El significado detrás del “me compré”

El significado detrás del “me compré”

paolaan

26/10/2026

Hace cinco años cuando estaba por terminar la licenciatura me interesé por el dinero como tema de estudio y aunque me adentré en el mismo no concluí mi investigación, porqué mis intereses respecto a los temas a estudiar cambiaron.

Estos últimos meses he repetido la acción de intercambio dinero-producto, lo que me llevó a repensar en el significado que hay detrás de este acto, y que también, lo asocié con aquel conocimiento sobre el dinero y su relación con las personas.

El dinero nos brinda beneficios, además de accesos a disfrutar de experiencias y cosas que nos satisfacen de manera personal. Desde siempre me atrajo el hecho de hacer cosas que me llevaran a la obtención de dinero, porque sí, traer dinero siempre me gustó. No encontraba explicación a ese hecho, algunos lo asociaban con ambición, avaricia o simplemente a un aspecto malo, lo que generó en mí sentimientos de vergüenza. Seguí buscando vías para ganarlo, pero empecé a ser cuidadosa de lo que decía frente a otros y de gastarlo en silencio.

Estoy realmente sorprendida de cómo en la actualidad he podido vincular el conocimiento que obtuve sobre el dinero y el acto constante de gastarlo. Porque detrás de esto hay algo muy grande que significa, que da poder, brinda libertad y acceso a ciertas cosas; que cuando una prueba ya no está dispuesta a soltar.

Los últimos meses siempre que le cuento a alguien sobre lo que compré, mi mente explota y le hace ruido cuando digo “ME COMPRÉ”. Porque ya no puedo pensar en un intercambio de dinero-producto, hay algo muchísimo más complejo que se encuentra íntimamente entrelazado. El significado y el poder del “me compré” sólo se descubre en la práctica. Si bien es cierto, el hecho de ganarlo también produce placer, pero sentirse con derecho a gastarlo definitivamente produce un sentimiento al cual todavía no puedo nombrar con las palabras que den cuenta de ese maravilloso significado.

La acción de gastarlo conlleva aprender a delegar decisiones a través de el y en el delegar vencemos los obstáculos para disfrutar. Antes comprábamos y gastábamos con el dinero de alguien más, eso restringía nuestra capacidad de acción. Con el dinero propio una sabe cuales son sus limitantes y como accionar ante ellos. No quiero promover la cultura del comprar en exceso sin responsabilidad, pero qué deleite comprar sin culpa; incluso por el mero placer de endeudarse y saberse plena de poder resolverlo después.

Comprar no sólo es una práctica tradicional. El significado de comprar engloba ilusiones, anhelos, capacidad de acción, autonomía y gozo.

Es difícil asumir que una quiere cosas que cuestan dinero y que le gustan, debido a que por mucho tiempo hemos sostenido prejuicios asociados a la vergüenza que produce el decir que nos gusta ganarlo y lo que podemos hacer con su obtención. Por mucho tiempo me restringí el hablar con libertad sobre dinero y decir que me gusta, porque hacerlo me hacía pensar en “Van a creer que soy…” y yo claramente temía ser juzgada. Lo único que buscaba era el entendimiento sobre la independencia económica que quería empezar a construir.

Me gusta gastar y comprarme cosas, pero también me gusta administrarlo de manera consciente. Le doy un valor muy grande al dinero, porqué al menos para mí sí fue difícil acceder a él y en la actualidad decir que me gusta el dinero no significa que pretendo convertirme en millonaria. Simplemente veo en el dinero acceso a oportunidades y sueños que en un futuro me gustaría ver realizados.

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