Me encanta escucharte.
Permanecería callada
la mayoría del tiempo
para escucharte,
y mirá que me gusta mucho hablar,
más me gusta hablarte,
preguntarte
para que me respondas
con todo tu cuerpo,
para que te rías y me mires,
para que me muestres
con tus manos
lo que escapa del discurso,
para que rompas mis esquemas.
Para que cuestiones el mundo,
para que cuestiones lo incuestionable.
Porque si me dan a elegir
entre mirar el cielo o el mar
elijo mirarte a los ojos.
OPINIONES Y COMENTARIOS