LA POLITICA DE ARISTOTELES.
INTRODUCCION.:
Antes de comenzar con esta series de respuestas; daremos una breve sinopsis introductoria sobre el tema, que quiero decir con esto? Decimos con esto que antes de llegar a hipotesis de la naturaleza y polis, las concepciones de ciudadano y de los regimenes politicos y como aristoteles llega a su conclusion sobre el ideal regimen recto de la republica. Esto significa que daremos un vistaso desde el prima concepti del autor hasta su finiquit opera, es decir su trabajo final donde nos plantea los ideales concretos y rectos de las polis, los regimenes y los ciudadanos agrupados en un mismo bloque de ideas conocidas dentro de la filosofia socratica como la REPUBLICA;sin mas que decir puedo comenzar este escrito del presente año con el Libro I, capitulos I y II.
NATURALEZA & POLIS.
CAPITULO PRIMERO/SEGUNDO.[Libro Primero/ Primera Seccion]
1.1(De lo que aristoteles llama polis como una comunidad)
Aristoteles llama y reconoce a la polis como una comunidad politica de forma natural, este explica y comprende lo que se conoce por comunidad como toda forma de asociación humana que se organiza con un fin común. No es algo artificial, sino natural, porque el ser humano es por naturaleza un “animal político” (zoon politikón), es decir, tiende a vivir en sociedad. Para Aristóteles, en *La Política*, la comunidad es una asociación natural de personas que se organiza con el fin de alcanzar un bien. Se forma de manera progresiva: primero en las relaciones básicas entre hombre y mujer (para la reproducción) y entre amo y esclavo (para la subsistencia), que dan origen a la familia como primera unidad. Luego, la unión de varias familias conforma la aldea, y finalmente surge la polis, que es la comunidad más completa, ya que no solo permite vivir, sino vivir bien, alcanzando el bien supremo o polis (Ciudad Estado).
1.2(De lo que aristoteles llama Tradicion Organicista)
La *tradición organicista* en Aristóteles, desarrollada en *La Política*, consiste en entender la sociedad como un *organismo vivo*, donde cada parte cumple una función necesaria para el todo. Así como en un cuerpo cada órgano tiene un rol específico, en la comunidad cada individuo y cada forma de asociación (familia, aldea, polis) tienen su lugar y finalidad. La polis es el organismo completo, superior a las partes, porque solo en ella el ser humano puede realizar plenamente su naturaleza y alcanzar la vida buena. De este modo, el individuo no se comprende aislado, sino en relación con la comunidad, de la cual forma parte esencial.
1.3(El hombre como animal politico)
La polis es naturaleza y si esto es asi el humano es un animal politico, porque? Por que asi?, de echo es por que la naturaleza ayudo a generar todo este proceso haciendolo vivir en polis, en tanto la voz como parte de la naturaleza separando la voz humana de la animal, la voz del placer o la voz del dolor, lo conveniente de lo dañino, contando incluso con la palabra, haciendo que este tenga razosinio de los justo e injusto lo bueno de lo malo. Para Aristóteles, en La Política, afirmar que “el hombre es por naturaleza un animal político (zoon politikón)” significa que el ser humano tiende naturalmente a vivir en comunidad, especialmente en las polis, porque solo allí puede desarrollarse plenamente. El hombre comparte con otros animales la sociabilidad básica: como ellos, vive en grupo y necesita de otros para sobrevivir (por ejemplo, para la reproducción o la protección). Sin embargo, se diferencia fundamentalmente porque posee logos (razón y lenguaje), lo que le permite no solo comunicarse, sino también expresar ideas de justo e injusto, bien y mal. Gracias a esto, el ser humano puede organizar comunidades políticas, establecer leyes y construir una vida ética. En síntesis, el hombre es “animal político” porque no solo vive con otros, sino que necesita la comunidad para realizar su naturaleza racional y moral, algo que lo distingue del resto de los animales.
En sintesis el hombre es un Animal politico por que tiende como antes mencionamos a vivir en comunidad, especialmente de las propia polis, es como antes mencionamos que necesitamos la comunidad para realizar su naturaleza racional y moral.
1.4(la polis anterior a la familia y aun al individuo)
que la poli es «anterior», no se refiere al orden cronológico, sino a una prioridad por naturaleza. Aristóteles utiliza la analogía del cuerpo: el todo es necesariamente anterior a las partes. Si el cuerpo entero se destruye, la mano o el pie ya no son realmente tales, pues no pueden cumplir su función. De la misma forma, el individuo y la familia no son autosuficientes por sí solos; solo dentro de las polis pueden alcanzar su fin último (la «vida buena») al alcanzar ese punto ideal reconocido como una gran aldea autosuficiente vistos en el aporte 1.1.
Es decir, para Aristóteles, en La Política, decir que la polis es anterior a la familia y al individuo no significa que aparezca antes en el tiempo, sino que es anterior por naturaleza y finalidad. Esto quiere decir que la polis es el todo completo y autosuficiente, mientras que la familia y el individuo son partes que solo alcanzan su pleno sentido dentro de ella. Así como el cuerpo es anterior a sus órganos (porque les da función y sentido), la polis es anterior porque permite al individuo realizar su naturaleza, vivir bien y desarrollar la vida ética. Fuera de la polis, el ser humano no puede cumplir plenamente su finalidad, por lo que queda incompleto.
