SHADOW: EL COMIENZO

Capítulo 1 — El cubo negro

La noche había caído sobre la ciudad.

Las calles estaban casi vacías y una lluvia ligera golpeaba el pavimento.

Un joven caminaba solo.

Su nombre era Cian.

No sabía que aquella noche estaba a punto de cambiar su vida para siempre.

A varios kilómetros de allí, algo atravesaba el cielo.

No era un avión.

No era un meteorito.

Era un objeto pequeño, negro y perfectamente cúbico.

El Cubo Negro.

Dentro de él existía un poder capaz de dominar las sombras, controlar habilidades y liberar una fuerza de explosión atómica.

Pero había algo que nadie sabía.

El cubo era omnisciente.

Conocía el pasado.

Conocía el presente.

Y conocía el futuro.

Sabía exactamente dónde estaba Cian.

Sabía exactamente cuándo encontraría a Laura.

Y sabía exactamente en qué momento debía comenzar todo.

🩶 Mientras tanto…

Laura corría por un callejón.

Sus pasos eran rápidos, pero su respiración estaba cada vez más débil.

Bajo su ropa podía verse una luz tenue.

Su verdadera naturaleza angelical estaba intentando manifestarse.

Laura llevaba el Cubo Negro entre sus manos.

Detrás de ella se escucharon voces.

—¡Está cerca!

Laura miró hacia atrás.

Tres figuras aparecieron al final de la calle.

Raven.

Vex.

Nyx.

La Unidad de Recuperación de Kaine.

Raven levantó la mano.

—Laura. Entrégame el cubo.

Laura se detuvo.

—No.

Vex sonrió.

—Sabes que no podrás escapar para siempre.

Laura apretó el cubo.

—No necesito escapar para siempre.

Nyx frunció el ceño.

—¿Entonces qué estás esperando?

Laura miró hacia la salida del callejón.

Y sonrió.

—A él.

🖤 Cian

Cian caminaba por la calle sin saber absolutamente nada de lo que estaba ocurriendo.

Entonces escuchó un ruido.

¡CRASH!

Se detuvo.

Miró hacia un callejón.

—¿Qué fue eso?

Cian entró.

Y allí la vio.

Una joven estaba apoyada contra una pared.

Tenía una herida en el brazo.

Cian corrió hacia ella.

—¡Oye! ¿Estás bien?

Laura levantó la cabeza.

Sus ojos brillaron ligeramente.

Ella ya sabía quién era.

El Cubo Negro también.

Cian extendió la mano.

—Necesitas ayuda.

Laura miró su mano.

Luego miró el cubo.

Por un instante, el tiempo pareció detenerse.

No porque Laura lo hubiera detenido.

Sino porque el Cubo Negro estaba observando.

Había esperado aquel momento durante muchísimo tiempo.

Laura tomó el cubo y se lo entregó a Cian.

—Toma.

Cian la miró confundido.

—¿Qué es esto?

Laura respondió:

—Tu comienzo.

Cian sostuvo el cubo.

BOOOOOOM.

Una onda de energía negra recorrió todo el callejón.

Las luces de la ciudad se apagaron.

Cian cayó de rodillas.

Una sombra comenzó a extenderse alrededor de su cuerpo.

Laura cerró los ojos.

Sabía que había cumplido su misión.

Entonces escucharon una voz detrás de ellos.

—¡ALTO!

Los agentes de Kaine habían llegado.

Cian miró hacia atrás.

—¿Quiénes son ellos?

Laura se puso de pie.

Sus ojos comenzaron a brillar con una luz angelical.

—Los que quieren quitarte lo que acabas de recibir.

Cian miró el cubo.

—¿Por qué me lo diste?

Laura respondió:

—Porque el cubo ya sabía que algún día estaría contigo.

Cian quedó en silencio.

—¿Cómo puede saberlo?

Laura lo miró fijamente.

—Porque los cubos no predicen el futuro, Cian.

Una luz apareció detrás de ella.

Dos alas comenzaron a desplegarse.

—Lo conocen.

Y entonces…

el Cubo Negro abrió su primer poder.

La oscuridad despertó.

Y el destino de Cian comenzó.

FIN DEL CAPÍTULO 1.

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