Monólogo el Ángulo del Observador

El Ángulo del Observador

(Escena: Una tarde de sol, brisa salada. Mateo observa a alguien a través de sus gafas de sol oscuras. La luz rebota en los cristales. Él no lee un libro, pero sostiene uno como si fuera un guion.)

MATEO

(Para sí mismo, analizando la escena)

Stanislavski diría que esta luz sobre la arena es la «circunstancia dada». La atmósfera es pesada, cargada de sal y de esa urgencia humana por ser mirado.

(Mateo ajusta sus gafas. La persona a la que observa se detiene, intrigada por la fijeza de su mirada, aunque no puede ver sus ojos.)

MATEO

(Voz en off, pensando)

¿Es esto seducción o es simplemente una tesis sobre la atracción? Platón se habría preguntado si esta mirada es la verdad o solo el reflejo de un deseo en la superficie del cristal. No importa. La realidad se construye ahora mismo, en el instante en que ella nota que estoy analizando el mundo, y no solo pasando el rato.

(Mateo sonríe levemente. No es una sonrisa de conquista, es la sonrisa de quien ha descifrado un código. Él sabe que, detrás de los lentes, su mirada es un ensayo de pensamiento crítico sobre la belleza del momento.)

MATEO

(En voz alta, acercándose)

Disculpa, ¿crees que esta luz es suficiente para leer, o es mejor dejar que el paisaje nos explique la trama?

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