Cuando llega, 

llega ella sola y se queda

desbaratando los días 

comprimiendo las sienes

desorbitando los ojos y

haciendo latir el corazón

más deprisa 

o más despacio

Las palabras 

todo lo que oyes

y todo lo que ves 

mudan su sentido

y te aíslan del resto del mundo 

que tiene muy claro 

que el que se equivoca 

eres tú 

Arañar las paredes 

del cubículo y sus cerrojos 

no te devolverá 

a la superficie 

y aunque regresases

ya nunca será igual  

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