Capitulo 1: La felicidad
En un momento de mi vida sentí que desbordaba de felicidad, que nada podía pararme a pesar de las dificultades, en su momento creí que estaba todo bien, que una venda no tapaba mis ojos, que veía, escuchaba con claridad, que prestaba atención a todo lo que me rodeaba, que podía hacer cualquier cosa por cualquier persona, en especial, por la persona que amaba.
Una chica que me provocaba tantas mariposas en el interior que desbordaba, hacia que el mundo se vea radiante, me hacia brillar y volar, mi fuerza de voluntad, mi ser entero desprendía confianza, seguridad y libertad gracias a esta persona, aprender mucho, saber entender a las personas y a su vez, poder crecer como persona individualmente, que podía mejorar y demostrar que valía la pena estar vivo.
Pero eso provoco que pierda el rumbo en mi, mi interior estaba inestable, mi mente quebrada y mi corazón herido, deje de prestarme atención, creí estar en lo correcto cuando no era así, no escuchaba nada alrededor mío, únicamente escuchaba las voces de mi cabeza, esa falta de observación me llevo a encerrarme en mi, mi felicidad, mi propio sentimiento de vivir, lo perdí.
Pero aun así, me mentía a mi mismo que estaba todo bien, que podía seguir, que tenía fuerzas para levantarme de cualquier golpe, que podía estar para esa persona sin importar la circunstancia en la que me encontrara, podía dejar todo con tal de verla bien, sacrificar mi propia felicidad, amor hacia mi, mi todo con tal de que estuviese bien, amar con todo mi ser y ser yo sin sentir vergüenza de ser quien era gracias a esa persona.
Siempre fui una persona que desbordaba destellos de luz, mi interior había una llama enorme que no se apagaba con nada, mi nombre Ariel representa León de Dios, un protector, un cuidador, una fuerza de voluntad inquebrantable que no se podía romper con nada, pero no fue así, todo cambió cuando perdí a la persona que me puso ese nombre.
Capitulo 2: La Ira
Soy una persona que no sabía como manejar sus emociones en momentos claves de la vida, que muchas veces explotaba por nada pero a la vez por todo, por el acumulo de sensaciones, palabras guardadas, pensamientos que querían salir pero no dejaba, un chico que le costo abrirse a la gente que le importaba, pero se abría con las personas equivocadas, situaciones que no podía tener el control a la hora de decidir que hacer o que decir, desbordando ira acumulada por tantos años de quedarme callado ante situaciones que no merecía pasar en el pasado cuando fui un niño, adolescente y un adulto, ver a mi alrededor cosas que no me gustaban que giraban en torno a mi madre, pero al ser un niño, no podía hacer nada, verla lastimada y sufrir, me llenaba de ira, no poder hacer nada, me enojaba.
Mi cabeza fue por mucho tiempo una bomba del tiempo, una persona explosiva de mecha corta que no soportaba nada, muchas veces me pregunte si era justo lo que recibía cuando daba de más, que tan injusta era la vida conmigo antes de perder a mi madre, tantas preguntas sin ninguna respuesta, tantas cosas que no podía decir por no saber expresarme, por tener un nudo en la garganta que solo se desataba cuando no daba más, cuando mis pensamientos se nublaban y solo hablaba por hablar, me insultaba, me odiaba cada día por no dejarlo salir.
En ocasiones me eche la culpa de hasta situaciones que la tuve, cargue con energías de personas que no debía, y eso me llevo al limite en muchos aspectos de mi vida que fue deteriorando mi relación, mis amistades, mi familia, gente que me quiso y me quiere al día de hoy, actitudes mías sin darme cuenta que cometía, caer una y otra vez en el mismo error donde siempre volvía a estar, un lugar repleto de ira donde me preguntaba a mi mismo ¿Por qué haces esto Ariel?.
Tuve tantas reacciones, contestaciones y actitudes en el pasado que lastimaron a gente por culpa de mi debilidad, por culpa de dejarme llevar por mi ira, culpar a otros por haber sido lastimado en el pasado, herir a gente que no se lo merecía por no darme cuenta de que hacia mal las cosas.
Capitulo 3: La tristeza
Luego del fallecimiento de mi madre, creí que todo estaba perdido en mi, me encontraba solo por dentro, mi interior fue un rejunte de energías negativas, pensamientos depresivos, y el estado de animo por el suelo, así mismo sin darme cuenta ya había tocado fondo, mi pilar central, lo que me motivaba a seguir adelante, además de ser mi primera persona de confianza y refugio para malos ratos, todo eso, se fue, mi madre se llevo de mi lo que yo llamaba fuerza de voluntad, la llama de mi interior que representaba la «fuerza y dedicación» para mi vida en general, mi mente colapsó, mi corazón se destruyó por completo y así mismo, entré en depresión.
Al pasar los meses, luego de las fiestas del 2025, tome la decisión de empezar el psicólogo, algo que no había querido hacer por miedo, por temor a que entren en mi cabeza y dejen salir todo lo que tenía guardado pero me equivoqué, otra vez. Presentarme ante una persona que no conocía de nada, que no había visto jamás, ni hablado ni escuchado fue algo nuevo para mi, un profesional que solo estaba para escucharme y brindarme herramientas para continuar con mi vida.
Charlar con esta persona me hizo ver que no solo cargaba con el fallecimiento de mi madre, cargaba con muchos problemas de mi infancia, adolescencia y vida adulta, no entendía, no podía escuchar con claridad y tampoco hablar sin enojarme. Esos días de terapias están hasta el día de hoy, mi persona como tal se fue liberando, mi mochila que era muy pesada paso a ser liviana pero el camino fue difícil para mi, tantos conflictos que pase en las distintas etapas de mi vida me llevaban a pensar que quería acabar con mi vida.
