Sentía nostalgia por lo que fue y, al mismo tiempo, un profundo anhelo de libertad. Era el alivio de la distancia mezclado con la culpa de sentirse aliviada. Quería quedarse y quería huir; todo a la vez, en el mismo segundo.
A veces queremos algo que es complicado y dañino.
Solo por palabras bonitas y gestos que parecen auténticos. Pero no nos damos cuenta del daño que puede causar.
Cuidarse de las falsas promesas es esencial. Para cuidar tu corazón.
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