Recién el viernes de la semana anterior me dí cuenta de que se había instalado en mi casa, probablemente desde uno o dos días antes. Yo regresaba del trabajo y al entrar al departamento la vi sentada en uno de los sillones en el rincón más oscuro del living. Sentí un frio nuevo, más asociado al miedo que a la temperatura. No nos saludamos, casi ni nos miramos. Ella estaba hojeando uno de mis libros (creo que uno de Forn) asi que preferí no interrumpirla, mejor verla entretenida con algo que la aleje de mis asuntos.

Asi que procedí como si no estuviera, puse algo de Jazz, me preparé la cena con calma (una pasta con la salsa que me gusta cocinar cuando estoy solo) y me senté a cenar. Ni se me ocurrió invitarla a la mesa. Seguia muy entretenida recorriendo mi biblioteca.

Dejé los platos en la pileta (mañana será otro día) y me fui a acostar. Imagino que se debe haber quedado dando vueltas un par de horas más. 

Al día siguiente me levanté tarde para lo que es mi rutina. Los sábados me gusta dormir hasta las 8:30hs sin necesidad de salir a enfrentar el día y las obligaciones. Cuando salí del dormitorio no la vi en el sillón donde imaginé que pasó la noche, tampoco estaba en la cocina. Solo después de un rato me di cuenta que estaba parada en el balcón, mirando con tranquilidad los edificios linderos, tomando un té que seguramente encontró en la alacena. No le presté la menor atención, simplemente preparé mi desayuno, me cambié y salí a hacer compras y demas cosas que disfruto hacer tranquilo los sábados. Dejé el departamento en el momento en el que vi que estaba abriendo la puerta del balcon para volver a entrar. Cerré con llave aunque después me di cuenta de la inutilidad de ese acto. 

Volví a media tarde antes de que empezara a anochecer. Encendí la radio, puse noticias, algo con alguna voz que rellenara el silencio. Imaginaba que todavía estaba allí asi que no me hice mucho problema. Me preparé unos mates y me puse a revisar correos. Escuché ruidos en el baño con lo cual confirmé que estaba todavía. ¿Qué podría estar haciendo en el baño? Pasó a la sala y se sentó en el mismo sillón que el día anterior. Evidentemente ese rincón le agradaba.

Al martes siguiente pensé que se habia ido. Salí para el trabajo temprano y cuando bajé a la cochera me encontré con que ya me esperaba sentada en el asiento de atras. Dudé entre usar el auto o volverme y pedir un Uber. Me decidí por manejar mi propio auto. Mientras se quedara atrás y no pretenda ir de acompañante lo podría tolerar un poco más.

Así estuvimos varios días, cruzándonos sin prestarnos atención en los diferentes horarios en que trascurre mi rutina diaria. 

El ultimo viernes llegué más temprano de lo habitual. No me sorprendió verla porque ya se había hecho una presencia cotidiana. Lo que me sorprendio es que estaba sentada a la mesa con una taza de té para ella y otra para mi, como si hubiera adivinado el momento exacto en el que iba a regresar.

Me senté despacio, esperando que dijera algo mientras revolvía el té. En ese instante sono mi celular avisando que me había llegado un correo. Lo estaba por leer cuando me detuvo y me dijo:

_ Aguardá. Es del Laboratorio. Te mandaron el resultado de la biopsia. No lo leas todavía. Antes tenemos que hablar.

Dejé la taza en la mesa y con la calma que me quedaba me dispuse a escucharla. Y entonces volví a sentir el frío del comienzo, pero esta vez no era por la temperatura ni por el miedo. Esta vez era porque el tiempo se había detenido.

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