Muerte, muerte… urbi et orbi…
mortis, mortis…
Vienes como desde el fondo de la tierra
con aquella cruda voz ronca estridente
vestida de horripilante traje oscuro
impregnada de apestoso a ofrecerte,
aniquilando todo bajo tus pasos,
como a nuestras almas puras e inocentes.

Desagradable, tú siempre inesperada
no te anuncias a la hora de llegada
sorprendiendo a los más fuertes y ricos.
Tú, verdugo incesante del eretismo
gélida, tétrica haz permanecido,
corroyendo nuestra carne inmolada
que transformarás en algo extinguido.

Infértil tú, desde las eternidades
llegas a que expire no sólo la carne,
destruyes también los sueños y esperanzas
que cada ser siempre en su alma lleva,
aún en aquellas etapas más ingratas.
Inexorable aguijón de las tinieblas
desaparece de nuestras vidas…¡basta !

Mortis, mortis … a todas partes…
muerte, muerte…
Mortis, mortis… a los cuatro vientos …
muerte, muerte…

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