La hojas caen boca arriba


Un anciano no puede abrir los ojos,

pero quiere saber dónde están sus dientes.

La hojas caen boca arriba

y así no pierden de vista

la comitiva de las gentes hambrientas.

Dos ventanas se abren al sol, entra el dolor.

Las hijas se hacen madres, de hijos y padres, por inercia.

Las espinas violentas, esconden flores mansas,

y de la primera manzana podrida y la serpiente forastera,

van a hacer ya, unos seis mil años.

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS