Soy tan risueña Que podría Sonrojar nubes Con mi sola elocuencia. Soy tan siniestra Que podría Ennegrecer rubíes Con mi sola presencia. Siempre hubo Algo ahí, Lo mismo que enturbia Los lagos Es lo que le quita El brillo a mis ojos. No me aterra Lo que en lo oscuro Me acecha, Porque mi alma está hecha; De retazos De la noche eterna. Lo mismo que raya Los mundos, Que eclipsa planetas Y ordena el cosmos Habita tras mis oclayos, Porque me componen Miles de fragmentos De la estrella de la mañana. No soy una en un millón Soy un millón en una, Desfilan por los ventanales De mi alma Todas las caras de la luna. Siempre hubo Algo ahí Que me acerca Al más acá, Que me aleja Al más allá, Que me hace Difícil de matar Y fácil de herir, Que arregla Lo que rompo, Rompe lo que arreglo, Siempre hubo Algo ahí Y respira a través de mí. Soy tan diáfana Que podría hacer Brotar flores passionarias En tu pecho Y que tus ideas Evolucionen. Soy tan umbría Que podría Marchitar tu corazón Y hacer un cementerio De tu lecho, Enterrar mis semillas En tu mente Y que lo único Que te quede Sean mis enredaderas Envolviendo tu frente. Es mi voz la que habla A través de ti, Dices cosas que ni sabías Que existían Hasta que las oíste de mí, Por eso es mi hoz La que traza El rumbo para ti. Siempre hubo algo ahí Que respira A traves de mí Y ahora habita en tí. Porque naciste El dia que te conocí Porque espíritu Con mi aliento Te conferí, Porque en parte mía Te convertí, Con un mantra oscuro Te atrapé, Con tinta china Tu cuerpo marqué, Con un beso de cianuro Te eclipsé, Porque te inventé La noche que te conocí. Soy tan angelica Que podría Tocar el cielo Con los pies En el suelo, Soy tan diabólica Que podría Traer el infierno Con las manos En tu seno. Siempre hubo Algo en mí Que te aterra, Que te fascina, Que te trae Hasta aquí. Y ahora respira, Se abre y grita A traves de ti. Hay que rotar Por los cuerpos A través del tiempo, Girar como lo hace el mundo Y ser la misma persona. Aunque yo no soy Una en un millón, Soy un millón en una. En mi alma Se escriben palabras De todos los fueron, Los que son, los que serán Y los que nunca nacieron. Mírame bien, en mis ojos Verás todas Las fases de la Luna, Sabrás todas las preguntas Que nunca se respondieron, Titilando en mis pupilas Yacen todos los misterios Que aun no existieron. Soy la lápida y la cuna, La daga y el corazón, El oxímoron Convertido en runa. Soy todas y ninguna ¡Una en un millón Y un millón en una!
Julieta Iallorenzi
22/01/2025
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