tengo el alma en mano

y amor para rellenar tus trazos

solo por una pincelada de tú sabor.


XXXIV

Porque está noche

en vez de contar estrellas,

en vez de buscar la luna,

lo único que quiero

es tu voz como canción de cuna,

y tú como protagonista de mis sueños,

así con todo gusto no despertaría nunca.


XXXV

V.M

El arte dibuja el alma,

compartirlo pinta el alma,

tú pintas mi alma.


XXXVI

ECUACIÓN

Cuando estoy sola me urge estar con alguien

y cuando estoy con alguien me urge la soledad.

Variables de una ecuación.

Me urge hallar la solución

y no puedo, porque no sé,

no sé restar la soledad de la compañía,

o viceversa.


XXXVII

TRUCO DE MAGIA

Hay un truco de magia

y solo un espectador,

te doy a escoger una carta

pero una de amor.

Cierra los ojos

y deja que te la lea yo,

la magia está en escuchar y

en lo que te haga sentir mi voz,

¿El truco? El truco lo sabré solo yo.


XXXVIII

Puedo leerte, lo sabes

puedes leerme, lo sé.

Pero no es de esas lecturas en voz alta.

Porque cuando es alto, claro y fuerte; es real.


XXXIX

¿CÓMO TE EXPLICO?

¿Cómo te explico?

Solo llegaste,

te paraste al frente

te mire y no te inmutaste.

No te invite a pasar

pero las invitaciones no son tú estilo.

Entraste sin avisar,

sin limpiarte los zapatos.

Entraste sin avisar,

por una taza de café.

Tal vez para calentarte,

tal vez para deleitar su sabor.

Tal vez por cinco minutos,

tal vez por unas horas

no lo sé, rompí el reloj

para que te quedes.

¿Cómo te explico?

Solo llegaste,

para quedarte

por toda una vida.


XL

VERSO POR VERSO

Y cuando lees,

verso por verso.

Y cuando declamas,

verso por verso.

Lo haces al pie de la letra,

porque la tinta lo demanda

y el público lo aclama.

Pero cuando yo leo,

verso por verso.

Y cuando yo declamo,

verso por verso.

No lo hago al pie de la letra,

no hay letra, hay nombres,

porque el corazón lo demanda

y el alma lo aclama.


XLI

ADIÓS

Cada adiós dolía,

y por cada lágrima

siempre volvía.

Cada adiós dolía,

y por cada carta de despedida

siempre volvía.

Cada adiós dolía,

y por tu ausencia

siempre volvía.

Así que, me aleje,

sin despedirme,

sin un adiós,

sin fecha fija,

para no volver

y por amor,

amor propio.


XLII

Mientras más te pienso,

más te quiero.

Mientras más lo analizo,

más te necesito.

Mientras más lo siga callando,

menos tiempo me estás amando.

Hoy, estoy muda, es más,

todos mis sentidos están paralizados.

Paralizados por ti, mi amor.


XLIII

Te dibuje en la ventana,

delicada y pausadamente

las gotas bailaban trayéndote a la vida.

Ansiosa te esperaba

porque no llueve todos los días,

solo cuando el cielo gris te refleja

y cuando desempolvo las ventanas de tu ausencia.


XLIV

Hoy más que nunca te pienso,

perdóname, perdóname

pero el te amo que se aproxima

es un te amo con sabor a punto final,

es un te amo que tú corazón y el mío

no pueden aguantar,

no puedo.


XLV

Te quiero, te quiero, te quiero

en mi vida, en mi libertad,

te quiero, te quiero, te quiero

flor recién nacida déjate regar.


XLVI

TE DESARMASTE

Te desarmaste para mí sin saberlo,

me perdí en tu distancia,

me congele en tu frialdad.

Te desarmaste para mí sin saberlo,

desperté con tu voz, llamándome,

desperté con tus brazos, arropándome.

Te desarmaste para mí sin saberlo,

mirando tus ojos sus puertas abriste,

dejaste que de tus labios

campanas de alegría sonaran.

Te desarmaste para mí sin saberlo,

déjame decirte, déjame explicarte

que de mis cosas favoritas son

la exquisitez de tu mente,

la sabiduría de tus palabras y

el arte de tus manos.

