Soñé con un libro, un diario Que contenia en si mismo Todas las respuestas genuinas A las incognitas del mundo, Tan solo tenias que Inscribir en el tus dudas Para que se transformen en saberes. A cambio, para obtener Ese conocimiento, Tenias que ofrendarle Un secreto, Volviendote parte De su atlas humano. Pero si lo que le revelabas Era falso, desaparecía Para siempre De tu cercanía y alcance, Se escapaba hasta en sueños En busca de un corazón verdadero. Hoy en día, unos pocos Conocen donde se esconde, Mientras el resto de personas Vagan perdidas, Como brujulas sin Norte.
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