Mi proyecto infante de unir
la ciencia con el arte y darle
a los fenómenos naturales
que descubro terminaciones liricas,
unificando así campos que jamas
debieron estar separados
porque donde emerge la escritura
es la misma coyuntura del espacio
de misterios no creados,
una grieta interna hacia cosmos,
ya que tan solo somos
unas microversiones de esas magnitudes.
Es pronunciar las respuestas ya escritas
en sus galaxias y estrellas,
como letras flotando
en platos lácteos con cereales,
siendo los humanos vasijas
de la fuente de sus eléctricas inspiraciones.
Y a su vez trascender las dualidades,
saber que todos los núcleos
son singulares e irrepetibles,
y venimos con marcas etéreas
de ediciones limitadas
que rompen las monótonas
cadenas de clones.
Tomar noción de ello es
liberar las artes y los seres
de influencias externas
para que al componer y senti-pensar
desbloqueemos partes en uno,
lleguemos a lo primitivo,
originario, lo puro,
miremos nuestra huella dactilar,
para así crear y no replicar,
encendamos la llama de nuestra propia vela,
seamos la escultura que se esculpe a si misma,
un laberinto que su patrón
traza a medida que se edifica,
todos podemos ser un mini big bang pionero,
polvo de estrella interna
que se auto-crea y regenera,
en vez de fusionar partes del mundo
reflejando proyecciones ajenas.
Sean la hoz cortando la hierba
para que los demás sigan,
no sean rastrillos de las horas
sean jinetes de los días,
abran sus propias jaulas
solo así se liberan las fieras,
implosionen en millones
de revoluciones como estallidos solares.
Y que se honre como decimo arte
la autenticidad, siendo la cualidad
que vuelve legitima a todas las demás.
Que su medio de experimentación
siempre sea la improvisación.
Que cada acto en nosotros
sea un tributo a la transparencia,
si las piezas se adulteran y deforman
no se completan los mundos,
los panoramas, las perspectivas,
los paisajes, las personas ni los rompecabezas,
tan solo serian fragmentaciones caleidoscópicas.
Cuando todos conozcamos nuestros sellos
nos daremos cuenta que en colectivo
formamos las figuras de los somas superiores,
descubriendo en la adoración, enamorándose
del amor mismo para hallarlo en todas las caras,
en la idolatría sin un ídolo, que somos
nuestros propios dioses,
en la baraja de la existencia
representaciones de Arcanos Mayores.
Julieta Iallorenzi
OPINIONES Y COMENTARIOS