Con flores adornaste mi noche
su fragancia coloreaba mi alma
con destellos sentía intensos los días
era una sensación extraña.
–
Con el tiempo me di cuenta de tu intensidad
y me aterraba quererte,
no quería marchitar tu felicidad
y tampoco me quería alejar.
–
Sujetaste con ternura mi rostro
y como jardín me plantaste un beso en la mejilla
mi respiración cesó,
no sabía que en la vida real ocurrieran estas maravillas.
–
Las primeras flores que sembraste en mi mirada
las regaste con tus palabras
las podaste con tus caricias,
no había miedo ni nada que me aterrara.
–
Diste color a unos labios apagados
que solo querían colorear tu frente y tu boca
no seré buena con las historias ni los soldados
pero que tal con los besos robados…
–
Si quieres el silencio puedo dártelo
aunque de fondo escucharás mis latidos
si quieres las primicias de mis sentidos
tendrás que descubrir donde los he tendido.
–
Diste color a unas manos cansadas
azul, rojo y vino
¡Son los colores más divinos!
–
Con flores llenaste la vista sobre collados y cerros
las luces de la ciudad en ese momento me estorbaban
dormida me quedaba mientras jugabas con mis cabellos.
–
Con la timidez de un primer día,
con la emoción de un último sueño
con la calidez de una inesperada venida
con las ansias que da un enamorado desvelo.
–
Con flores preparaste una mirada
con muchos nervios se revestían mis brazos
«Quisiera besarte» (Mi mente ya lo pensaba)
«No sé cómo hacerlo» (en ese momento derretida me encontraba)
Fue un sueño otra vez.
Sujétame con cariño porque soy sensible
no me sueltes pero no me aprietes tanto,
estoy llena de cicatrices que causan espanto
pero por ti superaría cualquier obstáculo.
Fue un sueño otra vez.
Toma de nuevo mi rostro con tus manos
acércame a tu boca mientras me late el cerebro
se me mueren las ideas con romanticismo tierno
no sabría qué decirte, fue un momento lindo y casero.
Fue un sueño otra vez.
Vuelve a decir que te gusta la intensidad de mi mirada
vuelve a tomarme del rostro para sentirme amada
vuelve a llenarme de besos cada rincón del alma
vuelve a contarme historias que debería saber como si nada.
Fue un sueño otra vez.
La mente de un poeta siempre da vueltas en las mismas historias,
nadie puede entender la retórica ni la lógica de las cronologías
solamente lee como los antiguos escritos mis memorias,
para que sea una carta antigua entre tanta crónica perdida
¿Fue un sueño otra vez?
.
-Kristel.
OPINIONES Y COMENTARIOS