No busco victimizarme, no pretendo excusarme, solo quiero explicarme, es difícil volver al lugar de partida, tiempo atrás deseaba ser tu amiga, hoy en día solo quiero llevar un trato cordial contigo, y dejar que el tiempo nos guíe por el buen camino.
He llorado por las noches, y he sufrido por mis acciones, no busco tu simpatía porque quizás no me sea concedida, simplemente deseo hablarte de frente, expresar mis miedos y ansiedades, he cambiado y no soy la misma de hace casi 5 años atrás, la verdad es algo difícil de explicar, pero, también es algo que poco a poco aprendí a aceptar.
Actualmente me encuentro en una etapa crucial, mi estabilidad emocional no está bien, hay días en los que me conozco y días en los que por más intentos que haga, no logro saber quién soy.
Cuando siento que no funciono de la forma esperada siempre suelo alejarme de todo y de todos, no busco que me entiendas, solo quiero que lo sepas.
Este comportamiento me ha llevado a perder contacto con muchas personas, y sé que tú no fuiste la excepción, si me alejo es por mí y no por los demás, si he llegado a lastimar a alguien con mis acciones o con mis idas y venidas lo he hecho de forma inconsciente, no me justifico y tampoco me excuso, sé que a veces puedo llegar a ser algo difícil de entender y créeme que a veces ni yo me entiendo al cien.
Tengo problemas con vivir el momento, y la mayor parte del tiempo sobre pienso, siendo honesta contigo ahora soy un mar de emociones, no soy la misma chica que conociste y ya no soy aquella chiquilla a la que tu madre saludaba, de forma personal la pandemia me cambió, fueron meses tediosos y horribles, llegué a pensar en ya no seguir adelante, tuve discusiones con mis padres y rogaba por piedad, pedía una oportunidad, una señal, algo por lo que valiera la pena continuar.
Reconozco que he sido dura contigo, y no mereces el comportamiento que adopto cuando te veo, pero, es solo que ya no sé cómo acercarme a ti, no sé cómo volver a esas personas o a esos lugares que en algún momento de mi vida siento que amé.
Y aunque no lo creas, también soy muy dura conmigo misma, tengo problemas de autoestima y confianza, he crecido con la idea de que no soy digna de las segundas oportunidades, incluso he pensado que no merezco ser amada.
Cuando siento que alguien me acepta o me ama, me siento atormentada.
Tengo miedo, miedo de mí, miedo de no poder seguir, miedo de no lograr ser feliz, porque siempre fantaseo con ser libre, quiero amar y ser amada, quiero expresarme sin tener este nudo en la garganta, quiero ser dueña de mi vida, quiero sentirme querida.
Y quiero gritar y bailar, conocer a ese alguien especial que me haga sentir que no hay nada mal en ser diferente a los demás, y quiero que sepas que para mí fuiste una persona especial, aunque hoy en día hayamos dejado de hablar.
Escribo para sanar, pero, también para amar, y si alguna vez leíste las palabras que escribí para ti, quiero que nunca dudes del valor sentimental que encuentras en cada una de las letras que te ofrecí, no soy de las que escriben solo por escribir, y tampoco soy de las que quieren y aman sin sentir.
Es por ello que cada determinado tiempo elijo la opción de alejarme, y me alejo para poder reencontrarme, me alejo para lograr amarme porque para amar a los demás primero debo amarme a mí, es un proceso largo, una prueba que reclama mis fuerzas y es una Guerra en la cual debo tener los pies bien puestos sobre la Tierra.
Y cuando creo estar lista para amar o para retomar las riendas de mi vida, es cuando se presentan algunas recaídas, porque así como puedo dar pasos gigantescos a lo largo y ancho del proceso, también puedo retrocederlos y es en ese preciso momento en el que vuelvo a estar en lo más profundo y oscuro del agujero.
Reconozco que tuve mis errores cuando tenía contacto contigo, y aunque desconozco tus razones para dejar de hablar conmigo, quiero que sepas que siempre busqué la forma de hacerte sentir escuchado y comprendido en cada uno de los mensajes que te respondí, y aunque hoy en día ya no tenga importancia, quizás al final sí que me sentí decepcionada.
Esperaba tu respuesta, yo también quería sentirme completa, en aquellos días la esperanza de mi vida se escapaba, mis latidos no latían y mis ojos no veían.
Acepté mi propia verdad, no hice ningún ruido, porque no te quería molestar, quizás actúe mal, quizás pensé de más y tú también necesitabas descansar, probablemente estabas tratando de escapar, ojalá pudiera el tiempo regresar y muchas de mis acciones aclarar.
Estoy convencida de que esta es y será la última vez que me alejo sin motivo aparente, realmente estoy decidida a renacer de las cenizas, he hablado con mi voz y he calmado mi dolor, veré las cosas y los días a color, amaré sin ningún tipo de temor, escribiré hasta perder la inspiración y viviré incluso después de esta primera vez.
Y no, no pretendo que me entiendas, solo quiero que no me juzgues, recuerda que detrás del comportamiento de una persona siempre habrá una historia.
No soy perfecta y nunca lo he sido, desde siempre he querido disculparme contigo, porque durante algún tiempo fuiste un amigo, quiero que sepas que mi comportamiento no es planeado, y aunque nuestro acercamiento es cosa del pasado, siempre desearé que tu camino esté iluminado.
Y quisiera volver al inicio de todo lo bueno, quisiera volver a verte en el invierno, hablar sobre los estragos del tiempo, abrazarte y sentir el calor que desbordas en lo profundo de tu pecho, dejar de tener el contacto cero y encontrarme disfrutando del viento.
Ser amigos no es opción, aunque quiera que cambies de opinión, quiero verte feliz, quiero verte sonreír, deseo que siempre tengas las fuerzas necesarias y suficientes para seguir, que cada mañana encuentres un motivo para vivir, y quizás, quizás también quisiera que me apartes ya por siempre de ti.
No te culpo si te alejas, no te juzgo si lo intentas, yo tampoco respondería a esa propuesta sin antes ponerme en estado de alerta, y sueño con verte, fantaseo con hablarte y despierto siempre hasta muy tarde.
Y entiendo que me notaste, me hablaste incluso después de aquellas tardes, y yo, yo intentaba sobresalir, estaba luchando por sobrevivir, no te vi venir y tampoco te vi partir.
Enfermero, Licenciado, Arquitecto, Ingeniero, Maestro, sea cual sea tu profesión, sé muy bien que entregarás todo el corazón, porque lo harás con pasión y esa es tu enorme distinción.
Porque quizás tuviste razón, cuando dijiste que no conocía tu versión, nunca lo entendí y nunca me entendí, el destino tiene cosas buenas para ti, así que nunca dejes de creer, no pierdas la esperanza ni la fe, tu bella amada llegará y por siempre te amará.
Tus padres te verán y en sus ojos lo sabrás, todo el mundo te querrá y algunos que otros mucho más, y yo, yo me alegraré al saber que por siempre te recordaré.
Y podría escribir sobre ti, podría aparentar que jamás me perdí, porque cuando te conocí nunca tuve nada por decir, siempre fuiste transparente, dulce y claro como el mar, tierno y bello como el más amado y glorioso despertar.
Hoy lo veo con claridad y es de humanos desertar, que por siempre vivirás en las curvas de la amistad…
Atentamente:
(Ingrit)
2022.
OPINIONES Y COMENTARIOS