HABITANTE EN RUINAS

HABITANTE EN RUINAS

Mar Poética

04/05/2026

HABITANTE EN RUINAS

 Las casas rotas                                                                                                                                                                       y el cuerpo mutilado,                                                                                                                                             resistiendo a la ausencia.

 Ayer entre los rincones de mi realidad                                                                                                                     
 caminaba sin miedos                                                                                                                                                             y hoy el abuso oxida mi todo

 Las calles ya no son las mismas                                                                                                                                             y los cuchillos del dolor me hieren                                                                                                                                         mientras mi ser se siente perseguido.

  Soy una guerra en mi tratando de huir,                                                                                                                                me quemo en los recuerdos                                                                                                                                                  y el llanto me invade.

  La tormenta se hace habitante habitual                                                                                                                                  y mis respiros son cuchillos que no quiero sentir,                                                                                                    mientras me apago.

  Repudio los besos sin consentimiento,                                                                                                                                    las caricias que se convirtieron en ataque,                                                                                                                            y los ojos de lujuria clavados en mi piel.

VIAJE

Y ahí en esas calles con sabor a herida mi cuerpo temblaba y mi pensamiento no sabía a donde huir.

Me senté temblando, al lado del camino con mi mochila cargada y mil penas rondando por mi rostro.

El frío llegaba a mi como una bofetada, mientras mi yo no sabía dónde posarse, el dolor se hacían llaga y huir era la única salida.

Antonio había sobrepasado el límite, me había llevado hacía la muerte muchas veces, sus golpes ocuparon mi cuerpo y llenaron de angustia mis rincones.

Me dejo completamente destruida, y corrí, corrí hacía un viaje donde él ya no era el destino, el destino era yo.

Un destino que me obligaba a descubrirme, a desatarme, a nacer y a sentir.

Dueña de mis amaneceres después de tanto tiempo mi yo confundido despojo sus cargas se llenó de océano y se hizo infinito.

UN DIOS HECHO MUJER

Habitante en esta casa de silencios ruidosos, espectadora y actriz en este teatro que es la vida, observo todo lo que soy, lo que he sido, y lo que puedo llegar a ser.

Frente a este espejo de aconteceres cotidianos, mi cuerpo es una línea tan mía y tan ajena, como esta feminidad que huye y se resbala, como estos senos redondos que se caen, y esta belleza tangible que se quiebra.

Frente a este infinito tan finito, frente a este yo que a veces se hace nadie, soy el pedazo de esas mujeres que no pudieron ser, que se quedaron solo en pequeñas siluetas opacadas por el tiempo, que se hicieron ausencia en medio de mil revoluciones.

Frente a este mundo con sabor a odios y olvido, tan lleno de paisajes estruendosos, de calles ensangrentadas, de llantos y desapariciones, estoy y mi voz se hace volcán rugiente.

Donde una falda nos hace vulnerables, donde salir no nos asegura volver, donde la calle se nos hace cuchillo, y el terror nos acecha, estoy y esta estancia se hace peligro.

En este calendario sin días ni horas, en esta ciudad de historias silenciadas, de canciones que huyen, de héroes inventados grito y mi grito es un dios hecho mujer.

VACIOS

Entre el bullicio estruendoso de esta ciudad de ruido y guerra,

Mil cuerpos encorvados van bajando las lomas de los barrios,

Caminan como zombis entre estás calles desoladas,

Llevan la tristeza a cuestas y una nada que cubre su todo.

Entre las voces mal hechas que retumban las calles,

Andan como perdidos una multitud que desconoce sus pasos,

Que se pierde entre la nada

Y se hace llama.

Entre esta ciudad tan escaza de paz,

Tan llena de terror,

Inundada de violencia,

Se pierden mil cuerpos.

Mil cuerpos que no saben su destino,

Que se llenan de pepas,

Intentando olvidar una realidad que no soportan,

Mil cuerpos que viven en la nada.

