El Fondo También Tiene Camino.
Esta historia toma como referencia el pasado y actualidad de una persona que sin darse cuenta, empezó a transitar el camino de ida hacia la depresión, ansiedad, angustia, estrés, inseguridades, nerviosismo y desamor a si mismo.
En la mente de este muchacho habitaba la paz, tranquilidad y seguridad, un niño inocente como cualquiera con sus padres, su crianza fue para forjarlo como un verdadero hombre, uno que respetara, que cuidara, valorara y amara con mucha fuerza y pasión, que pudiese sonreír, ver el mundo y no agachar la cabeza, no ver caer a sus padres en ningún momento le brindaba esa fuerza de voluntad que hacia sentir que podía absolutamente con todo.
Sus problemas llegaron en la etapa de la primaria, un chico de apenas 8 años que se había mudado, un lugar nuevo para él, personas desconocidas por todos lados, la pareja de su madre, que considero padre al instante a falta del suyo de verdad en su infancia previa. Su comienzo en una nueva escuela era algo aterrador, pero nada que no pudiese llevar con fuerza de voluntad y alegría, su llama interior era radiante hasta que la fueron apagando.
Insultos, golpes, gritos, empujones, burlas hacia su cuerpo, tantas palabras que lastimaron su inocencia, tanta maldad de personas de su misma edad, sin entender, solo se defendía, intentaba parar la situación con el dialogo, pero no funcionaba, sus reacciones fueron cada vez peor, la ira lo invadió, reaccionando con golpes, intentando defenderse de cada golpe de los atacantes. Los adultos, los mismos que son responsables de los menores, del cuidado y educación, ninguno en el establecimiento hacia algo para detener el problema, para ellos, el problema era el chico que reaccionaba, que se enojaba, que contestaba mal, que lloraba cada vez que se metían con él, esto hizo que sufra por dentro y solo se sintiese, incluso, intentando ayudar a una nueva persona que considero amigo por el mismo trato que le daban, pero su error fue ese, ayudar, al hacerlo, el mismo chico que era su amigo, cambio de bando para ser parte de los atacantes, esto lo destruyo.
Su solución fue no querer ir mas a la escuela, aunque sus padres intentaran, la situación no cambiaba, todo seguía igual, solo el cambio llego a la edad de los 12 años, la famosa excusa de «Ya crecieron». Una etapa en la primaria que para el protagonista fue horrible, hubo algún recuerdo bueno? No, solo odio hacia todas esas personas, directivos, maestros, alumnos, a todos, creyendo que incluso, él fue el problema de todo por defenderse.
Su adolescencia fue buena y mala, supo lo que era tener amigos, personas en las que confiaba, pero su miedo nunca desapareció, sus inseguridades seguían estando, su herida jamás se cerro, incluso de adulto, sigue ahí. Se impuso forjar una mentalidad fuerte, alguien que podía solo con todo, ayudar, estar ahí para esa gente, un hombro donde pueden llorar, pero la verdadera pregunta siempre estuvo presente y nunca se la hizo ¿Quién estaba para él?
Su etapa de adulto era un nuevo comienzo, una responsabilidad, independencia y trabajo, una mentalidad forjada a base de no expresar sus sentimientos, no llorar, aguantar los golpes mas duros, no dejarse ayudar por que nadie lo quiso ayudar en el pasado, creer exclusivamente que él podía pero no era así, en su mente habitaba el camino de ida hacia la depresión, cargas de estrés, enojo, angustia y el sufrir solo los momentos malos de su vida.
Una mentira que el creo para sentirse bien, un mundo dentro de su cabeza donde el luchaba, cargaba con mochilas de otras personas, gente que le importaba, sin saber que eso lo cansaba, su falta de inseguridad, una persona que necesitaba el afecto ajeno para sentir que vale la pena seguir, un recibimiento, un halago o un cumplido, buscando aceptación por no tenerla en el pasado, buscando que la gente que él admiraba, quería y apreciaba, le brindaran cumplidos para sentirse aceptado, reconocido, escuchado.
Sus padres estuvieron ahí para hacerlo, eso lo valoraba pero quería más, quería sentirse valorado por sus amigos, por sus seres queridos, por esas personas que el quería. Eso lo llevo a sufrir con cada error que cometió en el pasado, perder grupos que consideraba amigos, parejas que creyó que iba a ser hermoso, no saber expresar su sentir, no poder hablar en momentos importantes, cargar solo la mochila de sus problemas sin querer recibir ayuda, eso solo fue agotando su mente y forjando una mentalidad de estrés, una que solo se enfocaba en seguir sin parar a descansar, en que tenía que estar para todos y todo, que no debía bajar los brazos, trabajar más, esforzarse más, no llorar, no gritar, no explotar, que si expresaba lo que sentía, iba a perder todo, como en el pasado.
Una vez perdida su madre, esa mentalidad involuciono, no quedaba nada dentro de él, solo un mundo oscuro con esa persona abrazando se a si mismo, sentado en el suelo y preguntando ¿Qué hice mal?. Se alejo de todo el mundo, esa mochila de responsabilidades ajenas, desapareció, por que ahora una mochila mas pesada, estaba sobre su espalda, sus lágrimas no caían, su voz se quebró por completo, sus oídos no podían escuchar, no podía calmar sus ataques de ira, no podía dormir, no le quedaba fuerzas de voluntad.
Sin darse cuenta, estaba hundido en el fondo de un pozo, ese mismo fondo donde el se encontraba en el camino de ida yendo hacia la depresión, angustia, estrés, ansiedad, inseguridad, solo, completamente solo a pesar de tener personas que intentaban ayudarlo, pero como les explicaba todo esto que estaba viviendo? No podía, ni siquiera a su pareja de ese momento.
OPINIONES Y COMENTARIOS