Triste otoño

Triste otoño

Yanara

14/06/2026

Te fuiste en otoño para acompañar el sentimiento de tu partida.

Las hojas se caen como la esperanza de volver a verte, todo cruje y se cae. El suelo está lleno de hojas muertas y la niebla se apodera de mi visión.

Siento el frío de tu despedida que fue y no fue. Tu adiós tenía fecha pero no aparecía en mi calendario.

Quise volver cada momento eterno pero, el tiempo nunca estuvo en mi poder. La vida se escurría entre tus dedos y yo no sabía la forma de evitarlo. 

Un día te pregunté qué necesitabas y me respondiste «vida». Me entristeció saber que no había forma de darte más porque la muerte estaba ganando esa carrera.

Me sorprendió como un cuerpo humano en tan poco tiempo puede desvanecerse y entendí que sólo somos instantes. Te agradezco permitirme compartir nuestros instantes por un breve momento…

La muerte nos sorprende aún sabiendo que es la única certeza que tenemos en la vida. 

Al llegar tu partida, quise visitar tu jardín para recordarte y mis ojos se nublaron del dolor al ver las hojas secarse, la vida esfumarse y el no verte ahí. Aunque tus flores seguían esperando, vos ya no ibas a volver. Esperé sentir tu olor o tu esencia pero sólo sentí el vacío y la desesperanza que dejan quienes pisaron fuerte en tu vida.

Tu partida me recordó que aunque abraces más fuerte, digas más veces «te quiero» y te apretes fuerte las manos, nunca será suficiente. Jamás estaremos preparados para dejarnos ir, pero al menos nos quedarán los recuerdos del calor y el amor.

Quise hacer un poema de lo que me duele tu partida pero sólo quedan mis sentimientos…

Quizá cuando el resto me pregunta, no ve en mis ojos la tormenta pero no saben que está en mi corazón.

No borré tus mensajes, ni tus audios aunque no tenga la valentía de leernos ni de escucharte. Sonrío contándole cosas a tu foto creyendo que podrías escucharme. No sufro exageradamente porque tengo la fe de que voy a volver a verte, en esta vida o la siguiente.

Me entristece pensar que cuando quiera llamarte no vas a atenderme, cuando quiera escribirte no vas a responderme y cuando quiera verte no voy a poder hacerlo. Pero aún así, espero que sepas que te quiero.

Te fuiste en otoño, cuando las hojas se secan y el frío se siente en la piel. No importa cuándo te fuiste, sólo sé que… te fuiste.

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS