Se siente complicado,
encontrar un aliado
un defensor de lo impropio
que detenga balas y agravios.
Se siente frustrante e insultante
tener que poner un muro
que contenga la rabia
que señale el ultraje
Para mí, que aprendí a nadar en un mar de ofensas
un acato me parece interesante
divertido e improbable
No nací con la condición de mantener cortesía a quien me miraba con hipocresía
No crecí para mantener el decoro cuando el menosprecio fue obvio.
Pero supe cuando la prudencia tenía que ser mi arma y la victimización mi mejor carta.
Hay que saber ganar, pero a veces solo necesitamos jugar.
OPINIONES Y COMENTARIOS