Cuisnahuat, pueblito quieto,

donde el sol baja despacio

y las calles guardan pasos

de abuelos, risas y rezos.

Tierra de cerros callados,

de rios que saben historias,

de mañanas con neblina

y tardes pintadas de nostalgia.

Ahi el tiempo no corre,

camina descalzo y sin prisa,

se sienta en las bancas viejas

a ver la vida pasar tranquila.

Tus noches huelen a hogar,

a cafe y pan compartido,

a promesas que no gritan

pero se quedan contigo.

Cuisnahuat, raiz y memoria,

polvo sagrado en los pies,

aunque el mundo quede lejos

Tu siempre eres mi despues.

Mi tierra, mi punto fijo,

mi silencio que abraza,

Cuisnahuat no es solo un pueblo,

es el lugar donde el alma descansa.

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