No quiero envejecer sin verte. Así que te sueño de forma lúcida, como si estuvieras acá. No hablo de melancolía, ya no. Todo cambió cuando tu voz se alzó; eres hermosa y así te quiero observar.
Así que me quedé atado para que tú pudieras volar, hacia donde algo mejor; en donde yo seguiré mirándote sonreír, aunque no sea como quise.
El tiempo, tarde o temprano, te preguntará si hubieras corrido hacia mí. Quizá tu respuesta sea no, y está bien, porque no debes correr hacia donde no te lleven tus pies.
Y me quedo contigo, aunque no exista tu abrigo. Es solo porque me quedo contigo.
Cada señal, cada palabra al cielo, es un conjuro para verte reír. Aunque pasen los años y vaya a envejecer, sé que tarde o temprano una canción te llevará al recuerdo de mi ser.
OPINIONES Y COMENTARIOS