Te desarmaste para mí sin saberlo,

yo no intento armarte, tal vez sí amarte

por cada pedazo que dejaste

como si fuera Hamlet.


XLVII

Tú alma reflejada en ojos color luna,

tus manos de lápiz nacidas del sol

dibujas cada vena partiendo del corazón

por favor, no te atrevas a borrar.

Quiero errores, quiero ser tú boceto

sin correcciones y sin aciertos.


XLVIII

MARIPOSA MULTICOLOR

Tú voz llena espacios en blanco,

tú voz sinfonía de medio día,

pasmadas las flores con tu canto

he de escucharte sin temor armonía de mi vida.

Si las mentes brillantes están en extinción

y acalladas las almas en exhibición.

¿Cómo es que escapaste?

Mariposa multicolor.


XLIX

Ven, ven, ven y ámame

aunque no sepas que yo te amo.

Ven, ven, ven y añórame

suéñame, deséame, anhelame

como yo lo hago, a cada instante

muriendo sin morir y viviendo sin vivir,

me hace falta de tu presencia para existir.


L

Niega, niega que podría escribir

en tu piel versos de amor.

Niega, niega que me quieres,

que te aterra tenerme y no tenerme.

Déjame susurrar en tus labios;

no te asustes cielo mío,

no hay por qué temer,

tal pasión como la de nuestro amor

comparada al amanecer.

Déjame sellar tus labios

llenándolos de seguridad,

no me vas a perder

si un te amo quieres pronunciar.


LI

PRIMAVERA DE TU PIEL

Primavera de tu piel

estación a la cual le soy fiel.

Como si fuese ayer

vuelvo a ver gotas de tu esencia caer,

evaporándose en mis labios

y en mis ojos vuelven a nacer.


LII

MAR Y CIELO

El mar desaparece,

el mar se desvanece,

y se mezcla con el cielo.

Se distinguen olas a lo lejos,

sin poder alcanzarlas, no soy marinero.

Olas que desembocan,

pies húmedos de sus restos.

¿Son tus restos? ¿Son mis restos?

Como el mar somos y seremos,

Como el mar, marea alta y baja sufriremos.

Desembocamos buscando en la orilla lo ausente,

arrastrando rocas de manera inconsciente.

Como el mar somos y seremos,

a veces sereno,

a veces tormentoso,

a veces no somos nosotros,

sino el reflejo de otros.

A veces no somos mar,

a veces somos cielo,

a veces somos su reflejo,

mar cual espejo.

Mar que creemos que somos y seremos

sin serlo y solo creyendo.

El mar desaparece,

el mar se desvanece,

y se mezcla con el cielo.


LIII

ANILLO ENTRE TUS MANOS

Soy como un anillo entre tus manos

y mi corazón de gema

desprende tallos de transparencia.

De estos mismos florecen

el sustento del paraíso.

Brazos que abrazan sin atar

y liberan si soltar.

Soy como un anillo entre tus manos,

manos de laberinto.


LIV

Está mañana deje mi fragancia en tu cama

y mi cansancio se debe a ti.

Cansancio del bueno

del que no cansa,

del que saca energía de tus besos,

siempre tus besos.

Besos hechos de un pasado,

besos sabor a un futuro.


LV

NATURALEZA

¿Por qué no siempre podemos estar echados bajo en árbol?

Escuchando los pájaros cantar a las hojas para que empiecen a danzar.

Las hierbas del suelo nuestras venas osan a formar.

El corazón, corazón que hecha raíces que solo tú puedes regar.

¿Por qué no siempre que abrimos los ojos vemos el cielo?

¿Por qué ni siquiera los abrimos?

y si lo hacemos

¿Por qué los volvemos a cerrar?

Como es que en una ciudad tan contaminada lo único vivo es la naturaleza muriendo

y nosotros, muertos, sin sendero.

Es como tú esencia, tú alma, tu “yo”

muriendo en una contaminación social.

Tú, a diferencia de la naturaleza, no luchas, te dejas matar.

Abre los ojos, que tu cielo no deje de brillar.

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