Hoy me deprimí al darme cuenta de que quizá nunca pueda volver a sentirme bien del todo. Que huir es lo único que aprendí y el quedarme sólo se siente como malestar.

Entendí que en el pasado hubo cosas que dolieron pero no estaba vacía como me siento hoy.

Soy una persona solitaria y por momentos me gustaría tener quien quiera acompañarme sólo porque disfruta de compartir conmigo pero después me contradigo diciéndome que al final es mejor estar sola.

De todas formas, hoy realmente entendí la diferencia entre estar sola y sentirse así.

Vivo en una constante contradicción. 

Quiero que me vean pero hago todo lo posible por ocultarme…

Me gusta estar con gente pero sólo me sale alejarlos…

Quiero que quieran todo conmigo pero después me siento ahogada y me taladro pensando en que no puedo sostenerlo…

Al final del día la conclusión siempre es la misma, yo soy la culpable de todo lo que me sucede y lo que no. Yo elijo menos, yo acepto vivir en esta soledad que cada día que pasa me hunde más pero, tal vez, el dolor también sea una adicción. 

Soy adicta a la nostalgia y a crear escenarios en mi mente que sólo sirven para destruirme. Siempre fui así…

Nunca creo que me merezco nada bueno y siempre boicoteo todo lo que parece serlo. Por mi vida ha pasado gente buena y nunca supe hacer que se queden. 

Cada día me veo en el espejo y nunca me conformo con la imagen que veo. Siempre creo que debería ser más linda, más flaca, más saludable, más callada y menos soñadora. Me anulo al punto de ser invisible y nunca supe aceptar cumplidos. De hecho, cuando me dicen algo bueno lo retruco con su opuesto y no puedo comprender que otros puedan ver algo bueno en mi.

Quisiera dejar de buscar la perfección en todo por que estoy condenada a decepcionarme, nunca voy a ser el estándar que me obligo a ser. 

Al final no importa que el resto vea luz en vos si sólo te sentís oscuridad.

Voy a seguir existiendo porque no tengo la fuerza de dejar de hacerlo, aunque tampoco la tenga para seguir.

Cuando me pregunto quién me hizo tanto daño para que las roturas ya no puedan arreglarse, me destroza saber que fui yo.

En fin, gracias por el espacio.

Estar en el fondo también es una forma de existir. 

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