Días de calor y reflexión

Los días de calor invitan a salir a una terraza y tomar algo fresco, picar algo fuera de casa y no tener preocupaciones, solo charlas vanas, sonrisas, ropa liviana y calzado descubierto, luciendo las uñas pintadas y el vestido que por fin estrenas. Mientras los demás se abandonan a esa ligereza, tú notas otra cosa: una especie de desajuste suave, como si tu cuerpo estuviera ahí, en la silla, pero tu mente se quedara un paso atrás, observando.

Observas a los demás compitiendo por encontrar una mesa libre. Parecen estar pasándoselo bien, como si el clima hiciera una pausa en sus vidas y dejaran sus problemas para los días de lluvia. El sol y la excesiva luz te molestan y necesitas gafas de sol, pero no te gustan; te gusta mirar a los ojos y no verte reflejada en los cristales de tu amiga. Te sienta bien el bronceado, pero en el fondo estás pensando si mañana te levantarás con la piel roja y tirante por no llevar protección. Odias sudar y te preocupa si, cuando te levantes, la ropa quedará medio mojada porque la silla es de plástico y no transpira.

Sabes que tendrías que estar haciendo muchas cosas que has ido posponiendo, pero te obligas a ser como el común de los mortales y salir y aprovechar la tarde, que también te mereces un día de asueto. Lástima que el cerebro no desconecte y te deje disfrutar totalmente de las cañas y el cotilleo. Porque el mundo sigue, ajeno a tus pensamientos, tratando de pasarlo bien y tener una buena tarde, aunque tu mente trabaje las 24 horas.

Y ahí, en medio de ese ruido amable, te preguntas si algún día lograrás entregarte del todo a la ligereza. No a la felicidad impostada, no a la euforia de terraza, sino a esa simpleza de estar sin analizar, sin anticipar, sin medir. Te preguntas si existe un interruptor, un modo verano interno, o si tu forma de estar en el mundo es precisamente esta: mirar desde un paso atrás, sentir desde un paso más hondo.

Quizá no sea un defecto. Quizá sea tu manera de no perderte a ti misma en medio del bullicio.

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS