Me encuentro aquí, perdido, entre las paredes de un espacio que antes me generaba tranquilidad.

No comprendo que paso, que nos paso para terminar así.

Ahora cada uno esta por su lado, sin hablar, sin mirar, solo existiendo como si todo el mes pasado no hubiera existido.

Y tal vez no existió, pero es tan real que me duele, como si me atravesaran con un chuchillo afilado directo en el corazón, pero no puedo morir y lentamente me desangro. 

No sabes cuanto daría para que estés aquí conmigo, para que me abraces y me des un beso mientras me dices que todo va a estar bien. Y he llorado bastante, más se que tengo que aprender a dejarte ir, pero, ¿Cómo dejas ir a la persona que te cambió tu vida por completo? Como puedo dejarte ir si me enseñaste que el amor si puede ser reciproco, si me enseñaste a amar, a disfrutar, a ser feliz. 

Y mientras me quejo de mi dolor, las polillas entran a mi cuarto y en vez de comerse la ropa se tratan de comer mis sentimientos, mi ser, para ver si así me ayudan en algo. 

Pobrecitas, jamás van a poder.

Y mientras ellas se comen mis sentimientos, me doy cuenta de algo, mi error no fue amarte, ni confiar en ti, el error fue acelerar todo, tomarnos las cosas tan rápido.

A veces siento que todo hubiera sido diferente si en vez de haber sido tu novio, hubiera sido tu amigo por un periodo de tiempo, así fuera corto, y creo que hubiéramos sido felices.

No me arrepiento de nada, y aunque duele, soy feliz pues me acuerdo de todo, de cada locura, de cada beso, de cada conversación desde las 10 hasta la medianoche. 

Cuanto quisiera tenerte al frente mio, sin que fuera incomodo. Donde eso pasara me guardaría todas las ganas de besarte y abrazarte y te diría que hablemos, de una manera sincera y sin importar lo que pase te diría que siempre seré tu amigo. 

Es probable que te extrañe para siempre, pero en cada palabra dicha o pensada, en cada letra que te escriba mientras escucho las canciones que me dedicaste ahí siempre estarás, o bueno, al menos estará la versión que me ama y la sostendré hasta que me muera.

Quisiera que vuelvas, más no voy a rogar.

Dios, sin importar lo que haga, siempre vas a estar en mi mente.

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS