Esta es una historia dedicada a todas esas personas que tenían una vida normal, pero por culpa de la enfermedad llamada: «alzheimer», van olvidando todo lo que vivieron en sus vidas, si a alguien de tu familia le ha pasado, espero que te guste esta historia. Hay personas que sufren igual de aterosclerosis, o se ponen o sufren de demencia cenil y un tercio de ellos por problemas a los riñones también sufren de problemas de olvido, bueno lo que contaré es ficción, pero por estas enfermedades quizás muchos olvidan quien son, les pido disculpas si esto afecta a aquellos lectores que han pasado por estos procesos muy doloros.
Esta historia trata de Guillermo quien tuvo que pasar por un pena gigante, ya que su abuelo Joseph fue olvidando cada día sus recuerdos por un deterioro en su cerebro, pero cuando logro entenderlo una magia lo transporto a un lugar desconocido. Su abuelo tenía un diario en donde anotaba cada vivencia que tuvo desde niño hasta cuando ya era mayor de edad en su tiempo de viejo; la historia empieza así: mi abuelo fue apagando su luz de apoco, por culpa de la enfermedad que es el alzheimer, el me contaba sus aventuras, pero un día ya no pudo seguir con su vida, porque olvidaba a cada momento lo que hacía, yo lo acompañe hasta el último de sus días, lo qué si algo mágico me paso al conocerlo muy bien, el antes de morir me dijo: «hijo en mi cuarto hay un diario que habla de mi vida, la cual fue hermosa a cada momento, pero no te miento quw hubieron días malos», lo que si, ¡no me quejo!, ya que tuve muchas aventuras en mi larga vida, «espero que tu también crees la tuya», «no lo olvides, las cosas se viven a cada momento, en cada día», ¡no pierdas el tiempo gastando en descubrir tu futuro si aun no has vivido nada!…
Con esas palabras yo me quede, hasta que él de apoco fue cerrando sus ojos, lo que si me hizo una pregunta: ¿lograste viajar?, ¡en ese momento no entendí nada de lo que me dijo!, ¿me quede con esa duda?, luego más tarde mi padre con su hermana estuvieron con los médicos arreglando el papaleo para quemar su cuerpo, así quedo en una ánfora la cual se coloco en un espacio de un altar que se diseño para que quedara resguardado. Días después un abogado nos cito para entregarnos unos documentos y leer el testamento que nos dejo antes que se le olvidaran las cosas, bueno a mi padre le dejo la pequeña empresa que tenía de siembras para la ciudad, también una casa que tenía cuando ibamos de paseo en el verano, esta quedaba cerca de un lago; esta la pidió que la construyeran cuando le gano en una apuesta a un hombre que dijo: ¡que nunca iba a lograr nada en su vida!, pero le ganó cuando conocío a una mujer que era mi abuela, ella era la dueña de los prados que sembramos gracias a su padre que estuvo en una guerra y con el dinero que gano por su servicio construyo con gente que contrato todo lo que hoy conocemos.
A mi me dejo la casa de la ciudad la cual estaba cerca de la feria que vendía sus cosas que cosechaban con sus empleados. «Esto no me lo esperaba», lo discutimos con mi padre y su hermana, «ellos no pusieron mucho en pelea», ya que solo tenía ella una hija la cual era como mi hermana, a demás el esposo de ella maneja una empresa de artículos de cocina, así como una de arquitectura. Igual yo no le iba a negar la ida a mi prima a mi nuevo hogar, porque como aun era estudiante podía quedarse cuando quisiera, ella se llama Renata, es importante para mi porque nos criamos juntos, «igual la defendía de los que se burlaban de ella»; al llegar a vivir a la casa la vi de otra manera, ya que quedo un vacío luego que mi abuelo no estaba, ¡me costó resignarme!, «pero nunca pense que me pasaría algo magico aquí en este hogar», ni que esto cambiaría completamente mi vida para siempre, lo que si estuve una semana viviendo ahí.
Esto de vivir ahí fue, «porque mi abuelo estipulo en su testamento que debía soportar por un tiempo en la soledad», ¡yo igual aún soy estudiante de preparatoria!, igual ¡aun no se que estudiar más adelante!, pero a mi edad tuve que resignarme por esta elección de que debía vivir en este lugar, «es un hermoso hogar», lo que si cuando leyeron el testamento: en el estipulaba «que yo debía pasar la primera semana solo para adaptarme a todo lo que había en ella, a demás no debía preocuparme por el aseo de momento, ya que mi abuelo contrato una empresa que hacía la mantencion cada cierto tiempo. Yo hice caso a todo, iba, a la vez volvía del colegio, ahí conversaba cada cosa con mi prima, ¡ella celosa se enojaba conmigo!, pero en las tardes igual llegaba a la casa a quedarse, ya que en esos días «salía muy tarde de sus estudios»; bueno paso una semana, llegando el sábado me junte con el abogado, en esta cita también tenía que estar presente mi familia, cuando empezó a hablar de otro documento que dejo nuevamente nuestro abuelo nos dijo: «en esta junta que se que estan todos, menos mi mujer que se fue antes que mi por una enfermedad severa, les quiero decir una verdad», «hijo Antonio (ese era mi papá), tu tienes una hermana cierto, bueno, ¡ella no es tu hermana de sangre!», en ese momento todos quedamos helados por la noticia, pero esta seguía así: «Vanesa, te pido perdón y decirte que ¡tu hermano no es tu hermano!», «todo esto lo guardamos con tu madre, ya que la persona quien lo fue era una amiga de ella».
Lo que paso fue, que nos dejo a tu cargo, ya que el hombre que la amo la dejo al saber que te iba a tener, luego el desapareció, esto a ella le hizo mal que al sufrir de pena quedo en cama. Ella era aun menor de edad, mientras mi mujer «solo tenía 20 años», se conocían por que eran vecinas, esto fue porque cuando la familia de tu madre se enteró de esta noticia la corrieron a la calle un día lluvioso, entonces tu madre adoptiva la encontró, luego la llevo a su casa, ahí la dejo un tiempo, bueno ella vivía cerca, porque estaba estudiando en la ciudad, yo en ese tiempo también fui a la universidad que su abuela, lo de más lo saben como nos conocimos, «pero bueno no entrando en detalles, así llego tu madre a esta casa»; ella le contó todo lo sucedido, meses después su abuela y madre me dijo: «ayudame por favor, no te quise contar, pero en mi casa tengo a una niña menor que esta muy enferma, ella esta embarazada», ¡no puedo bajarle la fiebre! y «se que tu sabés algo de primeros auxilios», ya que estudias para doctor o paramédico en este año.
En ese entonces la ayude fuimos a la casa y faltamos a clases ese día, al llegar ahí le bajamos la fiebre, luego llego un médico amigo que le receto unas cosas, una que la reviso, «después nos pidió que la llevaramos al hospital». Los meses pasaron y ella estaba tan débil que casi te pierde, más cuando llego el día del parto «los doctores hicieron lo que pudieron para sacarte de su vientre», ya cuando todo estaba listo ese día ella se quedo dormida, al segundo día llamo a mi novia y le dijo: «amiga mía llama a un abogado para darles en adopción a mi hija, porque yo estoy tan débil que no pasere de este día», en eso hicimos todo el papeleo cuando al tercer día empeso a convulsionar, hasta que los doctores no pudieron hacer más, luego a ella se la entregaron a sus familiares, estos le dieron santa sepultura, pero jamás quisieron que tu te fueras con ellos, lo que si nos pidieron disculpas, a vez dijieron: «quedense con nuestra nieta, porque jamás valoramos a nuestra hija, pero ustedes como amigos estuvieron hasta el final».
El tiempo paso, al menos tres años en los cuales su abuela y madre quedo embarazada de nuestro hijo, en ese tiempo a el no le dijimos nada, pero se hicieron grandes amigos y familia con su hermana, «con el tiempo gane la casa del campo, entre otras cosas», por eso la empresa creció y también nuestra estabilidad, pero unos amigos estuvieron con nosotros por un tiempo luego se fueron a hacer su vida en otro lugar. Hoy en día les quiero pedir un favor: «bueno quiero que sus hijos se junten como pareja para seguir con el legado de nuestra familia, ¡pero deben pasar un año juntos y cuando cumplan la mayoría de edad deberán darme un bisnieto o dos!, luego todos gritaron: ¿queee…?; lo último que salía en la carta es que el resto de información de esto que pasaría «estaba anotado en un diario de vida que estaba oculto en el ropero de su abuelo». El abogado dijo: «para saber más aquí esta la llave», la cual les daré a ustedes dos, pero no es solo una, son dos, la otra del diario estara en otro lugar, deben buscarla los dos de manera sincronizada, «porque habrá en la caja fuerte un mapa de donde buscarla».
