No somos la nostalgia que oscurece,
somos el vuelo que la paz estrena,
la humilde flor que en el silencio crece
y el gozo puro que el latido llena
La vida es un susurro de la ilgora,
un río de quietud donde el alma anida,
un canto limpio que el dolor evapora
y sana la nostalgia de la herida.
Rodolfo Goyas Caballero
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