Un mes después

Un mes después

Palu

24/06/2026

Hoy me desperté y sentí que la nostalgia me acompañaba. Entre recuerdos que venían y se iban, vagando por mi mente, pensaba en lo que fue y en lo que no pudo ser; en cómo sería todo si aún estuvieras aquí y en lo que habría pasado si ambos hubiéramos luchado un poco más por nuestro amor.

Hoy se cumple un mes desde que no sé nada de ti, desde que no te veo, no escucho tu voz ni siento la calidez de tus abrazos. Un mes desde que dimos un cierre definitivo a lo que fuimos y compartimos por última vez un pequeño momento lleno de emociones. 

Recuerdo verte a lo lejos mientras te marchabas; con nuestras manos moviéndose en el aire nos dijimos adiós. En nuestros rostros había una sonrisa de agradecimiento, pero dentro de mí el dolor y la tristeza me consumían, y sé que quizá a ti también.

Te diste la vuelta y continuaste tu camino. Yo me quedé observándote alejarte, esperando que tal vez voltearas para verme una última vez. Esa noche solo lloré y lloré. Aún no asimilaba que ya no estabas, que todo aquello que habíamos construido juntos había llegado a su final.

Hoy, aunque todavía hay días en los que te extraño profundamente, he comprendido que existen ciclos que no duran para siempre. Y aunque me habría encantado que el nuestro fuera eterno, también he aprendido a recordarte desde lo bonito que vivimos y desde el agradecimiento que siento por ti.

Espero que la vida nos siga permitiendo continuar y avanzar en este duelo que, a veces, parece imposible de superar, pero que sé que ambos debemos atravesar.  

Y aunque haya pasado el tiempo, y aunque existan días en los que tu ausencia todavía duela, deseo de corazón que algún día ambos hayamos sanado nuestras heridas y encontrado paz. Que todo lo vivido nos haya enseñado, fortalecido y ayudado a crecer en aquello que necesitábamos aprender.

Siempre guardaré con cariño los recuerdos que construimos juntos, porque formarán parte de mi historia y de quien soy hoy. No desde la tristeza de lo que perdimos, sino desde la gratitud de haber coincidido, de habernos amado y de haber compartido un capítulo tan importante de nuestras vidas. 

Hoy te recuerdo con nostalgia, sí, pero también con agradecimiento. Gracias por cada momento, por cada enseñanza, por cada abrazo y por cada recuerdo que compartimos. Gracias por haber sido parte de mi vida y por todo lo que crecimos juntos, incluso en medio de nuestras imperfecciones.

Tal vez la vida nos llevó por caminos distintos porque era lo que ambos necesitábamos para seguir creciendo. Y aunque hubo un tiempo en el que imaginé mi futuro contigo, hoy acepto que nuestros caminos continúan separados. No con rencor, no con resentimiento, sino con el deseo sincero de que ambos podamos encontrar aquello que estamos buscando.

P’A

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS