Quisiera tener a alguien
que me abrace por detrás sin decir una palabra,
y aun así me haga sentir
que soy lo más importante en su mundo.
Alguien que me mire a los ojos
y con solo su sonrisa
me haga sentir única,
como si en ese instante
nada más importara.
Quisiera unos brazos fuertes
que me rodeen cuando el mundo pese demasiado,
y que por las noches, medio dormido,
me reclame con una sonrisa
por darle la espalda sin darme cuenta.
Alguien que me llame con apodos ridículos,
de esos que dan risa
pero que en el fondo se sienten como hogar.
Que no tenga miedo de lo que digan los demás,
que simplemente viva,
que se equivoque conmigo,
que se ría conmigo,
que se quede conmigo.
Pero a veces la vida parece injusta,
como si pedir todo eso fuera demasiado.
Y aun así…
sigo buscando,
sigo esperando,
porque en algún lugar,
quizás mi hilo rojo
también está intentando encontrarme.
OPINIONES Y COMENTARIOS