Desalmados
Por: José E Díaz F.
Desalmado es quien cierra los ojos
cuando el hambre llama a la puerta,
quien pesa la vida en balanzas torcidas
y decide que el poder vale más que la tierra.
Desalmado es quien viste de siglas
la piel herida del pueblo,
quien cambia pan por discursos
y convierte el dolor en silencio.
¿Qué ha pasado con el hombre
que corre tras la envidia
como si fuera un tesoro,
olvidando que el otro también respira?
Vivimos —dicen— en la era del “yo”,
un espejo sin memoria,
donde la miseria no se denuncia
y la injusticia se aplaude en la euforia.
Se mata el alma poco a poco,
por servir al amo del miedo,
por un aplauso fugaz,
por no quedarse fuera del juego.
Pero aún late, bajo el ruido,
una chispa que no se vende,
un gesto pequeño y humano
que resiste y defiende.
Porque no todo está perdido
mientras alguien mire de frente,
mientras exista una mano tendida
que recuerde que somos gente.
OPINIONES Y COMENTARIOS