Las cosas que nos gustan se empiezan solo

Las cosas que nos gustan se empiezan solo

Andy Martins

12/02/2026

Creo firmemente que las cosas que realmente nos gustan suelen empezar en soledad. Me ha pasado con amigos de años, con mi pareja e incluso con grupos enteros: a veces uno se siente separado de su propia manada porque aquello que le apasiona no logra despertar el mismo interés en los demás. Y cuando alguien acompaña, muchas veces lo hace por compromiso más que por verdadero deseo.

Por eso, hacer las cosas solo se vuelve algo evidente. Cargar con alguien que está ahí solo por estar, y no para vivir la experiencia contigo ni disfrutarla genuinamente, termina volviendo menos ameno cualquier plan: desde ir a un parque de diversiones o un safari, hasta asistir a un encuentro de meditación o a un concierto de música clásica.

Emprender una aventura en soledad es un viaje arriesgado, porque existe la posibilidad real de encontrarte contigo mismo y descubrir tu esencia, tu centro o tu paz. También puede resultar inquietante aprender a amar la soledad o conectar con desconocidos que comparten tus mismos intereses y que quizá terminen convirtiéndose en amigos.

Da vértigo pensar que una aventura solitaria pueda transformarse en un viaje de vida, lleno de descubrimientos y conocimiento. Tal vez por eso, antes de animarse a ir solo, muchas personas prefieren arrastrar a alguien más, intentando frenar la incertidumbre… aunque luego ocurra que el acompañante, apenas llegado, ya quiera marcharse…

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS