¿Qué sentido tiene?
¿Alguna vez has pensado eso?
De repente estás ahí, sentado tomando una copa de vino mirando a la nada pensando, ¿y ahora qué hago?
Estás viviendo como puedes, sin ahorros, sobreviviendo al día a día y contando cada euro sin una meta clara en la vida y pensando qué hacer.
Tu faceta autodestructiva se apodera de todos tus buenos hábitos, dejas de cuidarte, dejas de comer bien, dejas de salir, porque no puedes, porque no tienes dinero y porque no le ves el sentido a nada.
Has luchado mucho, has sido optimista todo el tiempo que has podido, pero ahora ya no puedes más, ahora todo es de color negro, ahora no hay matices, días malos o buenos, ahora ya te levantas y piensas ¿Qué sentido tiene?
En los momentos en los que deberías descansar no descansas porque tu cabeza no para y aunque te propones empezar de cero al día siguiente, te despiertas y vuelve a ser la misma mierda de ayer.
Yo me tatué un planeta y un sol, símbolo de perspectiva y fortaleza, símbolo de que las cosas se tienen que mirar desde lejos, desde fuera y brillar hasta que llega el momento en el que la vida te dice que no puedes más.
«Siempre habrá alguien peor que yo» eso pensamos estúpidamente para alegrarnos.
Todo lo bueno que tienes pasa a un segundo plano porque ahora mismo eres incapaz de verlo.
¿Qué sentido tiene? y ¿Por qué escribo esto?
No lo escribo para desmotivar a nadie ni mucho menos, lo escribo porque creo que alguien se puede identificar y sentir lo mismo que yo en un momento dado porque somos humanos.
Qué pesadez se siente a veces, sobre todo cuando sientes que no has logrado eso que imaginabas hace años, cuando acababas de cumplir dieciocho y sentías que eras ya todo un adulto y te querías comer el mundo.
Nadie te habla de la vida, nadie te dice que hay momentos así, de penurias, de gastos, de altos y bajos y que la vida da más vueltas que La Tierra.
Pero nos tenemos y seguimos aquí, creo que al final podremos encontrar nuestra razón y nuestro fin.
No pasa nada por sentirse así y entre tanto optimismo, a veces, sólo a veces, necesitamos un abrazo y un poco de empatía en ese pesar que llevamos encima.
En fin, espero no ser la única aquí en esto y si lo soy, pues tendré que aceptarlo, seguir adelante y pensar en mi próximo tatuaje.
Está bien no estar bien, está bien estar perdido y no saber qué hacer.
Es parte de la vida adulta y tarde o temprano se tiene que aprender, porque de todo se aprende y al final valoras lo que te quitó la vida y lo que tienes ahora.
De momento hemos sobrevivido un día más y eso, ahora mismo, ya es progresar.
AMB
OPINIONES Y COMENTARIOS