Martes: Tres Días (Parte IX)

Martes: Tres Días (Parte IX)

Andrea Magaña

16/06/2026

49.- INT./EXT. – CASA DE HÉCTOR – TARDE                            49

CLAUDIA le cuenta sobre la ida al bosque a su esposo:

                                  CLAUDIA

Fui a una cabaña que tiene una bodega automatizada con la certeza de que encontraría khat, una planta psicoactiva, desafortunadamente lo que encontré fue mercancía de objetos antiguos, como mapas, relojes, brújulas, collares.

                                   HÉCTOR (MOLESTO)

¿En qué se basó esa certeza? Si bien sabes que ninguno de estos bosques la tiene como parte de su flora, ahora, ¿pensaste que quizá estaban contrabandeando? Por eso, comenzaste abrir las cajas sin ninguna autorización. CLAUDIA, eres una botánica profesional ¿Por qué hiciste eso? ¿De verdad estás tan desesperada de encontrar a fuerzas una planta que está prohibida en todo el Reino Unido desde el 2014?.

CLAUDIA guarda silencio, HÉCTOR continúa hablando:

                                     HÉCTOR

¿Qué hubiera pasado si ese hombre no te hubiera dejado escapar?. Tenemos un hijo CLAUDIA, lo que hiciste fue irresponsable, piensa en PABLO por favor, y en mi y sobre todo en ti, en las posibles consecuencias de tus acciones que tomas desesperadamente.

                                        CLAUDIA

Lo sé, cometí un error siendo una reconocida y profesional botánica. ¡Lo siento! De verdad, para la próxima debo de actuar con más madurez. Te prometo que dejaré por un tiempo mis investigaciones y atenderé a nuestro hijo, he estado muy ausente.

                               HÉCTOR (SUSPIRANDO)

Me parece bien, también me incluyo en descuidar a PABLO. Ve a descansar un poco, te llevaste un gran susto.

               CLAUDIA

Lo haré.

En ese momento llega DAVID y ella lo saluda, él le devuelve el saludo y ella sube las escaleras, HÉCTOR mira a su hermano y lo detiene, le dice:

                                      HÉCTOR (APENADO)

¡Espera! Ya están los resultados del peritaje grafoscópico, ¡descubramos juntos quién escribió esas notas! ¿Qué dices? Lamentó cómo te traté hace rato, compraste ese collar de voluntad y eso es valioso, espero puedas perdonarme.

                                     DAVID

Disculpa aceptada. Solo quiero que entiendas que algunas cosas no se pueden resolver con dinero, hermano. ¡Vamos!.

HÉCTOR le sonríe y ambos salen.

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