Una nada con sabor a pesares,

Llena de hambres que no pueden saciarse,

Llena de lágrimas que no pueden secarse

Y de vacíos que no pueden llenarse.

MI CUERPO

Mi cuerpo es un territorio sin mapas,

Enredado entre selvas y desiertos,

Con miles de calles con laberintos de emociones.

Mi cuerpo está rodeado de océanos,

A veces visible y otras no tanto,

A veces es noche, a veces sol.

Mi cuerpo es un espacio,

Un continente

Una casa caliente.

Mi cuerpo es movimiento

A veces ausencia

Y siempre canto.

Mi cuerpo es diminuto e infinito,

Se viste de locura

Y danza bajo el baile de la luna.

Mi cuerpo es todo y nada

En una nada con sabor a todo,

En un todo que se hace efímero.

PROFUNDIDAD

En el profundo silencio de mi océano

En esta mar sutil y a veces brava,

Una canción se hace grito.

En esta danza infinita,

En este pentagrama de emociones,

El laberinto de mi esencia se despliega.

En el susurro de mi ser,

Tejo mil brisas

Y un eco se hace vida.

Sin prisa ni destino,

mi vuelo se hace brisa

Y yo caricia.

En el viaje errante que soy,

En el universo que me alberga

Escribo mi poema sin fin.

Soy el eco de quimeras perdidas,

Preguntas sin respuestas,

Cuerpo perdido en medio de la nada.

NEGACIÓN

Me niego ser un país pudiendo ser un continente,

Me niego a minimizar mi femenino cuando va más allá de un vestido,

Me niego a ser una más del montón cuando puedo romper estereotipos.

Me niego hacer melodía tranquila cuando puedo ser punk ensordecedor,

Me niego a vestir recatado cuando no sé qué es recato,

Me niego a estar calladita cuando yo soy toda una revolución.

Me niego a quedarme en casita cuando la calle tiene mi molde,

Me niego a ser lo que no soy cuando ser original es mi destino,

Me niego a ser desierto cuando puedo ser selva.

Me niego a detener mis pasos,

A ir vestida como el mundo quiere,

A ser árbol cuando la selva habita en mí.

Me niego a caminar peinada cuando el despeluque me ilumina,

A hablar delicado cuando cada quién habla a su manera,

A ser estribillo cuando soy canción bullosa y desordenada.

Me niego a negarme cuando mi prioridad siempre soy yo,

Me niego a ser río cuando puedo ser océano,

Me niego a empequeñecer lo que soy.

Me niego a cegar mi vuelo,

A cortar mis alas,

Y ser una simple estatua en esta ciudad de inmóviles.

Me niego a destruir mis calles y mis laberintos,

a acabar con el cuadro majestuoso que soy,

a hacerme invisible en estos pasos desapercibidos.

Me niego,

Y mi cuerpo es un ave a punto del vuelo

una melodía camino al infinito.

LETRAS Y OLVIDO

En la soledad de mis rincones,

En esas selvas de palabra y vino,

donde la poesía no tiene reglas,

Ahí nace mi canto.

Entre las oscuridades de mis calles

y los silencios de mis pensamientos,

llegan los versos sin forma

y las noches sin nombre.

En los árboles cansados

de ser y no ser,

entre las aguas que conforman mi mar,

nacen las letras y el olvido.

GUERRA EN MAYUSCULA

Había pasado tanto tiempo en el asfalto

Que al ver la selva se convirtió en silencio,

Y la sangre quedo impregnada en cada paso.

La guerra había cesado,

Pero para él aún estaba ahí,

Lo seguía a todos lados.

La guerra se había convertido en el infierno que lo perseguía aún después de su fin,

Se había convertido en pesadilla

Y lo acompañaba cual garrapata.

La guerra esa que tanto odiaba

Fue tan mayúscula

Que jamás lo dejo.

La guerra se convirtió en mil miedos,

Había tatuado un millón de tristezas,

Y no lo abandonaba.

La guerra había llegado a su fin,

El río de sangre se marchaba hacía otros lados,

Pero él seguía ahí con su dolor a cuestas.

Un dolor que calcinaba su todo,

Que quemaba cada uno de sus rincones

Haciéndolo cenizas

La lluvia había llegado cual susurro,

Pero en él las tormentas eran fuertes

Y el vacío lo impregnaba todo.

La guerra se hizo dolor y pena

Manchó las calles

Mientras el llanto de los huérfanos se hizo canto.

La guerra se hizo rugido poderoso

Desvaneció la esperanza

Y dejó destrucción.

La guerra fue ese laberinto sin salida

Que había desvanecido todo

Hasta sepultarlo.

La guerra esa que bombardeaba todos los días su casa,

Le decía adiós

Mientras lo sepultaba.

DIVAGACIONES

Como reloj sin tiempo en medio de la nada,

Aprendiendo a coser las heridas,

Nadando entre está mar de enredos que me acogen,

Estoy.

Estoy

Y mi estancia es una selva

Que se llena de flores

Y a veces de maleza.

Estoy en medio de jardines que se alejan,

Caminando entre piedras

Prisionera de cantos con sabor a silencio

Tratando vanamente de existir mientras desaparezco.

Desaparezco

Y mi cuerpo es una silueta dibujada de lamentos,

Margaritas inconclusas,

De un dibujo infinito.

PALOMA

El frío acompaña la noche,

El silencio se hace grito

Y las calles asfixian.

Paloma ha caminado mucho,

Lleva días perdida

En un cuerpo que parece marcharse.

Renegrida por el polvo,

Completamente desdibujada

Borra la lluvia que de cuando en vez humedece sus ojos.

Se sienta en la acera,

Esa que para ella es ahora su casa,

Aunque no sea segura.

Mira horrorizada hasta donde ha llegado,

Busca desesperada el perico que en un par de picos le robo al jibaro

Y la bazuca que su amiga Adriana había dado por perdida.

Se oculta entre los cartones,

Mientras ingiere drogas

Y disfraza el hambre.

Hace algunas semanas estaba en su casa,

Con los libros de la universidad como su escudo,

Pero como siempre le gano la ansiedad.

Las calles la llamaban a gritos,

La absorbían completamente

Y ahí estaba nuevamente con la acera como casa.

Desperdiciada,

Acabada,

Con los ojos desorbitados y con la droga como escudo.

TIERRA DE ABSURDOS

Ahí perdida entre las sombras del olvido,

Se encontraba ella,

Corroída por una guerra tan suya y tan ajena,

Ensangrentada y muerta.

Ahí en esa tierra de absurdos

Donde nada importa

Su cuerpo no encontraba regazo

Y desde lejos nos decía adiós.

Ahí donde las heridas no se olvidan

Y el estallido se hace silencio,

Los héroes partían,

ella moría lentamente.

HAY DÍAS

Hay días sin tiempo, sin frases, sin alfabeto.

Días en que la lluvia se confunde con el llanto, y las calles solitarias son un canto triste en un mundo de corazones confundidos.

Días en que las melodías se convierten en tormentas, la juventud es una vejez temprana y el alma ya no existe.

Días de guerra, donde la sangre carcome los huesos y yo me esfumo.

Días donde la humanidad no existe, el hogar a muerto y una hoguera lo acaba todo.

Días de completa confusión, de vacíos y distancias largas.

Días en el que los bosques se hacen desierto, el movimiento se hace quietud y todo es muerte.

Días en que el dolor ataca, los recuerdos se esfuman y la ropa no se sostiene en nuestro cuerpo.

Hay días sin tiempo, sin frases, sin alfabeto.

CANTO ÁCIDO DE RESISTENCIA

Acá en esta tierra de olvidos

Donde en nombre de la patria y de la iglesia se asesina,

Un hombre canta y la guerra lo silencia.

