El Canto del Despertar

El Canto del Despertar

Marinil Veha

24/09/2026

Bajo el sol absoluto, en la anchura del campo,
la tierra pedía el sudor de mi gente,
buscando el sustento, la vida y el canto,
mientras la jornada caía en la frente.De pronto los muros de un frío recinto
nos guardan en filas buscando la salida,
y llevo en mis manos, de peso distinto,
una taza de fierro que traba mi vida.»Con esto no pasas», me dice el recelo;
la oculto en la mesa, debajo del velo,
me limpio las manos del polvo y el frío
y cruzo la línea vaciando mi río.El viejo local se transforma en teatro,
la escuela de niños, raíces de ayer,
un solo rincón para el alma que encuentro,
una chica agachada que empieza a temer.Su voz es un hilo, susurro en el viento,
pero al escucharla despierta mi fuego;
las letras se elevan sobre el firmamento
y abro la garganta olvidando todo ruego.—¡Y aunque la tormenta sea larga, yo cantaré!
¡Aunque la noche sea oscura, yo alabaré!
Aunque mis fuerzas no tenga, yo sanaré…
porque si el camino es largo… ¡yo seguiré!—El eco resuena, la sala se enciende,
la gente de pie aplaude con celo.
Señalo su rostro, que el público entiende
que juntas armamos el puente hacia el cielo.Un abrazo nos une en la misma victoria,
«Esta canción gana», sentencian los votos.
Y alguien se acerca y me cambia la historia,
premiando el esfuerzo de aquellos remotos.»Tú fuiste quien la cantó», me repiten con calma,
«debes estar cansada, come esto y ven conmigo».
Y con la panza llena y el alma en sosiego,
despierto sabiendo que al fin me protejo.

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