A veces a tus palabras se las lleva el viento

quizás por no poseer un sincero fundamento.

Que amerite permanencia y debate a voces

cuando sean perplejas, a veces tus palabras

hieren más que mil saetas.


A veces tus palabras configuran tormentas

que arrasan sin piedad, a mi credulidad etérea.


Mi Lucida Vesania

Jorge Amado Serrano

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS