Un día gris.

Un día gris.

Lazulixio

21/08/2026

«Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y él último; y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.» Apocalipsis 1: 17-17.

Un sonido molesto, una luz que encandila y un grito que estremece, siempre es lo mismo, pareciera un bucle infinito y aburrido. Todos los días, como siempre, silenció el ruido con un botón, cierro y entreabro mis ojos para poder acoplar mis ojos a esa luz que me da dolor y trato de ignorar el grito matutino de a lado; miro el reloj causante de mi despertar, estoy tentado a tirarlo contra el piso y romperlo en mil pedazos, sin embargo, no lo hago, no puedo hacerlo, de lo contrario, será peor para mí.

Salgo de mi recamará con más sueño que energía, miro por la ventana y solo veo un cielo gris, parece que lloverá, voy a la cocina y veo que hay en mi nevera, no hay nada, tendré que comprar comida con dinero que no tengo, genial. Preparo algo sencillo y fácil de comer, cereal, de nuevo. 

Enciendo la radio y me encamino de regreso a mi recamará para buscar ropa, tengo que trabajar, como todos los días, solo me queda maldecir y caminar. Los gritos aumentan, parece que el niño de la vecina aún no se quiere levantar, realmente no lo culpo, yo haría lo mismo de no ser porque vivo solo; me visto y arreglo mi cara, trato de quitarme la mayor cantidad de sueño, aunque sé que es inútil, arreglo mis cosas y apago todo: luz, radio, cocina y demás. No importa, no me quedaré mucho tiempo aquí. Me voy del apartamento, pongo llave y aunque  no tengo cosas de mucho valor, siguen siendo mías y no me gusta que las toquen. Veo mi celular mientras bajo por las escaleras, parece que tengo trabajo hoy, genial, necesito dinero. Voy al piso inferior y entro a mi auto, enciendo el motor, pongo la radio y me encamino a mi destino.

Una gota, otra gota y varias le siguen el juego a las anteriores, provocando una lluvia que no se ve que quiera cesar pronto , veo la hora; demonios, voy tarde, mi jefe me matará, corro por mis cosas, trato de arreglarme, pero no me da el tiempo, tendré que hacerlo en el tren, cierro la puerta con llave y corro lo más rápido que me permiten mis piernas para poder llegar a la estación, entro al tren y consigo un asiento de milagro, lo tomo y trato de arreglarme el maquillaje. La lluvia aumenta al salir de la estación y no sé si mi sombrilla va a poder resistir el viento que viene con ella, suspiro cansada y me resignó a esperar otro regaño por retardo, será una suerte sino me despiden, pero no es culpa mía el correr con esta pésima suerte, tomo un taxi y ruego al cielo poder llegar a tiempo.

Parece ser que mi trabajo hoy será esta chica, pobre mujer, ¿Qué habrá hecho para merecer esto? Tampoco es que me importe, al final, solo es otro trabajo, pero ¿Por qué se me hace conocida? ¿Dónde la he visto? ¿Por qué me estoy cuestionando esto?; sacudo la mi cabeza para intentar alejar esas preguntas estúpidas, no importa si la conozco o no, ella es mi objetivo y mi trabajo es solo eso. Sigo el taxi que ella abordó con dos carros de distancia, no me importa quién es, pero si realmente me conoce será más complicado hacer mi trabajo si me llega a reconocer.

Llegamos a un edificio enorme, fácilmente puede ser un rascacielos, me estaciono en un estacionamiento a 5 calles delante del edificio, tengo que ser precavido, más de lo normal; realmente quiero volver a mi cama y seguir durmiendo. Agarro una mochila no muy llamativa y entro a un baño cercano, trabo la puerta y saco mi mochila, maquillaje, lentillas, pelucas, piel falsa, ropa y documentos falsos. Me miro al espejo, suspiro, realmente nunca me gusto hacer esto pero nadie escoge su vida, especialmente cuando la única que cuida tu espalda es tu sombra; lavo mi cara con agua y la seco con toallas de papel, es hora de comenzar con esta farsa, coloco piel sobre mi rostro y cubro mis marcas notorias, adiós a la forma de mis ojos, adiós a mi mentón perfilado y adiós a mi cicatriz; una vez que termino de cubrir mis rasgos más característicos, maquillo mi rostro para que la piel no sea notada y parezca la mía y no un pedazo de piel barata, coloco mi cabello bajo una peluca pelirroja, y para finalizar con la cirugía plástica barata, intento colocar las lentillas en mis ojos, pero alguien golpea la puerta del baño provocando que casi me estaque el ojo, ¿Es en serio? Que se joda, no es mi culpa que no usen el baño de sus casas, que vayan a molestar a otra parte; espero 2 minutos y parece que esa persona no se cansa, estoy a nada de abrir la puerta y tirarle un grito por molestarme y provocar que casi pierda un ojo, pero de un momento a otro escucho que se detiene, parece que se cansó de insistir y se fue; me alegraría de no ser que podría ir a buscar a alguien para que cheque el baño, o puede que se fuera a buscar otro baño, no importa tengo que darme prisa si quiero desayunar algo, coloco las lentillas y parpadeo un par de veces hasta que sienta que mis ojos ya no duelen tanto, realmente odio estas mierdas; me miro al espejo y solo queda una cosa por hacer, cambio mi ropa y guardo mis cosas, destrabo la puerta y miro con cuidado que no haya nadie cerca, parece que no hay nadie; salgo del baño y voy directo a ese edificio.

Bajo del taxi y entro al edificio frente a mí, ese lugar es enorme pero no me interesa eso, solo me importa el poder llegar a mi lugar, mientras sello mi entrada y rezo al cielo y a todos los dioses que existieron, existen y existirán para que no me despidan, este es mi tercer retardo en el mes, el jefe ya no tendrá piedad de mí; voy a mi cubículo, saludo a mis compañeros, aunque ellos no me respondan, suspiro, estoy apunto de sentarme en mi lugar hasta que resuena una voz calmada, fría e imponente, realmente hoy no es mi día. Entro a la oficina del jefe y me siento frente a él, me regaña por mi retardo y me pide una explicación, realmente hoy no tengo excusa; no importa lo que diga, de cualquier forma me va a descontar. Salgo de su oficina con un regaño, una advertencia de despido, y una «petición» de cubrir la ventanilla, solamente puedo aceptar y dar una sonrisa mínima para no gritar o llorar aquí. Voy a mi lugar por mis cosas y me paso a la ventanilla que debo cubrir, me siento en el ordenador, trato de calmar mis pensamientos y concentrarme, no quiero que me den otra represaría pero ahora por ineficiencia, es inútil, escucho como un hombre me habla pero no le prestó mucha atención, estoy perdida en mis pensamientos y no me deja entenderle bien, sacudo mi cabeza y trato de recuperar mi postura; «disculpe, ¿Me podría repetir lo anterior?», el hombre  me mira ligeramente irritado pero aun así pone una expresión que me dice que le  divierte está situación; «le decía que vengo por el trabajo por el que tienen una vacante», es cierto, hay una vacante para ingeniero en sistemas, me había olvidado y parece que mi sorpresa se reflejó en mi rostro, o eso pienso ya que el joven me pregunta si la vacante ya esta ocupada, le contesto de forma negativa y lo dirijo al lugar donde están haciendo las entrevistas.

Voy al edifico, parece que tienen una vacante, entro y me dirijo a recepción, me mandan a recursos humanos, voy a la ventanilla vacía y esperó un par de minutos, mi paciencia se está acabando pero tengo que comportarme; al fin alguien viene a la ventanilla y mira que la suerte es grande, parece que mi objetivo es la encargada de esta ventanilla, le pregunto por la vacante para ganar algo de tiempo en completar esta farsa de currículum, está chica no es muy lista por lo que veo, parece que no tiene idea de lo que hablo, ¿Realmente ella trabaja aquí? Trato de no mostrar mi desinterés y molestia de estar haciendo este  teatro. Creo que la juzgue muy pronto, no es tan tonta simplemente se mira muy distraída; me dirige a la oficina correspondiente, parece ser que el puesto es de sistemas, así que esto será sencillo, entrego mis documentos y el currículum que llene a fuera mientras la mujer de recursos humanos estaba pérdida en su mente. respondo con tranquilidad y dejo ver un poco de nervios para cumplir este papel, las preguntas de ellos y sus sonrisas me confirman que se tragaron el cuento y que «tengo un trabajo en puerta», como siempre, me dicen que me llamaran, como si realmente me importara el trabajo.

Estoy apunto de salir de este lugar asfixiante, pero antes de probar el viento y la contaminación en mi cara, algo me detiene, una voz molesta que me llama; parece ser que la presa se dirige al cazador sin mirar el peligro, la mujer que me está haciendo pasar por todo este infierno el día de hoy se dirige a mí, ¿No tiene nada que hacer o cómo por qué quiere platicar conmigo? La escuchó a hablar durante un rato, por lo visto, quiere darme consejos de como es el trabajo aquí, ¿Siempre es así con todos o ya le dieron el resultado del filtro? Me quiero reír por eso, de ser así, fue demasiado fácil engañar a estas personas, pero necesito controlarme, intento ser cordial con ella y mis dudas regresan, ¿Dónde la he visto?, ¿Por qué siento que no puedo dañarla?, ¿Quién demonios es ella? ¿Por qué siento que debo protegerla? ¿Por qué siento que estoy por cometer el peor error de mi asquerosa vida? Realmente esto me va a enloquecer, bueno, tampoco es como que las cosas vayan a cambiar mucho. Le pregunto a la mujer si la conozco de algún lugar fuera de ese día, ella me mira de pies a cabeza y dice no haberme visto nunca, me doy un golpee  mentalmente, era obvio que no me reconocería con todo lo que tengo encima, estoy tentado a quitarme todo lo que tengo por disfraz, solo para saciar mi curiosidad, quiero hacerlo, pero no lo hago, eso sería muy malo para mí.

No pude hacer mi trabajo bien hoy, todo el día me la pase con la cabeza en todos lados menos en donde debía de estar, realmente que soy una tonta; estoy apunto de salir cuando veo a lo lejos al joven de la mañana, ¿Cómo le habrá ido en la entrevista? Voy a dejar unos últimos papeles, cuando me piden que le dé la noticia a una persona, la vacante ya fue ocupada, y fue ocupada por el mismo joven de la mañana, me siento feliz por él, realmente se mira como un buen tipo, hasta podría decir que lo quiero a pesar de que lo conocí apenas hoy. Dejo los papeles y voy a intentar alcanzar al joven de la mañana, le llamo hasta que se detiene y me espera. Quiero sorprenderlo, así que le propongo darle consejos sobre el trabajo, parece que me entiende, se mira feliz por ello, realmente me gusta ver su sonrisa, es una sonrisa realmente hermosa, sincera, ilusionada y hasta inocente, sin embargo, esa sonrisa duro poco.

Ella parece muy inocente para mi gusto pero por alguna razón tengo la necesidad de protegerla, esto me va a matar sino descubro porque tengo esta necesidad, supongo que hoy no dormiré en la tarde, le pregunto por su nombre y ella con una sonrisa me lo da, quien diría que tendría una sonrisa tan pura, inocente pero con un pequeño atisbo de tristeza, tal vez solo necesito dormir; con esa sonrisa  vino acompañado de un nombre que realmente no es común pero tampoco es extraordinario, Amaia, un nombre curioso sin duda; ella me pidió el mío y aunque no quería darle mi verdadero nombre, aún así se lo di, después de todo en los papeles el nombre que aparece es el mío, el apellido es de otra persona, o más bien, fue de otra persona, «Amaia, es un nombre lindo, yo me llamo Damián», dije de forma cariñosa, realmente no se ni porque le dije eso, pero ya no importa.

Damián, Damián, repetí ese nombre una y otra vez, por alguna razón me resultaba familiar, pero no estoy segura porque, supongo que lo abre escuchado en algún lado, no le voy a dar muchas vueltas, pero mi curiosidad es fuerte, siento que hay algo más, tal vez, ¿Es posible que si nos conozcamos? podría invitarlo a comer y ver si hay algún lugar donde tal vez nos hemos cruzado antes. Le invité a comer algo para darle la noticia de manera formal y él acepto.

Fuimos a un sitio que a mí me gustaba mucho, no era lejos del trabajo así que llegamos rápido, nos sentamos y ambos ordenamos algo, grande fue mi sorpresa cuando vi su pedido, ¿Quién diría que un chico que se mira tan serio y reservado pediría algo tan infantil?, le di la noticia formal de que había sido aceptado para el puesto de ingeniero en sistemas, pude ver como un brillo se mostró fugazmente en sus ojos, unos ojos que rápidamente se cubrieron de pesadez, no comprendo ¿Acaso él no quería el puesto?, le pregunté por su expresión y me dijo que no era nada malo, sino el hecho de que sería solo un trabajo temporal ya que le había obligado a tomar un trabajo formal y por eso había aplicado, pero que no le agradaba mucho la idea de un pago quincenal, dijo que se había acostumbrado a tener como mínimo 100 pesos en el bolsillo diarios sin preocuparse por un recorte de personal; eso me llamó la atención, porque a pesar de que llevo tiempo trabajando, en algo tiene razón, aun no puedo sentirme segura por mi contrato o por mi salario. No puede evitarlo y pregunté por sus trabajos anteriores, «antes era el encargado de una reserva animal, pero este último tiempo me dedique a cantar en bares y restaurantes, sé que parece trabajo de limosnero pero realmente me iba bien», dijo con una sonrisa nostálgica.

Cuando fui a comer con Amaia por petición suya, me sorprendí al ver el lugar,  ya que era un lugar que desde que llegué a la ciudad me gustaba mucho, especialmente por el ambiente familiar que manejan. Nunca tuve una familia como tal, a mis padres no los recuerdo, solo se sus nombres y un recuerdo muy vago de haber tenido algo como una familia, pero no es claro, tal vez solo fue un sueño de niño y me quede con ello, no lo sé, solo recuerdo de forma viva el hambre que pase en las calles, crecer como perro callejero solo con una vieja daga, sobrevivir a base de casas de acogida, limosnas y lástimas ajenas, siempre solo, claro que al final eso no fue así, han pasado años pero por culpa de ese tonto, fue que pude conseguir algo más que la sobras de un perro en la calle, ese tonto que fue mi amigo, siempre le voy a agradecer que viera en mi algo más que basura callejera, por él puedo leer, escribir y como mínimo evitar que me vean la cara con los números y muchas cosas más, me pregunto, si él me viera hoy ¿Seguiría diciendo que es mi amigo? No vale la pena pensar en ello, fueron 20 años tirados a la basura por culpa de un cabrón, no importa que tanto lo piense, los muertos no regresan, ni él volverá pero tampoco lo hará el cabrón que lo mató.

No me arrepiento de ello, sí, tire a la mierda todo el esfuerzo de él por convertirme en alguien decente pero, al final, por algo mi propia familia me dejo en la calle, solo soy un perro, y los perros somos leales pero también son letales. Nunca olvidaré como sentí perder todo cuando me enteré de su muerte, pase días sin comer bien, únicamente buscando, cazando, a ese cabrón que le arrebato la vida; recuerdo aún su rostro y como murió por mi mano y el filo de esa vieja daga, recuerdo como lo dejé, las múltiples apuñaladas que le deje hasta matarlo, como ese error me convirtió en esto, pero no importa, eso ya no importa.

Cuando Amaia me dio la noticia que ya suponía yo, no pude evitar pensar que podría trabajar permanentemente ahí, pero luego regrese a la realidad, he matado a tantas personas que no podría recordarlas a todas, y lamentablemente para ella, alguien la quiere como un número más en esa lista enorme. Cuando me pregunto por mi antiguo trabajo me sorprendí, no pensé que ella podría ver a través de mí, le dije de que trabaje, bueno más bien el trabajo que conseguí para poder acercarme al objetivo de ese momento, justo como lo estaba haciendo ahora.

«Damián, ¿Puedo decirte algo?» Realmente no sé porque estoy haciendo esto, pero no creo que haya nada de malo en ello, ¿Verdad?

«Claro, ¿Qué quieres decirme Amaia?» Mi boca se movió antes que mi cerebro, eso esta claro, de lo contrario ¿Por qué razón le estaría siguiendo la corriente?

«Es que te quería contar el porque este es mi lugar favorito» No es nada malo, ¿Verdad?, él me contó sobre sus pensamientos sobre el trabajo, entonces no debe haber problemas con que yo le cuente mis pensamientos sobre algo, ¿Verdad?

¿Es que acaso es una niña pequeña o por qué carajos quiere contarme eso?, pero que más da, total ella va a pagar la cuenta, «Dale, te escucho».

Suspiré para poder hablar de forma calmada, no quiero que piense que soy rara, «Bueno, este lugar tiene un ambiente familiar que me encanta, sabes, yo perdí a mi familia cuando aún era joven y nunca pude encontrar a mi hermano, después de quedarme sola, siempre pensé que si era buena me ayudarían y podría encontrar a mi hermano con más facilidad, pero eso no resultó y me terminaron tratando mal sin importar que, vengo seguido porque no puedo evitar pensar, que tal vez mi hermano, también le gustan este tipo de lugares y talvez, solo tal vez, podría encontrarlo. Honestamente, se que suena a algo infantil, pero te juró, que si pudiera verlo, aunque sea solo una vez, eso sería mi más grande sueño. Perdón, creo que hablé demás, pero, no sé porque siento, que de alguna forma, tú y yo somos similares.»

Similares, una palabra que resonó en mi por un rato; espera, ¿acaba de decir que su familia murió cuando era joven? Ella está sola al igual que yo, supongo que tiene razón al decir que hay algo similar, Dios, ¿Qué me está pasando? Solo es una persona más que en poco tiempo va a dejar de respirar, al menos, así no habrá nadie que le lloré…¿Podría intentar ayudarla, no? Espera, ¿Qué caso tiene hacer eso? El plazo para cumplir el encargo esta por terminar y no quiero lidiar con las consecuencias de no cumplirlo. es un dolor de cabeza desaparecer, si la cagó, voy a tener que escapar más rápido que nunca.

Ya era tarde, así que decidí irme a mi apartamento, fui por mi carro y regrese a mi «hogar», los  gritos de la vecina me recibieron de una forma que normalmente me estresaría y le gritaría para que se callará, pero, hoy no, no pude hacer eso, en su lugar fui por mi computadora y la encendí, no sé porque estoy haciendo esto, tal vez es simplemente por curiosidad, si, tal vez sea eso. Antes de realmente darme cuenta de que estaba haciendo, conseguí lo que buscaba, notas del asesinato de sus padres, sus registros en hospitales y su acta de nacimiento, una acta de nacimiento que la marca nacida, hija de unos nombres que me resultan familiares, y aquí veo el porque, junto con ella, hay otra acta de nacimiento, con los mismos padres y otro hijo, un hijo que espero y sea una coincidencia. Esto tenía que ser una jodida broma, no es posible que esa mujer que apenas conocía sea, mierda, no, no, no, no, carajo, no es posible que sea cierto, debe ser un error, si tal vez sea un error, ese nombre tiene años, si, posiblemente estoy confundiendo lo nombres, tal vez, una letra, algo, algo que me diga que no es cierto debo de tener por aquí. Maldita sea, que mierda voy a tener aquí, Dios que soy idiota.

Vamos, debe de estar por aquí, en algún lugar lo debo de tener, esa maldita daga tiene una puta inscripción, por esa mierda no pude venderla, ellos dijeron que en esa inscripción estaba…lo tengo, vamos, por favor, por favor. No.

El día 06 de Octubre del año 1996, dos hermanos mellizos nacieron en el hospital regional de la ciudad costera, bajo los nombres de Amaia y Damián, ambos hijos de una familia acomodada de clase media-alta, sin embargo, por problemas financieros y legales, los padres decidieron abandonar a uno de sus hijos en la calle, dejándole solo una daga, ¿Cuál fue la razón de ello? No importa, lo que importa es que ahora mi supuesta hermana…mi hermana…mi familia, ella si me estuvo buscando, pero Dios, ¿Por qué tenía que pasar esto? No puedo decirle que es mi hermana, no puedo decirle que soy a quién a estado buscando, no puedo decirle que soy él cabrón que le quito a sus padres con la misma daga que ellos me dejaron, no puedo decirle que su familia murió por culpa de que tenía tanta hambre que solo pude ver a una familia mejor vestida que yo y pensar que tenían algo de valor, no puedo decirle que su familia murió porque yo quería 2 panes duros y un poco de carne. No tiene sentido que le diga quien soy, porque no solo soy el verdugo de sus padres, también soy su verdugo, por eso me acerqué a ella con un maldito disfraz, por eso… Al demonio todo.

No sé porque hice esto, tal vez sea porque es mi trabajo, posiblemente porque se supone que esto debe de estar listo para mañana, o talvez, porque es mejor que veas el monstruo en que se convirtió tú hermano. Citarla en lo que alguna vez fue su hogar y el que pudo llegar a ser el mío es algo poético si lo piensas. Amaia ¿Qué carajos hiciste para merecer esto?

Era muy tarde, pero aun así ella asistió a la cita, confundida, pero aun así llego, Dios mío, eres demasiado ingenua para venir cerca de las 12 de la noche , aun lugar así.

¿Cómo es posible que Damián conozca este lugar? ¿Qué está…

«Viniste»

«Por supuesto, dijiste que era algo importante»

«Verás Amaia, después de que me contaste lo de tú hermano, yo… decidí…bueno…investigue un poco y…quise…yo…decidí hacer algo por tí, por la comida que me invitaste en la tarde y…yo…» Dios dame fuerza y haz que salgan mis palabras o regresa el tiempo, «Cumplí tu deseo»

«Espe…estás diciendo que…eso no es posible, investigue en registros, pregunte con varias personas que se dedican a encontrar personas pérdidas, Damián, por favor, júrame que no me estás» no puedo hablar más, lo sentimientos son muchos, mis ojos no paran de sacar lágrimas, es posible que realmente, Damián haya encontrado a mi hermano, por favor Dios te lo suplico, deja que esto sea real.

«Se qué es difícil de creer pero…sí, Amaia, se donde está tu hermano.»

«Y, ¿Dónde está?»

«Justo aquí»; caminó fuera de las sombras que ocultaban mi rostro, dejando, que me vea, sin maquillaje, sin lentillas, sin pelucas, sin nada, solo yo.

«¿Damián? Tú, no, es imposible, pero, sin duda eres tú, Dios mío, te pareces tanto a papá, pero en la tarde te veías diferente, ¿Qué te pasó en el rostro? ¿Por qué tienes esa cica…, no importa, no me importa que haya pasado, eres mi hermano, Dios, por favor si es un sueño, no me despiertes nunca»

«No, no estoy bromeando Amaia, y al igual que tú estoy sorprendido, y me duele el que sea de esta forma porque…»

No puedo terminar de hablar cuando siento como Amaia corre hacía mí con los brazos extendidos para abrazarme, ya es tarde.

No entiendo que pasa, solo se que quiero abrazarlo, pero, al hacerlo, siento algo en mi abdomen, algo húmedo que corre, es húmedo, caliente y algo más, algo frío y duro me atraviesa, duele. Miró hacia abajo, solo para ver como una daga me perforaba y esa daga es sujeta por mi hermano.

«Damián…¿Por qué?» Miro a los ojos de él, solo para ver como estaba al borde de las lágrimas.

«Yo…yo lo siento mucho Amaia, pero este es mi trabajo real, yo nunca quise hacerte esto, pero…está es la razón por la que me pude acercar a ti, yo realmente…realmente…perdóname» no puedo frenar mi llanto, la daga se cayo de mi mano en algún momento, no lo sé, no me importa, solo abrazo con fuerza a Amaia, ella debe de odiarme o temerme, no quiero ver sus ojos, pero, debo de afrontar mis consecue…

Nunca hubiera pensado que mi hermano estuviera todo el día conmigo, siento como el dolor comienza a expandirse por mi cuerpo, mis ojos me pesan, pero solo quiero aguantar un poco más, ¿Sí toco su mejilla se molestará? Bueno no importa, quiero hacerlo. Su mejilla es más suave de lo que parece, y aunque se que no voy a sobrevivir, al menos puedo abrazarlo. «No importa Damián, al final, cumpliste mi sueño, realmente me hubiera gustado que hubiera sido antes y en otra situación, pero estoy feliz.»

Maldita sea, incluso si le hago un vendaje de compresión, la sangre es mucha y el tiempo se acaba, ¿Por qué me abrazas? ¿Por qué no me odias? ¿Por qué tenía que ser de está forma?, no puedo frenar mis lágrimas y solo puedo abrazarla con más fuerza.

«Damián…no llores…por favor…déjame verte sonreír…una vez…más…aunque sea…para mí…solo…quiero que…mi hermanito…sea feliz.»

Siento como su respiración es cada vez más pesada y como su pulso disminuye, si ella quiere una sonrisa mía, lo haré, aunque sea por última vez, se la daré.

«Amaia soy muy feliz por haberte conocido.»

«Damián…ahora…nunca…te dejaré…solo…yo…te amo…y….siempre…lo…haré.»

En ese momento mi sonrisa ya no se pudo mantener y se convirtió en un llanto, un llanto que dejo mi garganta, ojos y corazón al rojo vivo, un lamento que el viento nunca podría llevarle a ella, como el viento se llevo sus últimos alientos.

No pude dormir en absoluto, la culpa me carcome, debí de haber mandado al infierno a ese maldito que me pidió esto, pero ya es tarde, él hubiera no me la va a devolver, solo queda, recoger el pago.

Llegué al sitio donde me darán mi pago, parece muy feliz el hijo de puta, pero esa felicidad solo hace arder mi sangre y zumbar mis oídos.

«Buen trabajo, con esa zorra.»

«Solo págame»

«Espera, necesito que me confirmen su muerte, no sea que ella si te la haya dado a ti.»

«¿De qué carajos estás hablando? Solo era una trabajadora de Recursos Humanos, ni si quiera sé que pudo hacer para que pidieras esto.»

«La pregunta correcta es que no quiso hacer esa perra.»

«¡¡¡¿Me estás diciendo que la mandaste a matar por qué no se acostó contigo?!!!»

«No sé porque te exaltas, esa zorra no tenía familia y aun así tuvo el descaró de rechazarme, como sea, ten tu dinero.»

Las manos me arden, que joda, todo, tomo mi arma y le doy un disparo directo entre las cejas, tomo el dinero, «Púdrete en el jodido infierno hijo de puta, cuando llegue yo, me las voy a cobrar por Amaia.»

Escucho pasos, supongo que los de seguridad están cerca, no me importa, unos muertos más no van a aligerar mi carga al infierno. Disparo hasta que él cargador queda vacío y solo hay cuerpos agonizantes a mis pies, voy a mi carro, tomo un cigarro y salgo de la ciudad. El cielo es gris, parece que lloverá.

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