A veces pasamos años buscando a alguien con quien compartir nuestro camino, alguien que forme parte de nuestra alma y de nuestra mente; y cuando comenzamos a desistir, aparece de repente frente a nosotros. No sé si como una cuestión de milagro o simplemente nuestra mente mostrándonos que siempre estuvo allí, pero que no habíamos sabido ver.
O por lo menos eso fue lo que sentí contigo; nuestros caminos se cruzaron de pronto un día y nuestras almas quedaron enlazadas con un fuerte nudo de tres dobleces.
Hoy mi corazón florece de amor por ti y mi milagro ocurrió: “amar a alguien profundamente y sentir el calor del amor a su lado”.
No necesité grandes señales o argumentos para amarte. Tu vulnerabilidad y calidez fueron la mejor invitación para desbordar mi amor en ti.
Eres el jardín que me gusta frecuentar y observar, la melodía fresca y cálida que me gusta oír y la calma en la que me gusta reposar. Y aunque a veces eres tormenta, sueles regalarme más días de primavera.
Eres el amor de mis días, de mis horas, de mis momentos y pensamientos… Te amo profundamente y sin reproches. Te amo con toda la bondad de mi corazón y puedo asegurarte que ese amor te acompañará por muchas noches, días y años. Por lo menos hasta que mi luz se apague.
Yuliangelene.
OPINIONES Y COMENTARIOS