Jamás fui de las que supieran despedirse. O de las que tuvieran siempre palabras bonitas para decir. Mostrarme fuerte es algo que tuve qué aprender desde muy pequeña. Existió un tiempo donde si lloré mucho, pero por cosas que ahora son insignificantes. Fue un periodo corto, pero existió.
Como puedes sobrellevar una pena que no sabes explicar, una que lleva culpa, resentimiento, odio hacia uno mismo. De la que sientes que te falto tiempo o no supiste apreciar el que tuviste. No me gusta demostrar que puedo ser frágil. Porque si permito que eso se vea, quizás no volvería a salir de ese hoyo.
Siento que nada lo hice bien, nada podrá recuperar el tiempo perdido. Nadie me devolverá a esa persona. A sus consejos, a sus cariños, a sus retos, a su preocupación, a su amor, a su compañía, a su enojo, a sus risas, a esos momentos que no vimos que serian únicos y no habrían otros.
Tantas cosas que se pudieron decir, que se pudieron expresar, que se pudieron aprovechar. Hacen que me sienta peor.
El llamado a sanar, a seguir adelante, a pensar que fue lo mejor. ¿Como se puede pensar si quiera, que dejar ir a una persona que fue tú todo, era parte de una experiencia en la vida? Hay experiencias que no deberían de serlo. Emociones que pudieran apagarse. Recuerdos que pudieran revivirse. Pero. No se llamaría vida si no fuera de este modo. Hay afortunados, como también algunos que no lo son. Pero pienso que nadie es afortunado cuando se trata de la muerte. La silenciosa muerte que siempre esta a nuestra espalda, nace con nosotros al primer respiro, y nos abraza cuando ya tenemos el último. No es dulce, no es cálida, no es bulliciosa, no es llamativa como lo es el día y la noche. Solo esta ahí, esperando cuando aparecer.
La detesto, pero a su vez, la espero. El descanso eterno. El que no tiene ticket de vuelta. Para poder vivir en esa pradera con los tuyos, o en el descanso y sueño de bella durmiente y dejar de sentir, dejar de tratar, solo cerrar los ojos y ya.
No le temo a la oscuridad.
Le temo a la vida, y sobre todo, a una vida sin ti.
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