te perdí por mi arrogancia y tus sueños de libertad

me hice hombre muy tarde

y tú debiste hacerte mujer, sin siquiera conocer el abandono

inconsciente del peso imposible del amor cuando está cansado y cubierto de mierda 

ambos nos dejamos ir, pero únicamente yo te perdí

tú ganaste mi ausencia, aunque te costó tu belleza

y la ligereza de tu alma, que ahora ya no puede despegar

congelada para siempre en el frío insoportable del ahora 

terriblemente espantoso se ha vuelto lo que fuimos

ese cínico, desgastado tú y yo 

que existirá incesante

indestructible atadura en la telaraña del tiempo

como cualquiera

el todo es tan real como imposible

y nunca lo eterno es eternamente bueno

nos empujamos al vacío persiguiendo el infinito, y encontramos lo único factible

nada

somos fantasmas y nos atormentaremos siempre

acechando en la oscuridad, susurrándonos al oído

acariciando nuestros cuerpos 

que no sea tan cruel la helada del recuerdo 

– M

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS