Está escrito:
Digno es el obrero de su salario (San Lucas 10:7)
Todo aquel que no trabaja, ni provee para su familia ha negado la fe y es peor que un incrédulo
(1° Timoteo 5:8)
He trabajado desde los 16 años. Primero trabajé en ferias libres, y después de los 18 años estudié gracias a SENCE diferentes cursos de capacitación. He sido Operario de Producción, auxiliar de aseo, guardia de seguridad, cuidadora de ancianos, cuidadora de niños, asistente de secretaria (practica SENCE), entre otros. Más de 10 años trabajando y ganándome el pan con el sudor de mi frente.
La Biblia declara que somos carta leída para el mundo. Por ende, no podemos vivir de ociosos. No obstante, quise contribuir después del Estallido Social en la política. Conocí primero al partido político Fuerza Cultural, enfocado en artistas, escritores, músicos, poetas, científicos, y más. A ellos también les hablé con respeto sobre el evangelio de Jesucristo. Una tarde, luego de una reunión que hubo en casa del Director del Partido, en donde fuimos varios los invitados, recité un poema llamado BANDERAS NEGRAS. A todos les encantó.
Cuando era hora de irse, uno de ellos ofreció su auto para ir a dejar cerca del metro a quienes quisieran, para acercarles. Subí con dos personas más. Fuimos cuatro personas en total. En eso, iba en el auto un científico, que habló acerca del misterio de los ovnis. Entonces les conversé sobre el capitulo 14 del profeta Isaías versículos 12 al 15 y Apocalipsis capitulo 12 versículos del 7 al 9, de que Satanás cayó del cielo arrastrando a la tercera parte y que esos ovnis lo más probable es que fuesen ellos. Y que Genesis 6:4 y Genesis 6:2 declara que los ángeles caídos del cielo tomaron mujeres para si e hicieron Gigantes o Nefilim según la Biblia.
Entonces el científico dijo: Niña, me has dejado perplejo.
También conocí fuera del grupo político a un grupo de músicos de la Universidad de Chile, con quienes compartí. Había un bus en una esquina cerca de mi casa, y me quedé mirando, entonces una chica me dijo: Ven, sube. Y pregunté: ¿A donde van? Me respondió: Vamos a una orquesta. Subí. Y llegamos a la plaza de LA LEGUA EMERGENCIA. Cantamos muchas canciones de revolución y lucha social, incluyendo EL PUEBLO UNIDO, JAMÁS SERÁ VENCIDO. Quise aprender más de instrumentos musicales, para así seguir participando con ellos. Pero no logré entender nada sobre notas y partituras. Pero de todas formas compartí dos asados con ellos y en lo que pude también les hablé de Dios y de mi historia. Porque como dice la Biblia los testimonios de vida hacen sabio al humilde.
Con el tiempo, el partido Fuerza Cultural se cerró, y actualmente es un movimiento.
Continué buscando como ser un aporte. Así que envié una carta al Partido Radical de Chile, en donde tiempo después me comunicó por ZOOM un joven. Conversando de política, hablamos acerca de Gabriel Gonzales Videla, y de otros. En eso, sentí en mi corazón de preguntarle, pero con mucho respeto: Disculpe, ¿Usted cree en Dios? Y este joven respondió educadamente: No, soy ateo.
Entonces recordé que cuando adolescente también fui atea y que también esperaba respeto de otros por mi libre albedrío. Así que con mucho respeto le respondí a este joven: Esta bien, pues yo soy creyente en un Dios universal, que todo lo ve, que todo lo creó y que todo es suyo.
El joven se quedó sin palabras. Valoré a este joven, por su honestidad y por su educada forma de decir su punto de vista.
Luego seguimos conversando de política.
Quise inscribirme, y participar, pero en eso se quemó el computador. Se quemó el celular. Se quemó el piano. y quedé totalmente incomunicada. No pude hacer ni siquiera mis trabajos para el instituto y finalmente colapsé mentalmente. El encierro y la pandemia me enfermaron.
Cuando finalizó la pandemia fui a la sede del partido radical para saludar al joven. Ingresé y subí las escaleras, pensando: Señor Jesús, pasa tu primero y prepara mi camino y lo que debo hablar.
Entonces, había una secretaria, quien me recibió amablemente con un vaso de agua. Le comenté que buscaba a mi amigo. Pero supe que ya no estaba allí. Entonces, la secretaria me dio su numero de teléfono y también lo llamó para que yo pudiera escuchar su voz y quedarme tranquila. Todo estaba bien.