Acá donde los zapatos pesan

El camino se hace largo

Y las plantas se marchitan, una larga canción violeta nos espera.

Acá donde las balas son desayuno diario,

Donde el olor a muerte nos besa diariamente,

Las guitarras se parten y los techos se llenan de agujeros.

Acá donde la pureza no existe,

Los vientres mueren en el intento de fecundidad

Y yo resisto.

Acá justo en este lugar

Una invitación a la zozobra opaca el día

Y el viento arde en el intento de ser caricia.

Acá donde los bosques se hacen áridos,

La tierra quema

Y el sonido ensordecedor desdibuja los oídos.

Acá donde las cabezas vuelan

Las alas se cortan

Una semilla de resistencia nace.

AÚN EXISTO

Ahora donde el palpito es intenso

Y el movimiento hace parte de mi todo,

La brisa acoge mi cuerpo

Y el sentir cubre todo mi espacio.

Ahora que mis pasos me cobijan

Y mis ojos son mil mundos,

Soy pájaro que se resiste al vuelo

Y a veces silencio que se hace música.

Ahora en que todo me conmueve,

Y mi voz deja de ser taciturna

Mis

como la más diminuta de todas las hormigas.

Ahora en que la oleada de los sentidos se hace huracán en mí,

en que el fuego arde en todos mis bosques y caminos,

en que las sonrisas me sorprenden,

y las palabras no tienen sonido.

Ahora donde las danzas se hacen infinito,

exploraré desde las sombras

mientras la cristalina agua de mis ojos

y mi grito desnudo proclama que aún EXISTO.

SILENCIADA

El silencio irrumpió en mi cuerpo

Se hizo habitante normal en mis mañanas

Mientras los besos se convertían en golpes

Y yo envejecía prematuramente.

Una jaula era mi hogar,

Me había acostumbrado a esas rejas que se disfrazaban de caricias

a esa compañía que se hacía herida

a ese villano disfrazado de amor.

Las canciones habían enmudecido

Los susurros se convirtieron en eternos gritos

Y mi bosque era un eterno desierto

Lleno de cicatrices.

Marchitada,

Con el alma cansada de tanto caminar

Rompí las cadenas de mi eterna condena,

Y mi voz se convirtió en melodía infinita.

Con las alas cortadas

Las piernas sin fuerza

El corazón débil

Escape y en mi escape mil mujeres se sintieron libres.

LO QUE LA GUERRA NOS DEJO

Entre los caminos de esta patria sin nombre

Una canción inconclusa llora,

Un bosque se convierte en desierto

Y miles de gritos se silencian.

Entre las calles con sabor a ausencias

Un tinto aún espera,

Mientras las lágrimas se convierten en sangre

y las imágenes del recuerdo son un álbum de balas.

La tierra ya no es nuestra no es de nadie,

Es una casa en ruinas

Vacía y putrefacta

Donde el miedo se revuelca y la paz es un cuento lejano.

La tierra ya no es nuestra no es de nadie

Se ha ido tras fúsiles robando la esperanza,

Se disfrazó de bombas

Y se robó mil panes.

La tierra ya no es nuestra no es de nadie

se ha ido con los juegos y el olor a inocencia,

nos dejó las masacres

y los cuerpos sin vida en este callejón.

Callejón de asesinos,

Desde la masacre de las bananeras,

Desde la guerra de los mil días,

Desde siempre y para siempre.

La tierra ya no es nuestra no es de nadie

Está infectada de desapariciones forzadas,

Falsos positivos,

Y líneas invisibles.

La tierra ya no es nuestra no es de nadie

Vivimos carcomidos por el odio,

Invadidos de pobrezas

Sin hogar ni resistencia.

Vivimos y morimos,

Caminamos como eternos sonámbulos,

Expectantes de un conflicto tan nuestro y tan ajeno

Como eternas sombras.

Transeúntes de esta patria sin nombre,

Donde la maldad se hace bandera,

Y el silencio es eterno

Como la muerte misma.

Pasajeros entre callejones desérticos,

Melodías perdidas,

Melancolías eternas,

E imágenes que duelen cuál cuchillo.

La tierra ya no es nuestra no es de nadie

Se pierde entre los pasos taciturnos,

el niño hambriento,

Y la mirada moribunda que la guerra nos dejó.

¿Y QUÉ ES EL MUNDO?

¿Y qué es el mundo?

Bajo esté cielo gris,

Bajo la sangre,

La guerra y el destierro.

¿Y qué es el mundo?

Bajo la mar bravía,

Bajo el dolor intenso por el hambre,

Bajo la desesperanza que tiñe corazones.

¿Y qué es el mundo?

Cuando las melodías se apagan con las balas,

Cuando el canto se hace silencio,

Y la hambruna se hace grito en los estómagos.

¿Y qué es el mundo?

Ante el miedo,

Ante la zozobra,

Ante la esclavitud que nos ata el vuelo.

¿Y qué es el mundo?

Tras esta reja gris,

Tras estás murallas y cadenas,

Tras esta tierra nuestra y tan ajena.

¿Y qué es el mundo?

Cuando se caya todo,

Cuando las flores se apagan en medio de tormentas,

Y los niños pierden su inocencia en el abuso.

¿Y qué es el mundo?…

CANCIÓN DEL OLVIDO.

Ando cantando la canción del olvido,

Mientras camino por las calles

De esta ciudad de hierro,

Que me hiere.

Ando tratando de olvidar al viento,

Mientras la tormenta se hace parte de mí

Y alborota mi cuerpo

En una guerra absurda.

Ando huyendo de todo

Mientras los cuchillos de la noche me atacan,

Me persiguen,

Me buscan.

Ando como pájaro extinto,

Totalmente ausente

Buscándome en este cuerpo

Y no me encuentro.

Ando perdida en este círculo

De sangre y cemento,

Buscando entre el asfalto

La melodía perfecta para volar bien lejos.

Ando con las alas cortadas

Y el corazón roto

Tratando vanamente de curar mis heridas

De levantar la mirada a un cielo que no existe.

DESPISTADA

Despistada entre los callejones de mi historia,
soy un tsunami disfrazado de monstruos,
la niña jugando escondidas,
el pájaro sin alas soñando a volar.

La melodía buscando la partitura perfecta para volverse canto
El son de los tambores en la danza adecuada,
la revolución de las mil guerras que habitan en mí,
el sueño escondido que busca su dueño.

El viento enojado,
La silueta insinuante,
los abrazos eternos,
los suspiros constantes.

El bosque en medio del camino,
la pelea empedernida de leones,
la llama infinita,
la libertad que revolotea en el vuelo de la mariposa.

El volcán a punto de explotar,
la lava ardiente,
el fuego que recorre mis rincones,
el desenfreno que me invade.

Luz, sombra, oscuridad,
musa que persigue a los poetas,
bruja que encanta a los pintores,
alma desnuda que persigue los hombres.

El marinero en busca de su puerto,
cupido buscando sus presas,
el poeta en busca de letras,
el artista buscando inspiración.

Siento que tambaleo en esta constante que es la vida,
en esta pista con dirección a todo y nada,
en este barco que parece hundirse,
en este vaivén que nos atrapa.

Me siento nada y todo en está seducción de cuerpos,
en este campo de batalla que nos hace guerreros,
en este cielo que nos hace dioses,
en esta selva que nos hace fieras.

Me siento el cuento que duerme los niños,
el peso de mis soledades abandonadas,
el llanto que busca consuelo,
el desfiladero roto por los años.

Siento que soy y no soy en esta matemática absurda,
en esta arquitectura de mi existencia,
en la constante oleada que me invade,
en este desierto que a veces quiere no ser.

SOY

Sentada en este pedazo de todo que es la vida,

En esta ventana que nos lleva a pasados imperfectos y a futuros aún incontables,

Miró todo lo que he sido, lo que soy y lo que aún no llega.