1.5 (de lo que todos tenemos por naturaleza)
Siguiendo con la filosofía de Aristóteles, lo que todos tenemos por naturaleza es un impulso hacia la vida en comunidad. Él sostiene que el ser humano es, por naturaleza, un «animal político» (zoon politikon). A diferencia de otros animales, poseemos el logos (razón y palabra), lo que nos permite distinguir lo justo de lo injusto y lo bueno de lo malo. Es esta capacidad la que nos lleva a formar familias y, finalmente, las polis (Vivir en ciudad estado o comunidad). “El hombre es por naturaleza un animal político; y el que por naturaleza y no por azar vive fuera de la polis es o un ser degradado o superior al hombre.”
Y otra muy importante sobre el logos:
“La palabra (logos) es para manifestar lo conveniente y lo perjudicial, así como lo justo y lo injusto; y esto es lo propio del hombre frente a los demás animales.”
1.6 (que es necesario tener para que el hombre no se convierta en el peor de lo animales)
Lo que según aristoteles se sostiene como cada hombre libre debe tener para asi ser el mejor de todos los animales y lo que no teniendo se convertiria en el peor de estos es que a diferencia de los animales el hombre nace con la razon justa y necesaria para entender lo que es la misma ley y justicia, es decir con esto el sostiene que para que el ser humano alcance su perfección es indispensable la existencia de la ley y la justicia, ya que estas regulan la vida en comunidad y orientan las acciones hacia el bien común. El hombre posee por naturaleza el logos (razón y lenguaje), lo que le permite distinguir entre lo justo y lo injusto; sin embargo, esta misma capacidad puede desviarse si no está guiada por normas. Por eso, sin leyes ni justicia, el hombre puede convertirse en el peor de los animales, porque su inteligencia le permitiría actuar con mayor maldad y violencia. En cambio, cuando vive en una polis organizada con leyes justas, puede desarrollar sus virtudes, actuar éticamente y alcanzar la vida buena, que es el fin último de la comunidad política.
CAPITULO TERCERO.[Primera seccion]
1.7 (De las partes que componen al hogar griego)
Según Aristóteles en La Política, la administración de la casa (oikonomía) se compone de las relaciones fundamentales que organizan el hogar. Estas son tres:
1. Relación amo–esclavo: es la relación de dominio, donde el amo dirige y el esclavo ejecuta las tareas necesarias para la subsistencia.
2. Relación marido–mujer: es la relación conyugal, orientada a la convivencia y la reproducción.
3. Relación padre–hijos: es la relación paternal, basada en la autoridad del padre sobre los hijos y su formación.
Estas tres partes constituyen la estructura básica de la familia, que es la primera forma de comunidad y la base de toda organización social en la teoría de Aristóteles. Con esto se concluye que el rol y las partes que hacen a un Oikos griego (casa) son en parte al hombre griego con un rol de significancia, seguido de la esposa como mujer y madre de los hijos y a estos como la descendencia y una extensión el jefe de hogar, al final de la economía familiar se encuentran los esclavos siendo el padre del hogar, el jefe hogareño encargado de ser el amo principal de este asi como ser el encargado de la crimatistica del hogar; este es el estudio o arte de la adquisición de riqueza y bienes materiales, enfocándose en la acumulación de dinero como un fin en sí mismo…
CAPITULO QUINTO.[Primera seccion]
1.8 (Justificacion de la esclavitud)
Según Aristóteles en La Política, la esclavitud se justifica a partir de su idea de la naturaleza y la función de cada ser. Él sostiene que existen personas que, por naturaleza, están destinadas a mandar (los amos) y otras a obedecer (los esclavos). A estos últimos los llama “esclavos por naturaleza”, ya que, según su pensamiento, poseen la capacidad de comprender la razón, pero no de ejercerla plenamente por sí mismos. Aristóteles argumenta que esta relación es útil y necesaria, porque permite la organización del hogar y la subsistencia, beneficiando tanto al amo como al esclavo dentro de ese orden. Además, compara esta relación con la del alma y el cuerpo: uno gobierna y el otro es gobernado. Sin embargo, también reconoce que no toda esclavitud es justa (por ejemplo, la que surge solo de la guerra), lo que muestra cierta tensión en su postura. Hoy en día, estas ideas son fuertemente criticadas, ya que justifican una desigualdad que no tiene validez ética.
1.9 (Justificacion del porque los griegos no deberian ser esclavos)
Según Aristóteles en La Política, en principio un griego no debería ser esclavizado por naturaleza. Esto se debe a que él asocia la idea de “esclavo natural” con pueblos que, según su visión, carecen de plena capacidad de autogobierno (a quienes los griegos llamaban “bárbaros”). Para Aristóteles, los griegos están naturalmente destinados a gobernar y vivir como ciudadanos libres dentro de la polis. Por eso, considera que no es justo que un griego sea esclavo por naturaleza. Sin embargo, reconoce que en la práctica podía ocurrir (por ejemplo, si era capturado en una guerra), aunque cuestiona que ese tipo de esclavitud sea legítima.
