No voy a devolverte el golpe,
No voy a descoser tus mentiras,
Ya no me importa lo que digas,
Hay guerras que uno gana
saliendo de la partida.
No voy a ensuciar mis manos
ni a esperar verte caer,
La mejor venganza es
Simplemente desaparecer.
Que te quedes con tu ruina,
con tu boca retorcida,
con tu forma de herir
en tu bucle de ira
Ya no me importa lo que digas.
Me niego a ser condena,
de una mente prisionera.
Cada cual cargue en su pecho,
con el peso de su pena.
Porque el castigo más cruel
para las personas como tu
Es dejar que te vean
a plena luz.
No hace falta intentar
Con esfuerzo y voluntad
mejorar lo inmejorable,
ni que mi tiempo te elija.
Quien convierte amor en daño
se hace daño de por vida.
Así que he decidido no hacer nada.
Ya no me importa lo que digas.
Voy a curarme despacio,
voy a lamer mis heridas
con paciencia y sin prisas
Voy a elegir vivir mi vida
Con mi verde horizonte, sin récord
Y sin tu mira.
Tú te quedas con los restos:
ruido, culpa y tempestad.
Yo me quedo con mi alma
limpia, en calma y paz.
La peor cárcel del mundo
es no escapar de tus garras.
Con tus críticas y desprecios
Solo hablabas de tus castas.
El vestido que tejiste para mi
Me queda pequeño y ortero.
Quedatelo
Combina más con la maldad de tu corazón.
¿Qué me importa lo que
digas?
Nada.
Y con ese nada,
Yo pude huir de tu todo.
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