Margarita es mi nombre,

Pero quizás haya sido muchos más antes de este,

Quizás haya vivido otros todos, otras vidas,

Quizás haya caminado en otros cuerpos y recorrido otros caminos,

No lo sé y quizás nunca lo sepa,

Solo sé que este es mi todo,

Este cuerpo de mujer,

Esta esencia de vuelo

Y estás ganas de aprender.

Soy Mujer,

Soy pájaro,

Soy árbol.

Soy lucero,

Soy respiro,

Soy todo oculto en una margarita llena de te quieros y no te quieros.

Soy un montón de números agrupados en una edad que no dicen ni lo joven ni lo vieja que estoy,

Soy bebé, soy niña, adulta, vieja,

Soy todo lo que quiero y a veces hasta lo que no quiero.

ESTOY AHÍ

Estoy ahí

Desamparada y sola

En ese sitio en que todo oscurece

Donde el hogar no existe

Y no encuentras lugar en donde estar.

Estoy ahí,

Con el desasosiego a flor de piel

Y las calles huyendo de mi presencia

Negándome las ceras que un día ocupe,

Y el silencio queriendo gritar en medio de esta soledad que quema.

Estoy ahí,

Con las lágrimas bañando mi todo,

Con mis bosques convertidos en desiertos

Y la guerra haciendo estragos en mi cuerpo,

Acabando con las letras de la canción que un día fui.

Estoy ahí

Como una ciudad en ruinas,

Destruida,

Con mi esperanza huyendo del camino

Y al borde del abismo.

RUINAS

El vacío se hizo vida en su cuerpo,

y el día se hizo oscuridad aún sin llegar la noche,

su bosque se volvió desierto

y sus ojos se cubrieron de lluvia.

Las ramas de su árbol perdieron sus hojas,

su canción se envolvió en silencio,

su danza con la luna se borró en el aire

y ella se fue desfigurando con el viento.

El miedo se confundió en su alma,

y sus alas perdieron su vuelo,

ahora su todo perdía el color

y el vacío la cubría.

A donde se había perdido su camino,

a donde se habían marchado sus colores,

donde quedaban las noches estrelladas

y los amaneceres luminosos.

Había dejado que el dolor la carcomiera,

ahora estaba ahí,

despojada de todo,

y con el corazón vuelto pedazos.

BALADA DEL DESESPERO

Y las lágrimas se convirtieron en ríos,

mientras los cuerpos se hicieron muerte,

y la guerra arraso con todo.

Las mañanas se convirtieron en noches,

y la sangre en nuestra única compañía,

la tristeza se hizo vida y las balas, música.

El miedo invadió nuestros sentidos,

los ojos se cerraron ante tanta tiniebla,

y nuestros cuerpos se hicieron temblor.

Los hombres se llenaron de brumas,

y donde una vez hubo bosque ahora era desierto,

ahora era nada.

Y aquí estábamos en medio de las ruinas,

de los cadáveres,

de los niños huérfanos.

De esta canción desesperada,

de estos huesos más ajenos que propios,

de esta lluvia de sangre desgarrando nuestra vista.

Y aquí estábamos caminando

entre piedras con el cuerpo cansado

y el alma herida.

Tratando de dibujar belleza entre tanta maldad,

enfrentados a un dolor que nos traspasaba todo,

con el cielo negro y el alma destrozada.

Con la oscuridad como nuestra única compañera,

con la muerte como nuestro único camino,

y con los desiertos como única compañía.

Atrás quedaban las canciones de cuna,

las risas de los niños,

el amor en las esquinas disfrazado de besos.

¿Cómo cantar, ante tanta maldad?,

¿Cómo mirar al cielo con ojos alegres?,

¿Cómo gritar en medio del ruido?

¿Cómo no sangrar en medio de las heridas?

¿Cómo no desvanecerse ante tanta maldad?

¿Cómo estar vivo en medio de tanta muerte?

BALADA AL RELOJ

He pasado la vida,

Esclava de tu tiempo,

De tus horas,

De esos minutos que me quitas en los afanes.

He pasado los días

Dominada por ti,

Ahora solo te ignoro,

Aún en la cercanía.

Ahora solo disfruto,

Sin horas

Sin minutos,

Sin ti.

MIRADAS EN EL ESPEJO

Hoy me miro al espejo y mi mirada es un tango inconcluso,

una melancolía con sabor a tristeza y a pasado,

un dolor que el silencio oculta,

una canción con sabor a ira.

Hoy me miro al espejo,

y estás marcas que quiero borrar tienen tu nombre,

ese nombre que me hirió tantas veces bajo la sombra de tu cuerpo,

ese nombre que borró el mío bajo la sombra de su amor.

Hoy me miro al espejo,

y una mujer herida se ve del otro lado,

las marcas traspasaron los huesos

y el alma es un hueco sin uso.

Hoy me miro al espejo,

y está desconocida se quiebra en mil pedazos,

soy los trastos quebrados,

la fragmentación que dejaste tirada en cualquier esquina.

Hoy me miro al espejo,

Y mi cuerpo esquelético,

huye de su reflejo,

huye de su pasado.

Hoy me miro al espejo,

tratando vanamente de pegarme,

de coser estos pocos pedazos que quedaron de mí,

y esté poco orgullo que aún me queda.

Hoy me miro al espejo,

y una mujer sin vida me estira su mano,

hay lluvia en su rostro

y sangre en su todo.

Hoy me miro al espejo,

y esté rostro de vos me invade de miedo,

hay látigo en tus ojos

y odio entre tus manos.

Hoy me miro al espejo,

y tiro a la basura todos estos pedazos que dejaste de mí,

hay más tras está alma,

hay más tras este cuerpo y voy a su conquista.

CENICIENTA

Ella dejo de ser una cenicienta,

dejo el lobo disfrazado de príncipe,

su cárcel camuflada de castillo,

sus cadenas enredadas en joyas.

Ella se reveló ante el encierro,

dejo su traje para vestirse de guerrera,

se quitó los tacones y se dispuso a la batalla,

se cortó las cuerdas y empezó a volar.

Buscó un cielo fuera de su infierno,

destruyó su zapatilla de cristal,

desdibujo los carruajes de calabazas

y destrozo el reloj que marcaba las doce.

Ella no comió perdices,

no fue feliz en su cuento de hadas,

casarse no fue una salida,

ser la dama escogida no era un premio.

Ella se convirtió en grito,

se hizo fuego,

canto

y hasta olvido para comenzar de nuevo.

MUJERES DE VUELO Y FUENTE

Este yo, esta piel que a veces se hace frágil, grita y su grito es un grito de libertad.

Nací del barro, del agua y del aire, soy montaña y bosque, tengo olor a universo y el fuego alimenta mis sentidos.

Mis ancestros me hicieron pájaro, me dieron alas en medio de mis curvas, me forjaron de maíz y frijol, y me vistieron de tambores.

Soy danza, luna, hechizo, árbol.

Portadora de un pasado aborigen, soy siembra y soy suspiro, mientras mi cuerpo se convierte en oruga y nazco.

Nazco, bajo el amplio cielo y el cacao aroma mi todo mientras la madre tierra calienta mi noche.

Soy y en mi ser nacen miles de niñas, mujeres de vuelo y fuente que se hacen canto en mí.

NO PASO NADA

Un día mientras caminaba por la esquina de mi casa una mujer cayó, su cuerpo estaba herido, ultrajado, pero no pasó nada.

Un día mientras cogía el bus un hombre atacó un niño por una moneda, su sangre mancho la cera, todos miraron, pero no pasó nada.

Un día mientras leía, un país se lleno de balas, el llanto de los niños hambrientos se hizo huracán y aunque aún sigue no pasó nada.

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