En síntesis, para Aristóteles:
• Por naturaleza: un griego no debería ser esclavo.
• En la práctica: podía ser esclavizado en guerras de conquista, pero eso no siempre era justo.
LIBRO SEGUNDO
2.1 DESARROLLO DEL EXAMEN DE LA REPUBLICA DE PLATON y OTRAS LEGISLACIONES.[Segunda Seccion]
El Libro II de la Política de Aristóteles constituye un análisis crítico de diferentes propuestas y experiencias políticas a partir de las cuales el filósofo intenta aproximarse al problema de cuál puede ser la mejor organización de una comunidad política. A diferencia de una construcción puramente abstracta de la ciudad ideal, Aristóteles desarrolla aquí un procedimiento comparativo: examina primero las propuestas filosóficas de Platón, especialmente las desarrolladas en La República y posteriormente en Las Leyes, para luego analizar las propuestas de Fáleas de Calcedonia e Hipódamo de Mileto y, finalmente, estudiar constituciones históricas concretas como las de Lacedemonia, Creta y Cartago, además de considerar las obras y disposiciones de diversos legisladores. De esta manera, el filósofo busca determinar qué elementos de esas organizaciones pueden ser considerados adecuados y cuáles presentan problemas que deberían evitarse. Este procedimiento resulta coherente con el carácter general de la Política, obra en la que Aristóteles estudia la polis atendiendo tanto a su fundamento natural como a sus diferentes realizaciones históricas. La edición de Alianza utilizada para este análisis corresponde a la traducción, introducción y notas de Carlos García Gual y Aurelio Pérez Jiménez, publicada por Alianza Editorial. (Alianza Editorial)
Aristóteles comienza el Libro II señalando que, para investigar cuál es la mejor comunidad política, resulta necesario examinar las constituciones que han sido consideradas excelentes y aquellas que han sido propuestas por quienes han reflexionado filosóficamente sobre la organización de la ciudad. El primer gran objeto de análisis es la propuesta de Platón en La República. Aristóteles considera necesario discutirla porque Platón había intentado construir racionalmente una ciudad que pudiera alcanzar el mayor grado posible de unidad. Sin embargo, precisamente en este punto se encuentra una de las principales diferencias entre ambos filósofos. Platón busca una comunidad profundamente unificada entre sus guardianes mediante la comunidad de mujeres, hijos y bienes, mientras que Aristóteles sostiene que llevar la unidad de la ciudad demasiado lejos puede terminar destruyendo aquello que hace que una ciudad sea propiamente una ciudad. Para Aristóteles, la polis no es una unidad absoluta, sino una comunidad compuesta por una pluralidad de individuos, familias y grupos que cumplen diferentes funciones. La ciudad necesita cierta unidad, pero esa unidad no puede eliminar completamente la diversidad que la constituye.
La crítica aristotélica se dirige particularmente contra la propuesta platónica de hacer comunes las mujeres y los hijos entre los guardianes. Platón considera que, si los ciudadanos perciben como propios los mismos bienes y personas, se fortalecerá la unidad de la ciudad y disminuirán los conflictos derivados de los intereses particulares. Aristóteles cuestiona esta conclusión porque considera que aquello que es común a todos puede terminar siendo objeto de una preocupación menor por parte de cada individuo. Cuando muchas personas poseen algo en común, cada una puede considerar que otra se encargará de su cuidado. Por el contrario, cuando algo es propio, existe una responsabilidad más directa sobre ello. El problema no consiste únicamente en la propiedad material, sino también en las relaciones familiares. Aristóteles entiende que las relaciones concretas entre padres, hijos y hermanos poseen una fuerza afectiva y social que no puede ser reemplazada simplemente por la utilización de nombres familiares aplicados a una gran cantidad de individuos. Si todos son considerados padres, hijos o hermanos de todos, el vínculo puede terminar perdiendo la intensidad que posee cuando se refiere a relaciones concretas. Por ello, la eliminación de la familia particular no necesariamente produce una comunidad más unida, sino que puede debilitar los vínculos efectivos que sostienen la vida social.
La cuestión de la propiedad ocupa también un lugar fundamental en la crítica a Platón. Aristóteles considera que existen distintas posibilidades respecto de los bienes: que sean completamente comunes, que sean completamente privados o que se establezca una combinación entre propiedad privada y determinados usos comunes. La alternativa que parece más razonable para Aristóteles es precisamente esta última, porque permite conservar las ventajas de la propiedad particular y, al mismo tiempo, desarrollar prácticas orientadas hacia la comunidad. De esta manera, Aristóteles no defiende una concepción absolutamente individualista de la propiedad. La propiedad puede pertenecer a individuos, pero su utilización puede estar relacionada con las necesidades de la comunidad. El problema que identifica en el modelo platónico es que la supresión de la propiedad privada no garantiza automáticamente la solidaridad. La solidaridad política requiere educación, costumbres y disposiciones adecuadas, y no puede producirse únicamente mediante la eliminación de las posesiones particulares.
Después de examinar La República, Aristóteles considera también el modelo presentado por Platón en Las Leyes. Esta segunda propuesta platónica resulta menos radical y más cercana a una constitución concreta, pero Aristóteles continúa encontrando dificultades. El problema general consiste en que no basta con establecer una organización aparentemente perfecta desde el punto de vista teórico, porque las leyes deben funcionar dentro de una sociedad compuesta por individuos concretos. La política debe considerar las condiciones económicas, sociales y culturales de la comunidad y no solamente la coherencia interna del modelo propuesto. De esta manera, Aristóteles comienza a establecer uno de los principios metodológicos más importantes de todo el Libro II: una constitución debe juzgarse tanto por sus principios como por sus efectos concretos.
Luego del examen de Platón, Aristóteles analiza la propuesta de Fáleas de Calcedonia. Fáleas parte de una preocupación diferente: considera que una de las principales causas de los conflictos políticos se encuentra en la desigualdad económica. Su propuesta busca establecer una mayor igualdad en la propiedad con el objetivo de reducir las disputas entre ricos y pobres. Aristóteles reconoce que la desigualdad puede constituir una causa importante de conflictos dentro de una ciudad, pero considera que Fáleas simplifica demasiado el problema. Las luchas políticas no surgen únicamente de las diferencias de riqueza, sino también de las diferencias en torno al honor, el reconocimiento, el poder y las aspiraciones de los ciudadanos. Por esta razón, una simple redistribución de la riqueza no sería suficiente para eliminar los conflictos políticos. Además, Aristóteles considera que una ciudad ya constituida no puede ser reorganizada económicamente de manera sencilla, porque toda modificación profunda de la propiedad puede generar nuevos conflictos entre quienes pierden y quienes reciben determinados bienes. Así, Fáleas identifica correctamente la importancia política de la desigualdad económica, pero su solución resulta insuficiente porque reduce un problema político complejo a una cuestión fundamentalmente económica.
A continuación, Aristóteles examina el proyecto de Hipódamo de Mileto, presentado como un pensador preocupado por organizar racionalmente la ciudad. Hipódamo propone una polis compuesta aproximadamente por diez mil ciudadanos y dividida en tres grupos: artesanos, agricultores y defensores de la ciudad. Asimismo, divide el territorio en tres partes: una destinada a los dioses, otra destinada al sostenimiento de los guerreros y otra perteneciente a los agricultores. Su propuesta muestra un intento de organizar de manera sistemática el espacio, las funciones sociales y las instituciones políticas. También plantea una clasificación de los delitos y una organización judicial determinada. Aristóteles reconoce el carácter innovador de Hipódamo, pero vuelve a someter su propuesta a una crítica basada en las consecuencias prácticas que podrían derivarse de ella. Si una parte de la población está destinada a la guerra y otra a la producción agrícola o artesanal, surge el problema de cómo se distribuye realmente el poder político entre esos grupos y qué consecuencias puede producir esa separación. La preocupación aristotélica vuelve a ser la misma: una organización política no puede ser evaluada únicamente por la racionalidad de su diseño, sino que debe analizarse considerando cómo funcionaría efectivamente entre seres humanos con intereses distintos.
A partir de este punto, Aristóteles abandona parcialmente las constituciones proyectadas por filósofos y comienza a examinar constituciones que existieron efectivamente. La primera es la de Lacedemonia, es decir, Esparta. Esta constitución gozaba de gran prestigio entre los griegos debido a su estabilidad, su disciplina y especialmente su organización militar. Aristóteles reconoce algunos de esos elementos positivos, pero considera que el sistema espartano presenta problemas importantes. Uno de los principales consiste en que la organización de la ciudad está excesivamente orientada hacia la guerra. Para Aristóteles, esto representa una confusión entre los medios y los fines de la comunidad política. La guerra puede ser necesaria para defender una ciudad, pero no constituye el objetivo último de la vida política. La finalidad de la polis es permitir una vida buena, y por eso una constitución no puede ser considerada perfecta simplemente porque haya logrado formar excelentes soldados. La prueba de una constitución debe encontrarse también en su funcionamiento durante la paz.
Dentro del análisis de Esparta, Aristóteles presta especial atención a la propiedad, la distribución de la riqueza y la situación de las mujeres. La concentración de la propiedad constituye un problema porque puede generar una desigualdad económica incompatible con la estabilidad política. Al mismo tiempo, Aristóteles considera que la organización de las mujeres en Esparta presenta dificultades para el equilibrio de la constitución. La cuestión resulta significativa porque muestra que el filósofo no evalúa la constitución únicamente desde sus instituciones formales, sino que también observa cómo se distribuye efectivamente el poder y la riqueza dentro de la sociedad. Por ello, aunque Esparta pueda aparecer como una constitución estable y militarmente poderosa, esa estabilidad no significa que sus instituciones sean necesariamente las mejores.
Después de Lacedemonia, Aristóteles examina la constitución de Creta y encuentra importantes semejanzas con la espartana. También en Creta existen instituciones vinculadas con la disciplina militar y con la organización colectiva de los ciudadanos. Aristóteles analiza especialmente las comidas comunes y las instituciones destinadas a fortalecer determinados vínculos entre los ciudadanos. Sin embargo, nuevamente observa que las instituciones políticas dependen de condiciones económicas concretas. Una institución puede ser excelente en teoría, pero si los ciudadanos no cuentan con los recursos necesarios para sostenerla, puede terminar perdiendo su eficacia. Esto permite comprender que, para Aristóteles, las leyes no funcionan de manera aislada: deben apoyarse en una estructura económica y social capaz de mantenerlas.
Posteriormente aparece el análisis de Cartago, cuya constitución recibe de Aristóteles una valoración relativamente favorable. El filósofo reconoce que Cartago había conseguido una importante estabilidad política y que su organización había permitido evitar numerosas alteraciones internas. Sin embargo, también encuentra aspectos problemáticos, especialmente aquellos relacionados con la influencia de la riqueza sobre los cargos y el poder político. Para Aristóteles, cuando la riqueza adquiere una importancia excesiva en la distribución de los cargos, existe el riesgo de que la constitución se incline hacia una forma oligárquica. De esta manera, Cartago representa un caso especialmente importante porque demuestra que estabilidad y perfección política no son conceptos equivalentes. Una constitución puede mantenerse durante mucho tiempo y, sin embargo, presentar defectos desde el punto de vista de la justicia o de la distribución del poder.
Finalmente, Aristóteles dirige su atención hacia diferentes legisladores y hacia las disposiciones políticas atribuidas a ellos. Entre estas figuras adquiere especial relevancia Licurgo, relacionado con la organización de Esparta, así como otros legisladores que habían adquirido prestigio por sus reformas. La cuestión que interesa a Aristóteles no consiste simplemente en determinar si un legislador fue famoso o si una ley determinada parece buena, sino en evaluar la coherencia de todo el sistema político que esas leyes producen. El buen legislador debe comprender la totalidad de la comunidad y establecer normas que sean compatibles con sus condiciones sociales y económicas. Una ley que puede resultar conveniente en una ciudad puede resultar perjudicial en otra debido a las diferencias existentes entre ambas. Por esta razón, la legislación no puede reducirse a la aplicación mecánica de principios universales sin considerar las circunstancias concretas.
El recorrido completo del Libro II permite observar, entonces, una transformación fundamental en la manera de abordar el problema político. Aristóteles comienza con las propuestas filosóficas de Platón, Fáleas e Hipódamo, es decir, con modelos que intentan determinar racionalmente cómo debería organizarse una ciudad. Luego contrasta esas propuestas con constituciones históricas como las de Esparta, Creta y Cartago. Esta comparación le permite identificar tanto los aciertos como los límites de cada una. Platón muestra el problema de llevar la unidad política hasta la eliminación de la diversidad; Fáleas demuestra la importancia de la desigualdad económica, aunque no consigue explicar la totalidad de los conflictos políticos; Hipódamo muestra las posibilidades y dificultades de una planificación racional de la ciudad; Esparta demuestra que una organización militarmente eficaz no necesariamente constituye la mejor forma de vida política; Creta permite observar la importancia de las condiciones económicas que sostienen las instituciones; y Cartago muestra que una constitución puede alcanzar una gran estabilidad sin quedar libre de problemas relacionados con la riqueza y el poder.
En este sentido, el Libro II no debe entenderse únicamente como una crítica a Platón. Su importancia reside en que Aristóteles está construyendo un método de análisis político basado en la comparación entre teoría y experiencia. El filósofo no abandona la búsqueda de la mejor constitución, pero entiende que esa búsqueda no puede realizarse únicamente mediante la construcción abstracta de una ciudad ideal. Es necesario observar las constituciones existentes, estudiar sus instituciones, analizar las causas de sus éxitos y fracasos y determinar qué elementos pueden ser trasladados a una organización política diferente. Por eso, el examen de las distintas constituciones funciona como una especie de laboratorio político en el que Aristóteles compara diferentes respuestas a problemas comunes: la propiedad, la desigualdad, la distribución del poder, la educación, la guerra, la riqueza, la estabilidad y la finalidad de la comunidad.
El problema fundamental que atraviesa todo el Libro II es, por lo tanto, la relación entre unidad y diversidad. Para Aristóteles, la ciudad no puede alcanzar su perfección convirtiéndose en una unidad absoluta, porque dejaría de ser una comunidad política compuesta por diferentes individuos y grupos. La polis necesita una forma de unidad que permita la convivencia de la diversidad. De allí que la solución aristotélica no consista en eliminar completamente la propiedad privada, la familia o las diferencias sociales, sino en organizar esas diferencias mediante leyes, educación e instituciones que orienten a los ciudadanos hacia el bien común. La política debe lograr que intereses diferentes puedan coexistir dentro de una comunidad ordenada.
En conclusión, el Libro II de la Política constituye una investigación crítica sobre las formas mediante las cuales los seres humanos han intentado organizar la comunidad política. Aristóteles parte del examen de Platón para cuestionar la idea de que una ciudad perfecta deba ser absolutamente una y demostrar que la eliminación de la propiedad y de las relaciones familiares particulares no garantiza una mayor cohesión social. Posteriormente, al analizar a Fáleas e Hipódamo, muestra que tampoco las soluciones basadas exclusivamente en la igualdad económica o en la planificación racional de la ciudad pueden resolver por sí mismas los problemas políticos. El estudio de Lacedemonia, Creta y Cartago permite trasladar esta discusión al terreno de la experiencia histórica y demostrar que la estabilidad, la disciplina militar o la eficacia institucional tampoco son suficientes para determinar la perfección de una constitución. Finalmente, la consideración de los legisladores muestra que una buena legislación debe adaptarse a las características concretas de la comunidad para la cual es establecida. De esta manera, Aristóteles transforma la pregunta por la ciudad ideal en una investigación mucho más compleja sobre las condiciones reales de la vida política. La mejor constitución no será simplemente aquella que parezca más perfecta desde un punto de vista abstracto, sino aquella capaz de organizar una comunidad humana concreta, conservar su estabilidad, distribuir adecuadamente las funciones y permitir que los ciudadanos desarrollen una vida orientada hacia el bien común. En esto reside uno de los aspectos centrales del pensamiento político aristotélico: la política no puede separarse de la realidad social en la que debe aplicarse, y la búsqueda del mejor régimen exige confrontar constantemente los principios teóricos con la experiencia histórica de las comunidades políticas.
CIUDADANO & REGIMEN POLITICO
CAPITULO PRIMERO [Libro Tercero/Tercer Seccion].
3.1 (Definicion y especificaciones de lo que es un ciudadano)[Tercera seccion]
Según Aristóteles en La Política (Libro III, cap. 1), el ciudadano se define como aquel que participa en las funciones de gobierno y de justicia de las polis, es decir, quien tiene el derecho de intervenir en la deliberación (asambleas) y en los tribunales. Aristóteles aclara que esta definición no debe basarse en criterios como el lugar de nacimiento, la residencia o el origen familiar, porque esos factores no determinan verdaderamente la ciudadanía. Por eso, los recaudos que se deben tener en cuenta son:
• No definir al ciudadano solo por vivir en las polis, ya que también viven allí extranjeros y esclavos.
• No definirlo por el origen o la descendencia, porque eso puede variar según el régimen político.
• Considerar que la ciudadanía depende de la participación activa en la vida política.
Además, Aristóteles señala que la definición de ciudadano cambia según el régimen político (democracia, oligarquía, etc.), ya que cada forma de gobierno establece quiénes pueden participar. En síntesis, el ciudadano es quien forma parte activa del poder político, y su definición debe evitar criterios superficiales, centrándose en su función dentro de la polis.
CAPITULO CUARTO.
3.2 (La virtud del hombre bueno no asimila la del ciudadano).[Tercera seccion]
Según Aristóteles en La Política, no es la misma la virtud del hombre bueno que la del buen ciudadano. La virtud del buen ciudadano consiste en saber gobernar y ser gobernado, cumpliendo adecuadamente su función dentro del régimen político al que pertenece; por eso, esta virtud varía según el tipo de gobierno. En cambio, la virtud del hombre bueno es única y universal, ya que se basa en la perfección moral y en la práctica de la virtud en sentido pleno.
Sin embargo, Aristóteles señala que pueden coincidir en un caso particular, cuando el ciudadano pertenece a un régimen justo y además es capaz de gobernar con virtud (como el buen gobernante). En ese caso, el buen ciudadano y el hombre bueno se identifican.
CAPITULO QUINTO.
3.3(Deben ser ciudadanos los trabajadores y por que…) [Tercera seccion]
Según Aristóteles en La Política (Libro III, capítulo 5), los trabajadores (artesanos, campesinos, obreros) no deben ser ciudadanos en sentido pleno en la mejor polis. Esto se debe a que, para Aristóteles, el ciudadano debe tener tiempo libre (ocio) para participar en la vida política y cultivar la virtud, algo que quienes trabajan manualmente no pueden hacer porque están ocupados en asegurar su subsistencia. Sin embargo, Aristóteles reconoce que, en algunas polis, especialmente en las democracias, sí se considera ciudadanos a los trabajadores, ya que estos regímenes amplían la participación política. Aun así, él sostiene que en la polis ideal esto no es conveniente, porque quienes no pueden dedicarse al desarrollo de la virtud y a la deliberación política no cumplirían adecuadamente la función del ciudadano.
En síntesis, para Aristóteles:
En la polis ideal: los trabajadores no deberían ser ciudadanos.
En la práctica (otras polis): sí pueden serlo, según el tipo de régimen político.
CAPITULO SEXTO.
3.4(Deficion del regimen politico) [Tercera seccion]
Según Aristóteles en La Política (Libro III, capítulo 6), el régimen político REPUBLICA (politeia) se define como la organización de las polis, especialmente en lo que respecta a quienes gobiernan y con qué fin lo hacen. Es decir, el régimen determina cómo se distribuye el poder y cuál es el objetivo del gobierno. Aristóteles distingue que los regímenes pueden ser correctos cuando gobiernan en vista del bien común, o desviados cuando buscan el interés particular de quienes gobiernan. Por eso, no solo importa quién gobierna (uno, pocos o muchos), sino también si lo hace de manera justa o injusta. En síntesis, el régimen político es la forma en que se organiza el poder en las polis y el criterio que define si ese poder se ejerce para el bien de todos o solo de algunos.
CAPITULO SEPTIMO.
3.5(De los regimenes rectos y los desviados) [Tercera seccion]
En base a lo antes mencionado sobre el deber del regimen politico y el significado de los regimen recto y el regimen perfecto de la republica (Politeia) aristoteles obtiene una primera definicion sobre los regimenes rectos y los desviados, se separan los rectos en tres regimenes.:Republica, Aristocracia y Monarquia; en tanto podemos decir que la realidad de los regimenes Desviados son la Democracia, Oligarquia y Tirania. A continuacion dejare una breve explicacion de lo que aristoteles sostiene por regimenes desviados y rectos.En sintesis y finalizando las explicaciones podemos decir el el gobierno como tres aspectos, el gobierno de uno, el gobierno de algunos y el gobierno de muchos, en base a este ideal se separa en rectos o desviaciones.
REGIMENES… Desviados & Rectos
3.6 (Monarquia y desviacion a la Tirania).[Tercera seccion]
Entre los regimenes rectos mas conocidos durante el tiempo en el cual Aristoteles escribe su ideales sobre la politica y la politeia (Republica) el hace mencion a un regimen que reina por sobre varias polis y territorios; siendo este mismo el conocido como la monarquia, la monarquia para aristoteles es el gobierno de Uno por sobre el resto, es un gobierno recto en tanto tenga y cuente con un hombre virtuoso, de tanto en mas de ahí su rectitud, su desviacion y explicacion para esta es la Tirania, por que?, en sinstesis por que si bien la monarquia busca el gobierno de uno por sobre el resto en la tirania es el gobierno de uno por uno mismo, es decir no gobierna en base a los problemas del resto si no asi del emperador o dictator de turno.
3.7(Aristocracia desviacion a la Oligarquia).[Tercera seccion]
Como regimen recto entramos en conflicto con los ideales actuales de este siglo, ya que en la actualidad ambos regimenes en base al concepto de estado nacion son un regimen desviado,pero para aristoteles el regimen recto de la Aristocracia en sintesis es el gobierno de pocos o los mejores por sobre el resto, con esto no solo menciona a los mas ricos o poderosos si no los mas inteligentes, el problema y dilema de su desviacion llega cuando hablamos de la oligarquia, siendo esta una desviacion de la aristocracia por que no es el gobierno de los mejores si no el de los mas ricos por el del resto y al igual que la democracia este no oye a los pobres y solo da voz a los ricos.
3.8 (REPUBLICA desviacion a la DEMOCRACIA).[Tercera seccion]
La republica propuesta por aristoteles y en base a sus estudios de campo es el mejor regimen recto,y es extraño en tal punto debido a que este se forma en acto de dos regimenes desviados, el primo regimen es la oligarquia es decir el gobierno de los poderosos (ricos), el segundo regimen es la desviacion de la republica y el lo llama la democracia. Sabiendo ya a este concepto, lo que aristoteles llama la politeia o la republica, en otras adaptaciones tambien conocida como la monarquia del filosofo dirijamonos a su contraparte o su opuesto. Su desviacion es un tanto polemia, pero tenemos que entender que no significa la democracia como la entendemos hoy si no refiere a la democracia como el gobierno de muchos y en especificos de trabajadores o pobres; lo considera un regimen desviado de la misma manera que lo es la oligarquia por ejemplo, ya que mientras unos se amparan en sus riquezas la democracia lo hace en su pobreza y al igual que la oligarquia la democracia no oye a los ricos y solo da voz a los pobres y la libertad.

LA REPUBLICA.
CAPITULO OCTAVO e NOVENO[Libro Cuarto/Cuarta Seccion].
4.1(La REPUBLICA)
Según Aristóteles en La Política (Libro IV, capítulos 8 y 9), la república o politeia es un régimen político mixto que combina elementos de la democracia y la oligarquía, buscando un equilibrio entre la libertad y la riqueza. Por un lado, toma de la democracia la idea de libertad y la participación de los ciudadanos en la vida política; por otro, incorpora de la oligarquía la consideración del dinero o la propiedad como criterio para el acceso a ciertas funciones. Sin embargo, no adopta de forma extrema ninguno de estos principios, sino que los modera, logrando una mezcla equilibrada que evita los excesos de ambos regímenes y se apoya en una clase media fuerte como base de estabilidad.