Fui una segunda vez, y conversé con esta secretaria de Dios y de Jesucristo. Le llevé EL CAMINO A CRISTO de Elena de White, y una estrellita tejida con lana de regalo. Tomamos un café juntas. En eso, pude sentir y ver algo fuera de lo común. Me giré hacía atrás. Miré en silencio. Entendí.
La secretaria se preocupó, pero igual le dije palabras de vida eterna para calmarla. También le compartí algunas propuestas políticas que tenía escritas. Y le dije que en la Biblia está escrito que incluso un vaso de agua en el cielo será recompensado. Ella quedó más tranquila. Luego me retiré. Vi el lugar y pensé: Recordaré siempre este lugar.
Fui una última vez, para despedirme, y regalarles un libro que publiqué. Pero la sede estaba cerrada. Solo un caballero que estaba ingresando me recibió uno de sus libros, en el cual escribí una dedicatoria.
Con el tiempo supe que el partido radical clausuró.
Finalmente, decidí continuar en el partido comunista de chile. Aún no me llaman para poder participar pero me gustaría ayudar y ser parte. Recibí la invitación para el aniversario del partido en el teatro Caupolicán, ubicado en San Diego 850, Santiago Centro. Me fui caminando desde la casa hasta allá. No alcancé a llegar temprano, pero llegué. Justo estaba el presidente del partido Don Lautaro Carmona dando su discurso final. Con respeto y silencio escuché. Miré y vi como todos estaban pendientes del discurso y de quien es el director. Entendí que eso también es bueno. Pues está escrito que hay que someterse a las autoridades superiores que hay por delante. Porque son impuestas por Dios. ¿No quieres temer a la autoridad? Respétala.
En silencio escuché….. En eso, alguien gritó: ¡PALESTINA VENCERÁ! ¡LA PROFETA MUJER ESTÁ ACÁ!
Y Don Lautaro Carmona, con una sonrisa dijo: Si …
Sonreí y me di cuenta que si en mi familia y en la iglesia nadie me honró. Me honró el pueblo de chile. Los humildes.
Bostecé una pequeña sonrisa de vuelta… Me alegró ver que al menos por unos segundos me reconocieron y me valoraron …..
Luego, cantamos la canción del partido. Terminó el evento. Me compré un café en la salida y le puse tres cucharadas de azúcar. Me lo estaba tomando, estaba rico. En eso, mi mano derecha comenzó a temblar y se me cayó, quemándome la mano. Enseguida unas chicas del partido comunista me socorrieron y me llevaron rápido a la enfermería. en donde fui atendida con mucho amor. La paramédicos quiso seguir atendiéndome asi que le di mi nombre, mi telefono y mi dirección. Llegando a la casa no sabía si contarle a mis padres, ya que son de ideología de derecha y lo más seguro es que mi padre hubiera hecho problemas. Por eso, dije que fue un cafe que me tomé en la calle y que me quemé. Se me hizo una ampolla, y mi padre continuó haciendome curaciones. Luego de un tiempo, yo misma me apliqué povidona yodada, para que cicatrizara más rapido la herida. Me quedó una mancha, pero esa manchita me recuerda lo valiente que fui, al atreverme a ir a conocer a los comunistas. Me di cuenta que no son malas personas. Todos tenemos nuestras diferencias y solo hay que respetar.
Frase Favorita: Bienaventurados los pacificadores, porque serán llamados hijos de Dios.
(San Mateo 5:9)
Bienaventuranza #5:
Bienaventurados los que aún no creen, porque cuando les amanezca la fe en Cristo Jesús y sus obras den testimonio, habrá gozo en el cielo y en la tierra.
Bienaventuranza #16:
Bienaventurados todos los trabajadores, porque a pesar de sus luchas diarias, llevan su sustento a casa y cumplen así con Dios.
ENSEÑANZA H . F:
H = HONESTIDAD: En el trabajo y en nuestros derechos como trabajadores.
F = FRANQUEZA: En nuestros deberes, ser transparentes y fidedignos.
Oración:
Señor Jesús, te agradezco por cada persona que he conocido tanto en mis trabajos anteriores como en el tiempo que he estado en la política. Te pido que guardes a cada uno de ellos y que algún día te puedan conocer a través de Jesucristo. Ayúdame a encontrar nuevamente un trabajo en donde puedan valorar mi esfuerzo. Que mis jefes no sean explotadores ni abusivos, sino que sea en un lugar seguro y protegido. Muchas gracias por todo. Amén. Amén. Amén.
ESTO LO DEJO COMO TESTIMONIO VERÁS EN EL NOMBRE DE JESÚS.
AMÉN. AMÉN. AMÉN.
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