Discutir, la discusión era lo que mas odiaba, mi relación giraba a alrededor de eso, mi ignorancia, mis ojos vendados, no poder ver mas allá de lo que se me presentaba, eso provoco que se desgastara mas y mas la relación, mi personalidad se iba perdiendo, mis emociones se apagaban por no saber que hacer ante situaciones que se me presentaban, no poder tener el control de mi, pero tampoco intentar ponerme en el lugar del otro, cuando comencé a hacerlo, era tarde, cuando pude escuchar, fue demasiado tarde, todo lo que había vivido con esa persona, se había perdido. Aunque, lo único que no se había perdido de mi hacia ella, era el amor, la voluntad y esfuerzo de seguir estando, a pesar de estar en el peor momento de mi vida, no quería abandonar lo que me hacia seguir para adelante.
En mucho tiempo nunca supe lo que era decepcionarme de alguien, podría haber tenido miedo, angustia, preocupación, inseguridad, pero jamás decepcionarme, y cuando conocí ese sentimiento fue algo que me derrumbo nuevamente, claro, me pare a pensar, en el 8 de septiembre del 2025 había perdido a mi madre, y en Septiembre del 2026, a mi pareja, fue una tortura para mi cabeza, no había ira, ni dolor, solo tristeza y decepción de lo sucedido.
Capitulo 4: Miedo
En el pasado no tuve miedo a equivocarme, de intentarlo aunque no funcionara, mi convicción era grande pero malas experiencias me llevaron a refugiarme dentro de mi burbuja, aunque eso fue lo que me lastimo aun mas, nunca pude sanar por completo, mis inseguridades estaban aunque estaba bien, mi falta de confianza seguía presente y mi miedo a perder a alguien, también. Cuando se fue esa persona importante, el miedo desapareció, por que se hizo realidad, la perdida de mi madre fue un shock para mi, una forma de describirlo, el tiempo se paró para mi dentro de mi cabeza, tenía miedo de ir a visitarla en el cementerio, tardé un año, aunque no quería, lo necesitaba, fui y pude ver la realidad, pero me faltaba otra aún.
Luego de sentirme en paz conmigo mismo del asunto de mi madre, el miedo que me atormentaba cada noche, se fue diluyendo, lástima que fue el inicio de mi realidad, esta misma era un caos, mi trabajo, mis amistades, las personas queridas y mi pareja en ese momento, todo era un caos, yo no estaba bien, no había salido del pozo en el que me encontraba. Cuando tomé la decisión de terminar, mi cabeza entro en un quiebre, caí al fondo de un abismo de depresión, no estaba preparado para lo que iba a venir, no tenía fuerzas, ni voluntad, solo miedo, miedo de estar solo, miedo de quedarme en el tiempo una vez más, mi cuerpo temblaba, me preguntaba si era justo, merecía tal dolor? El miedo iba a ganarme otra vez? Mi cabeza, esas voces decían que si, que todo tenía que terminar, que si acababa con mi vida, el miedo, el dolor, la angustia, la ansiedad, la depresión, todo lo malo iba a irse.
Esto me llevo a un psiquiátrico, nuevamente, una persona desconocida, alguien que estaba ahí para ayudarme, alguien que escucho todos mis problemas desde el inicio hasta la actualidad, agregando el asunto de querer quitarme la vida, escuchar que tenía que internarme fue algo que no podía procesar, aunque me hizo entender que estaba mal, me recomendó pastillas, todo esto para calmar mis pensamientos, mejorar la falta de sueño, y estar drogado.
Creí que todo iba a salir bien, que iba a poder hacer las cosas bien con mi vida, ordenarla, poder estar bien individualmente, pero también lidiando con la ruptura de mi relación, la cual no quería dejar ir, esto se hizo difícil, una tortura para mi corazón y mi cabeza a pesar de las pastillas, no iba a trabajar para no verla, y cuando la veía me mataba la ansiedad de la distancia a pesar de estar tan cerca. Pero todo se termino por acabar cuando ocurrió el inconveniente, esto causó una decepción de mi parte a ella, una tras otra mentira desde antes, no hubo sinceridad, solo dolor, enterarme a lo último siempre, quedando siempre con la mente echa un desastre por no saber que era verdad y que no, mi miedo fue esto, sentir por primera vez en 13 años que conocía a esta persona, decepcionarme de esta.
Capitulo 5: El Final
Después de pasar por tantas etapas, pude cerrar dos ciclos en poco tiempo, esos dos ciclos que me provocaron que terminara así, en depresión, con miedo y tristeza encima, poder sentir que soy libre a pesar de lo ocurrido, darme cuenta de lo que valgo, que vale la pena estar vivo si me concentro en mi, si amo a las personas que a mi me importan, poder soltar a alguien que me lastimo, dejar ir a esa persona que ame toda mi vida que fue mi madre, saber que no estoy solo, que puedo, de a poco, recuperarme.
Quiero sanar, sanar mi corazón, no quiero tener miedo de amar, quisiera amar a alguien en un futuro con la confianza, convicción y esfuerzo de que sea duradero, capaz tome tiempo curar mis heridas, pero quiero hacerlo solo, no quiero lastimar a nadie, si es posible, poder sonreír y llorar de recordar los buenos momentos de mi pasado, no lo malo, estar bien mentalmente, físicamente e espiritualmente, muchas gracias a todos por leer, espero que les haya gustado y que sirva de ejemplo para poder salir de la depresión, poder creer que siempre se puede y de valorar a las personas que nos importan.
Gracias.
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