Llegaste sin aviso, un día cualquiera,
cuando mi mundo era gris y sin sabor.
De pronto tu risa pintó mi primavera
y todo a mi alrededor cobró color.
No te busqué, pero el destino te trajo,
y en un instante todo cambió de lugar.
Cada momento a tu lado es un regalo,
un cielo nuevo que aprendí a mirar.
Hoy mi vida tiene un brillo diferente,
porque llegaste tú, y todo es diferente.
– Alguien de repente
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