En el presente, cuando llegamos todos a la casa no lo podíamos creer, en esta situación movimos el closet para ver si había algo anormal en el, pero a primera vista no había nada, después cuando nos estabamos dando por vencidos en uno de los cajones había una nota que decía: «para encontrar mi secreto deben despegar mi papel que envuelve la pared», cuando lo hicimos al rato descubrimos que en esa parte se encontraba una pequeña puerta con una cerradura en la cual «se debía introducir la llave», lo hicimos, lo que si, no se esperaba que otra nota decía, ¡no sean tramposos esta cerradura de mí diario solo la abrirán mis nietos!, «entonces nuestros padres se fueron intrigados, porque querían saber lo que guardaba la caja donde estaba el diario», más tarde yo Guillermo y mi prima Renata nos quedamos a solas, al rato nos pusimos a discutir entre nosotros , ya que decíamos que no queríamos ser novios, porque era muy difícil, esto era también ya que «nos respetabamos el uno al otro», mientras igual debíamos armar el rompecabezas que era la llave para abrir ese cofre, pero como estabamos cansados nos fuimos a dormir, porque teníamos que ir al colegio, de ese día paso una semana e intentamos resolver el puzzle, en el descubrimos que algo no encajaba y cuando movimos las piezas un círculo mágico se abrió debajo de nuestros pies, entonces solo dijimos en modo de pregunta: ¿qué sucede con esto?…
Al cabo de un momento desaparecimos de la pieza sin dejar rastro alguno, así fue, fuimos transportados a un lugar del pasado, «no sabíamos que hacer», estábamos muy asustados, luego nos calmamos y pensamos todo con detalle, «ese día analizamos la situación, ¡pero no sabíamos que hacer!, hasta que de un momento a otro se armo solo el rompecabezas, en eso también se abrió la caja y de adentro el diario se elevó hasta nuestras manos, luego «empezó a decirnos lo que debíamos hacer», «de la nada llegamos a la casa de nuestros abuelos cuando estos eran jóvenes», ahí también estaban nuestros padres que eran aun niños. Por lo que se veía esa casa era una que no alcanzamos a conocer, ya que según lo que sabíamos se había vendido hace mucho tiempo, hasta que compraron la mansión en la ciudad, así que hasta ahí llegamos; golpiamos la puerta y abrió nuestro abuelo, en eso le dijimos: «hola como esta, queríamos preguntarle si ¿conoce alguna parte en donde nos podremos quedar a dormir esta noche?, «es que somos turistas y no sabemos mucho de esta ciudad».
Cuando el hombre los vio sintió algo familiar en nosotros, así que nos dejo pasar, al estar adentro nos pregunto: ¡pequeños jóvenes!, ¿tienen hambre?, «porque justo estabamos por cocinar algo», así que sería bueno que nos acompañaran esta noche. Esa noche compartimos con ellos, en los días siguientes nos hicimos amigos, igual tuvimos que buscar también trabajo, «ya que no podíamos estar de mantenidos si vivíamos con ellos», en esa casa nos dieron alojamiento, «sin saber porque»; paso una semana donde compartimos grandes momentos, mi abuelo se llamaba Joseph y su abuela Leticia, nosotros tuvimos que llamarlos por su nombre, «ya que era difícil decirles señor o señora», ya que ellos solo nos llevavan por poca edad, igual tuvimos que hacernos pasar por mayores, de unos 18 años para que pudiéramos trabajar o tener que hacer algunas cosas; bueno en ese lapso logramos conocer bien a la familia, aunque sabíamos que debíamos ayudarlos, ya que mi abuelo quería una mejor vida para su familia, el día que quería una casa más grande le ayudamos a conseguirla, «igual le hicimos propuestas para hacer crecer el negocio», como veníamos del futuro sabíamos cada detalle, «ya que nuestros padres nos enseñaron cada cosa de lo que fue la historia de ellos», «así sin darnos cuenta pasamos tres años en ese mundo del pasado».
En ese tiempo yo me empece a enamorar de Renata, esto fue porque nos dimos cuenta que podíamos pensar lo mismo de manera sincronizada, «ya que esos años nos ayudaron a madurar», entonces nos dimos cuenta que nuestro abuelo sabía que nos juntaríamos, más igual algo nos empujó a conocernos y eso fue cada situación del momento, en ese tiempo logramos apreciar muchas cosas, pero cuando leímos lo último que decía el diario, esas palabras marcaron nuestra vida, ya que hablaba lo siguiente: «familia si logran llegar a esta página», les quiero decir que: «me detectaron una enfermedad que hace olvidar todo lo que he vivido, pero espero que entiendan que estare con ustedes hasta mi último aliento», pero «si por algún motivo soy una carga para ustedes les prometo no hacerlos sufrir demasiado». Al leer todo esto nos dimos cuenta que él no quería que sufriera nadie, a los días siguientes nosotros le hicimos una celebración a nuestros abuelos por todo lo vivido con ellos, también era el momento de despedirse, ya que en el diario salía «que día y a que hora debíamos volver a la vida actual del futuro, lo que si antes de eso, osea antes de irnos el abuelo Joseph «nos dijo algo que nos sorprendió», cuando estabamos a solas con el nos comentó: «saben muchachos, yo los traje aquí para que se enorgullecieran de como empezó todo en nuestra familia, por eso quería que aprendieran a como se vive cuando tienes un trabajo, o formas una familia».
Al escuchar esta noticia nos tomó por sorpresa a ambos, ¿como sabía aquel muchacho quienes eramos?, al rato el nos explicó que en su familia alguien del pasado hizo un pacto con un ser angelical, «que a cambio de que esa persona tuviese el don de desdoblarse en el tiempo, ellos siempre llevarían una buena vida sin temor a lo que pasara en el pasado o futuro, porque podría cambiar varios eventos que aun no habían pasado en la vida», pero esto no cubría a la persona si se enfermaba o algo trágico le pasaba, «este don si debía saltar de padre a hijo o nieto si el padre no lo aceptaba». Ese día el hablo muchas cosas con nosotros y nos dio las gracias por todo lo que habíamos echo por el junto a su mujer; después cuando llego el día nos despidimos llorando de ellos, eso fue mágico, así que cuando volvimos al futuro yo volví al último día que estuve con mi abuelo en el hospital, ahí le respondí a la pregunta hecha hace tiempo: «si abuelo logre ir a ver el pasado, conocí muchas de tus aventuras, también aprendí a que el ser necio no lleva a ninguna parte», así que «te prometo que llevaré a la familia junto al negocio al siguiente nivel», una vez dicho eso, «mi abuelo cerro sus ojos», lo que si yo quede con ese don de viajar entre años, luego de ahí volví a donde estaba Renata, hasta el día que regresamos del pasado.
En los siguientes días los dos comenzamos a llevarnos muy bien, aunque volvimos a la edad que teníamos, la que era de casi 17 años; ese año fue de grandes momentos para todos, ya que le contamos la verdad a nuestros compañeros de que no eramos primos de sangre, todos quedaron sorprendidos, igual las personas que eran quienes sentían amor por nosotros, ellos quedaron tristes, porque anunciamos a todos que por petición de mi abuelo «seríamos pareja», así fue, con el tiempo los dos nos graduamos, también fuimos a la universidad juntos a estudiar la carrera de administración, a la vez le ayudamos a nuestros padres en la empresa nueva que habían creado, era pequeña, pero se maximizo con los años que pasaron. Cuando ya teníamos 25 años tuvimos a nuestro primer hijo, era un niño al que lo bautizamos con el nombre de «Yimmy», a los siguientes dos años nació nuestra hija la la que llamamos «Milena», a ellos con el tiempo también al ir creciendo «se les fue enseñando como fue su abuelo con toda su familia», lo que sí, el abogado que era de la familia no estaba, ya que había fallecido con los años, en su lugar dejo a su nieto el cual fue el nuevo abogado de nosotros.
Cuando se presentó nos dijo: «hola soy German me presento con ustedes para decirles que su abuelo les dejo este otro libro el cual debía entregarse cuando, ya tuvieran una familia (sus hijos) los cuales serán los futuros herederos de la empresa». Nosotros en ese momento curiosos leímos ese nuevo diario, en el que decía: «gracias por apoyarme en el pasado, hoy en el presente se que estan haciendo una nueva vida, a ustedes le queda un largo camino que recorrer», pero jamás lo olviden, «cuiden lo que tienen y disfruten la vida a cada momento, porque yo la viví muy bien», así que ¡no dejen que nadie los contamine! y por último les digo «adiós». Cuando terminamos de leer esas letras nos dimos cuenta que, «las personas aunque lo olviden todo un día», «jamás borraran lo vivido si esto queda en recuerdos de los demás o documentos que quedan bien guardados por alguien»; con el tiempo nuestros hijos crecieron, pero nunca olvidamos que «nuestro abuelo fue un gran hombre de aventuras».
Espero que les haya gustado mi historia, nos vemos en la próxima.
OPINIONES Y COMENTARIOS