Esta combinación también se refleja en tres aspectos fundamentales de la organización política: la administración de la justicia, donde pueden intervenir tanto mecanismos democráticos como oligárquicos; la participación en la asamblea, que busca ser amplia pero regulada; y la ocupación de los cargos, que puede incluir tanto la elección como el sorteo y, en algunos casos, ciertos requisitos económicos. De este modo, la politeia integra procedimientos de ambos regímenes para garantizar un gobierno más justo, equilibrado y orientado al bien común. En síntesis, podemos garantizar que tiene en su totalidad 3 procedimientos importantes para el correcto funcionamiento de la Republica los tres pasos a seguir son…
I. _Administración de justicia. _
II. _Participación en la Asamblea_
III. _Ocupación de los cargos_
En primer término, mencionamos a las formas de administrar justicia o la propia administración de la justicia como una incorporación de la república de régimen recto usando términos y formas de administrar justicia de aquellos regímenes no rectos o desviados en tanto mencionamos que durante una oligarquía la forma de administración de la justicia se basa en multas para los ricos si no asisten a la asamblea y no salario para el pobre si pasa lo mismo. E decir que en la democracia la Adm. De la justicia es completamente distinta ya que no hay multa para los ricos si asisten a asamblea y hay mayor dinero para el pobre si participa en la asamblea. La republica toma estos conceptos y hace su propia administración justa de hombres de clase media (O hombre virtuoso) a través de estos conceptos de justicia de los regímenes desviados, en la republica nos dice que habrá mayor multa para los ricos si no van y mayor salario para los pobres si asisten.
En cuanto la participación en la asamblea dentro de lo que se conoce como oligarquía es alta en base a las obligaciones de las formas de administrar justicia, En la democracia es baja por no tener multa a los ricos e incentivos a los pobres, en tanto la republica es intermedia, se busca que no haya muy ricos o muy pobres si no que sea una participación en la asamblea de hombres virtuosos que saben como mandar y como ser mandados. En tanto a la ocupación de los cargos podemos describirlos a continuación como que…
Según Aristóteles en una república, la ocupación de los cargos varía según el tipo de régimen político:
En la democracia, los cargos suelen asignarse por sorteo, lo que garantiza la igualdad entre los ciudadanos y permite una participación amplia. Además, generalmente no se exigen grandes requisitos económicos, ya que se privilegia la libertad y la inclusión de todos. En la oligarquía, en cambio, los cargos se asignan por elección, pero con criterios restringidos, principalmente relacionados con la riqueza. Solo los que poseen cierta cantidad de bienes pueden acceder a las funciones públicas, lo que limita la participación a un grupo muy reducido de personas.
En la república (politeia), Aristóteles propone una mezcla de ambos sistemas: algunos cargos se asignan por sorteo (como en la democracia) y otros por elección (como en la oligarquía) en casos o términos muy específicos (General de guerra, discusión de una ley, discusión de un concepto o norma de una polis), y en ciertos casos puede haber requisitos moderados de propiedad. De esta manera, se busca un equilibrio que combine participación amplia con ciertos criterio de selección, favoreciendo la estabilidad y el bien común.
CAPITULO ONCEAVO.[Libro Cuarto/Cuarta Seccion]
4.2( Los aspectos centrales de la “clase” media)
Según Aristóteles en La Política (Libro IV, capítulo 11), la clase media o “término medio” es el grupo social más adecuado para sostener un buen régimen político. Sus aspectos centrales son que ocupa una posición intermedia entre ricos y pobres, lo que le permite evitar los excesos de ambos: no cae en la ambición desmedida de los ricos ni en la necesidad extrema de los pobres. Aristóteles sostiene que la clase media es más moderada, equilibrada y racional, ya que no está dominada por pasiones intensas ni por intereses extremos. Por eso, tiende a obedecer la razón y las leyes, favoreciendo la estabilidad política. Además, al no envidiar ni ser envidiada en exceso, reduce los conflictos sociales. En consecuencia, una polis con una clase media numerosa y fuerte es más estable y justa, porque evita las tensiones entre ricos y pobres y facilita un gobierno orientado al bien común.
PORQUE ES LA MEJOR CONSTITUCION POSIBLE?
4.3 (Conclusion final)
Según Aristóteles en La Política, la constitución basada en una clase media fuerte (politeia) es la mejor posible porque garantiza equilibrio, estabilidad y orientación al bien común. Al estar formada por ciudadanos que no son ni muy ricos ni muy pobres, evita los extremos que generan conflictos: la ambición de los ricos y la necesidad de los pobres.La clase media es más moderada y racional, tiende a respetar las leyes y no busca dominar ni someter a otros, lo que reduce las tensiones sociales.
Por eso, este tipo de constitución logra una mejor convivencia y es más duradera, ya que se apoya en un grupo amplio que favorece el consenso y la justicia. En síntesis, es la mejor porque combina estabilidad política con un gobierno más justo y equilibrado.
BIBLIOGRAFIA.
Aristóteles. (2015). Política (C. García Gual & A. Pérez Jiménez, Trads.). Alianza Editorial.
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