Manos que saludan

dan la bienvenida,

manos que aprietan

entregan amistad.

Manos suaves

manos ásperas

manos de amigos

manos de mamá,

muchas manos

al final.

Se alzan tantas veces

reclamando ecuanimidad

o encadenadas exigiendo

su libertad.

Manos que trabajan

con el frío y el calor,

con la fina pluma

o el azadón.

Bellas se ven al estrecharse

en una oración;

y que mal quedan

apretando el gatillo

o cuando hay pereza.

Manos que acarician

o castigarán;

manos que modelan

nuestra realidad

y que juntas crean

gran tenacidad.

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