Cada vez que cierro mis ojos, te veo venir junto a mí. Nos abrazamos y sonreímos juntos. Sentir la calma al ver tus hermosos ojos y perderme en ellos me hace desear quedarme a tu lado toda mi vida. Cuando los abro y veo que no estás, me golpea la realidad: no estás a mi lado, estamos lejos, no estás frente a mí.
Mi niño, mi hombre, mi vida, dueño de mi corazón y de mi mente… No te volveré a decir que no temas, porque yo también temo, y mucho. Mis sentimientos me inundan, me ahogan y me atrapan. Te siento lejos, me siento lejos. No huyas, y yo no huiré. Mi ancla, mi motivación, mi luz.
Quiero tu bienestar, y me parte el alma pensar que tal vez creas que solo puedes encontrarlo sin mí. Esa idea me oprime el pecho, me desgarra por dentro. Te quiero a ti. Y es ahí cuando el miedo vuelve a atacarme. No quiero separarnos, no quiero olvidarte, no quiero que me olvides. No quiero estar con nadie si no es contigo. Y a veces mi mente me hiere, susurrándome que empezarás de nuevo con alguien más, que encontrarás tranquilidad lejos de mí… y ese pensamiento me duele en silencio.
No quiero que estés con otra chica. Quiero que estés conmigo. No quiero que estés mal, quiero que estés en paz. No quiero que cargues resentimientos ni rencores. Quiero tu bienestar, pero también quiero que entiendas que yo estoy dispuesta a construirlo contigo.
Y es ahí donde me doy cuenta de que te amo tanto, que sería capaz de enfrentar mis propios miedos por nosotros. No quiero rendirme. No quiero que nos rindamos. Quiero luchar. Quiero aprovechar esta oportunidad que nos dio la vida de encontrarnos entre millones de personas y conocernos. Quiero dejar atrás lo que nos hirió y aprender a hacerlo mejor. Quiero tomarte de la mano hasta el día que me toque irme de esta vida y poder decir que la compartí contigo.
El pasado es parte de nosotros. Gracias a él pensamos como pensamos ahora. Sabemos lo que está bien y lo que está mal. Aprendimos, caímos, corregimos errores. Nos formó y nos enseñó a avanzar en esta vida llena de angustia y dolor, de injusticias y contratiempos, de guerras y traiciones, de decepciones y sufrimiento. Pero también está el amor. Y cuando dos personas se aman sinceramente, eso es raro, valioso y único. Un amor verdadero no se encuentra todos los días.
Mis sentimientos no me dejan tranquila. Tengo un nudo en el cuerpo que no desaparece. Me da miedo no tener la fuerza suficiente, porque no puedo hacer esto sola. No quiero pelear esta batalla sola. Necesito que luches conmigo, a mi lado. Necesito que cuando las dudas aparezcan, no las dejes decidir por ti. Que me mires y recuerdes por qué empezamos, lo que sentimos, lo que somos cuando estamos bien..
No quiero que nos convirtamos en un eco de lo que fuimos, ni que solo queden cenizas esparcidas entre nuestros recuerdos. Quiero que seamos fuego que resiste el viento. Quiero que elijamos quedarnos. Quiero que elijamos luchar.
Y si vamos a tener miedo, que sea juntos. Pero no separados.
OPINIONES Y COMENTARIOS